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Los obispos rechazan la “prioridad nacional” del PP y Vox y critican que el fin es buscar “una polarización”

La Conferencia Episcopal acusa de injurias a Abascal por acusar a la Iglesia de hacer “negocio con la inmigración ilegal”

El secretario general de los obispos, César García Magán, informa en rueda de prensa de los trabajos de la Asamblea Plenaria que se ha celebrado en Madrid del 20 al 24 de abril.Isa Saiz (Europa Press)

El ambiente mediático sobre los obispos ha estado caldeado esta semana, entre otras cuestiones, por varias declaraciones cruzadas entre el prelado de Canarias, José Mazuelos Pérez, y el presidente de Vox, Santiago Abascal, a cuenta de la acogida de los inmigrantes por la jerarquía eclesial. Este viernes, el secretario general de los obispos, César García Magán, se ha referido al principio de “prioridad nacional” defendido por Vox y asumido por el PP al señalar los pactos de gobierno en Extremadura y Aragón como parte de una política que “se mueve mucho a golpe de eslogan y reclamos publicitarios” y cuyo fin es buscar “una polarización”. La Iglesia, ha añadido Magán, está en contra de los discursos que buscan “destruir al contrario”. La prioridad de los obispos es defender “la dignidad” y el bien común, ha rematado. El secretario ha citado el Evangelio para tirarle de las orejas a las agrupaciones políticas antiinmigración que se definen como católicas: “El prójimo no es el de mi partido solo. El que es de mi país, de mi lengua. Ni siquiera es el que es mi religión”.

Por su parte, la polémica sobre la regularización de inmigrantes se remonta a este miércoles. “A algunos habría que meterles cinco días en un cayuco, mañana y tarde, sin comer, antes de hablar de lo que hay que hacer con los migrantes”, dijo Mazuelos durante un encuentro con los medios en la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que esta semana celebraba su primera asamblea anual. Abascal no tardó en contestarle por X: “Algunos que hacen negocio con la inmigración ilegal deberían salir del palacio y bajar a ver las consecuencias que tiene para los españoles. Para la sanidad, la seguridad, los salarios y los impuestos”.

Las preguntas de los periodistas este viernes sobre el choque han ocupado una parte de la habitual rueda de prensa que ha ofrecido el también portavoz Magán, para explicar los temas tratados por el episcopado español en la asamblea. Y Magán ha ido directo: “Hay declaraciones que no solamente no obedecen a la realidad de los hechos ni a la objetividad, sino que entran en el ámbito de la pura posición ideológica, porque no se basan en la verdad, se basan en la falsedad, e incluso en un ámbito de injurias”.

El enfrentamiento de Vox con los obispos españoles no ha dejado de crecer en el último año, especialmente por el fuerte apoyo de la Iglesia católica al plan de regularización de inmigrantes puesto en marcha por el Gobierno. “No sé si su posición es por los ingresos públicos que reciben o por los casos de pederastia”, dijo el líder del partido ultra. Un grupo de obispos, desde entonces, ha arremetido públicamente contra la posición de Vox.

César García Magán fue uno de ellos y, desde el púlpito de la catedral de Toledo, llegó a definir el pasado verano al partido ultra como “herederos ideológicos” del franquismo que utiliza las mismas proclamas que hace décadas se utilizaron contra la Iglesia y “que jamás se tendrían que volver a oír en la historia de España”, especialmente de las bocas de “sedicentes” católicos.

La mala relación entre los grupos ultracatólicos y los obispos también se ha acrecentado por la resignificación de la basílica del Valle de Cuelgamuros, en Madrid, un acuerdo al que llegaron el Vaticano con el Ejecutivo hace meses y en el que la Conferencia no tenía competencia. Una cuestión que no solo ha abordado el secretario de los obispos en la rueda de prensa, sino que ha estado presente los últimos días en las puertas de la sede de la CEE. Un grupo de manifestantes ―un centenar, según los organizadores―, arengados por la asociación Hazte Oír, se plantó para protestar por la “profanación del Valle de los Caídos”.

De esa concentración, el jueves se viralizó un vídeo en el que una manifestante se acerca a un grupo de obispos que estaban sentados en una terraza, esperando a almorzar. “Es la cuarta que nos viene hoy”, se le escucha decir a uno de los prelados. La mujer le expone que está preocupada, como muchos fieles: “¿Qué significa un pacto beneficioso para ambas partes, en la que una es un gobierno criminal y laicista (...) en el que si pudieran nos fusilarían a todos los católicos como hicieron en el 36? ¿Van a abandonar a los mártires?”.

El obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés, le afrenta. “¿Usted nos ve como enemigos? ¿Piensa que no estamos con ustedes? ¿Piensa que no hemos ido a rezar ahí a esos mártires? ¿O que ignoramos esa comunidad? ¿Por qué nos tratan así como extraños? ¿Por qué han entrado en la trampa de considerarnos enemigos?“. El prelado intenta calmar la conversación, para llegar a un punto en común y reforzar la unidad de los católicos.

Pero la manifestante, según se ve en el vídeo, no entra al trapo y lanza un discurso “en defensa de la patria” y con halos proféticos: “No será la primera vez que los laicos tienen que corregir a los obispos. No será la primera vez que la Virgen, en sus apariciones, habla del mal camino que toman los obispos”.

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