‘Tallar-se un peu amb una motoserra’: la menstruación también es cancelación
Bàrbara Mestanza se inspira en el caso real de un director de teatro catalán acusado de abusos en esta comedia que cuestiona tanto la cancelación de los culpables como la hipotética reparación de las víctimas


Los abusos contra las mujeres nunca pasan de moda. Da igual cuando leas esto. Bàrbara Mestanza ha escrito y dirigido Tallar-se un peu amb una motoserra (Cortarse un pie con una motosierra) inspirándose en el caso real de un director de teatro catalán que fue acusado de abusos y malas prácticas por diversas mujeres. Los artículos en el periódico, las cartas de apoyo firmadas por sus amigos, el factor generacional, la cultura de la cancelación… La autora pone todos estos elementos en la coctelera para contarnos la historia de dos periodistas que, tras la publicación del caso, se ven sorprendidas por el intento de suicidio del director. La puesta en escena es monocromática: todo en rojo sangre, rojo menstruación. Albert Ventura ha diseñado un espacio abstracto, tapizado en bermellón, y Sergio Gracia lo ilumina todo con dramatismo y un punto de ironía.
Mestanza aparece, cual guerrera medieval, con un modelito divino creado por Néstor Reina: Juana de Arco con lentejuelas, lista para la alfombra roja. No acabo de entender el traje plateado de Rosa Boladeras, estupenda como siempre, en el papel de la subdirectora del periódico. La dramaturga quiere introducir demasiados elementos en la trama, y la acumulación termina perjudicando el montaje. Con un característico humor milenial (referencias a Rihanna, Timothée Chalamet o David Bustamante) combinan el monólogo a lo Angélica Liddell con una trama casi televisiva. La comedia funciona, especialmente por la gracia innata de Boladeras, y la prometedora introducción de la hija del director se acaba convirtiendo en un chiste. Júlia Molins es la actriz perfecta para encarnar a esta joven que, como una princesa fuera de tiempo y lugar, combina el complejo de Electra con los daddy issues.
El montaje es excesivamente largo (dos horas), y acierta cuando se pone en la piel de quien normalmente no tiene voz. El monólogo de Boladeras poseída por el director demuestra por qué muchos hombres no entienden, todavía hoy, lo que es un abuso. Mestanza dispara igualmente contra las feministas enfadadas y las actrices sin trabajo, y cuestiona tanto la cancelación de los culpables como la hipotética reparación de las víctimas. El color rojo del espectáculo y su tono de cuento medieval puede contener trazas de sangre: la menstruación es la cancelación mensual de la vida. El predictor también es un arma.
Tallar-se un peu amb una motoserra
Texto y dirección: Bàrbara Mestanza.
Intérpretes: Rosa Boladeras, Bàrbara Mestanza y Júlia Molins.
Sala Beckett. Barcelona. Hasta el 8 de febrero.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































