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Crítica Teatral
Crítica

‘Tinc un bosc al cervell’: Archivo de voces y ausencias

En una obra que aborda las desapariciones de niños, Rosa Boladeras se convierte en “la madre de todos” en una de las mejores interpretaciones de su carrera

Escena de la obra 'Tinc un bosc al cervell', en la Sala B.eckett

El miedo más grande de una madre es perder a su hijo. Las estadísticas son especialmente dolorosas, ya que las desapariciones de niños siguen sucediendo y un gran número de ellas acaban sin resolver. La dramaturga alicantina Guadalupe Sáez ha escrito Tinc un bosc al cervell (Tengo un bosque en el cerebro) a partir de la imagen de una madre que pierde a su hijo en un castillo hinchable situado en un gran centro comercial, pero la cosa va mucho más allá de la anécdota. Celebramos la feliz unión de Sáez con la directora Alícia Gorina y la actriz Rosa Boladeras. El texto, polifónico y posdramático, se eleva poéticamente gracias a una puesta en escena ambiciosa y arriesgada, pero con todo el sentido del mundo, y a una interpretación de Boladeras que pone los pelos de punta.

La actriz es a la vez la madre y la trabajadora de un archivo de desaparecidos, y permanece durante casi toda la obra encerrada en un cubículo de cristal lleno de archivadores: celda, terrario y depósito de ausencias, la escenografía de Xevi Oró y la iluminación de Quim Algora dotan a este espacio de la frialdad propia de las películas de terror o de cualquier institución pública. Los espectadores llevan auriculares y escuchan la obra a través de ellos, circunstancia que permite que las voces de los intérpretes y el fantástico espacio sonoro de Guillem Rodríguez nos lleguen con gran nitidez. Teatro para un solo espectador en una platea compartida. Suma de individualidades o intimidad colectiva.

Acompañan a Boladeras tres niños actores (Greta Jorge, Dana Sina y Bruno Bistuer, alternando funciones con Pau Montserrat, Alejandra Cid y Lila Sina) que interpretan diversos papeles, desde al hijo al policía, pasando por la expareja de la protagonista. Están todos estupendos, y Gorina se acerca al cine de suspense sin llegar nunca al cliché o el lugar común. Hacer susurrar a un niño siempre tiene algo terrorífico, pero la directora no abusa de ello. Rosa Boladeras se convierte en “la madre de todos” en una de las mejores interpretaciones de su carrera: se muestra cómica y dramática, desgarrada e irónica, y todo lo hace con gran facilidad. La Sala Beckett añade un triunfo más a una de las temporadas más acertadas que le recordamos. Viva todo.

Tinc un bosc al cervell

Texto: Guadalupe Sáez. Dirección: Alícia Gorina

Reparto: Rosa Boladeras, Greta Jorge, Dana Sina y Bruno Bistuer / Pau Montserrat, Alejandra Cid y Lila Sina.

Sala Beckett. Barcelona. Hasta el 10 de mayo

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