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Rajoy apoya a su cúpula de Interior en el juicio de Kitchen: “Estoy convencido de que esa operación policial se adecuó a la legalidad”

El expresidente niega una “operación política” y rechaza haber destruido pruebas de la caja B del PP, como dijo Bárcenas: “Es absolutamente falso”

09:02
Los momentos destacados de la declaración de Rajoy en el juicio de Kitchen
El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, a su salida de la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, este jueves. Foto: Víctor Sainz | Vídeo: epv

Son las 10.11 de este jueves y Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno y del PP, lanza una pregunta al aire nada más entrar en la sala del tribunal que enjuicia el caso Kitchen: “¿A dónde voy?”. Tras obtener la respuesta, enfila entonces el camino hasta el micrófono situado frente a los tres magistrados para convertirse así en el testigo número 44 de la vista oral sobre el espionaje al extesorero popular Luis Bárcenas. A partir de ese momento y durante 36 minutos, Rajoy no solo va a negar que conociera la caja b de su partido (probada por la justicia) y la operación urdida contra el antiguo contable de los conservadores. Sino que, lejos de lo que había hecho hasta ahora, va a respaldar sin ambages la actuación de su cúpula del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional, que se sienta en el banquillo, con Jorge Fernández Díaz a la cabeza: “Estoy convencido de que esa operación policial se adecuó a la legalidad”, ha zanjado.

Precisamente, el tribunal que se sienta este jueves frente a Rajoy, presidido por la magistrada Teresa Palacios, se encargará de dilucidar ese extremo que el antiguo líder popular tiene ya tan claro. La Fiscalía Anticorrupción y el resto de acusaciones sostienen que Kitchen tenía por objetivo sustraerle a Bárcenas material sensible que aún podía guardar de altos cargos del PP (incluida una supuesta grabación del expresidente con el tesorero, donde hablaban de la caja b), para evitar que llegara a los investigadores del caso Gürtel, que cercaba al partido.

El sumario nunca llegó a apuntar contra el exjefe del Ejecutivo; pero un informe de Asuntos Internos concluía de forma preliminar que, en base a unos audios intervenidos al comisario José Manuel Villarejo, una persona apodada El Asturiano tendría “conocimiento” de la trama. El inspector jefe Gonzalo Fraga, principal investigador de Kitchen, señaló la pasada semana que ese era el mote usado por algunos implicados para referirse a Rajoy. Por eso, su interrogatorio de este jueves ha arrancado con esta pregunta:

—¿Se reconoce usted [en esos apodos]? —se ha lanzado la abogada del PSOE, que ejerce la acusación popular.

—Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe. Y luego cada uno me llama como quiere.

El expresidente ha llegado a la cita de esta mañana marcado por la declaración de Bárcenas del pasado lunes, cuando señaló a los cargos orgánicos del PP como responsables últimos de Kitchen (“esta operación se inicia por los responsables del partido”) y aseguró que la trama le ”robó” una grabación de Rajoy, donde se escuchaba cómo este destruía una página de la contabilidad paralela de la formación. A ello, este jueves, ha respondido tajante el exjefe del Gobierno: “Es absolutamente falso”. ¿Y le informaron de la caja b? “No”.

Los noes de Rajoy han sido una constante. ¿Se adoptaron medidas para destruir pruebas que pudieran implicar al PP en Gürtel y en la línea de la contabilidad b del PP? “No”. ¿Ningún tipo de medida? “No”. ¿Se mantuvieron contactos con Bárcenas para influir en su declaración? “No”. ¿Tuvo conocimiento de que Bárcenas fuera presionado por el partido? “Eso es absolutamente falso”. ¿Tuvo conocimiento de los seguimientos a la mujer e hijo? “No”. Y así, hasta las 10.47, cuando ha finalizado su interrogatorio.

A lo largo de su comparecencia, Rajoy ha incidido en que nunca dio ninguna indicación a Fernández Díaz sobre cómo abordar el caso Gürtel; y ha remachado que tampoco “despachó” nunca sobre Kitchen con Francisco Martínez, la antigua mano derecha del ministro y también acusado. “Mi tranquilidad era absoluta, y no creo que [Bárcenas] tuviera [esa grabación con él]; porque, si la hubiera tenido, la habría dado a conocer como ha hecho con otros documentos”, ha apostillado. “Y no he conocido nunca a Villarejo”, ha asegurado, antes de negar que haya recibido algún mensaje del comisario.

Tercera declaración

Mariano Rajoy ya puede decir que, para él, no hay dos sin tres en la Audiencia Nacional. El expresidente del Gobierno y del PP ha vuelto a sentarse ante este tribunal para declarar como testigo. Como ya hizo en 2017 en la pieza principal del caso Gürtel, y en 2021 en la causa sobre los papeles de Bárcenas. Y, al igual que en esas ocasiones, a las puertas de la Audiencia Nacional se ha respirado este jueves ambiente de día grande.

Decenas de cámaras y de periodistas se han apostado desde muy temprano frente a la sede que el tribunal tiene en un polígono industrial de San Fernando de Henares (Madrid). Aquí ha vuelto el juicio este jueves, tras dos sesiones en el edificio de la madrileña calle Génova, a escasos metros del cuartel general de los populares. Para las televisiones y fotógrafos había una imagen que captar por encima de cualquier otra: la de Mariano Rajoy haciendo el paseíllo. Pero el expresidente ha evitado esa instantánea y ha entrado en coche por el garaje (un privilegio que no se concede habitualmente a los testigos).

Fernández Díaz y Martínez han escuchado el testimonio de Rajoy lejos del banquillo. Este jueves se han sentado tras sus abogados. Desde allí, han podido observar cómo se les echaba un buen capote. El expresidente del Ejecutivo, pese a que ha negado cualquier conocimiento sobre Kitchen, ha expresado su confianza en ambos: “Aquí, en todo este tema, no hubo una operación política. Hubo una operación policial, cuyo objetivo fundamental era coger el dinero de Bárcenas y sus testaferros”, ha dicho, en línea con la tesis de varias defensas. “Pero, como comprenderá, el presidente no está en esto”, ha seguido. “Y estoy convencido de que esa operación policial se adecuó a la legalidad”.

Rajoy ha descartado que un ministro esté al tanto de operaciones concretas o pendiente de la captación de confidentes —la trama se aseguró la colaboración del chófer del extesorero, Sergio Ríos, al que pagó con dinero de los fondos reservados—. “Sería absurdo”, ha ahondado. El exjefe del Gobierno ha indicado que tampoco Fernández Díaz se encargaba de los fondos reservados; y que Martínez solo firmaba las partidas que se destinaban a cada cuerpo, pero no entraba en a qué se dedicaban esas cantidades.

Los mensajes con Bárcenas

Durante varios minutos, las acusaciones populares (PSOE y Podemos) han exhibido a Rajoy la batería de mensajes que se cruzó con Bárcenas en aquellos años del estallido de Gürtel. Ha dicho que solo recordaba haber enviado o recibido uno. El que remitió al extesorero con el texto de “Luis, sé fuerte”: “De ese me he acordado porque, a lo largo de los últimos 15 años, se ha publicado casi cada día”. Sobre el resto: “No tengo ni la más remota idea”, ha puntualizado.

Rajoy ha admitido que la relación con Bárcenas se agrió. “Cambió cuando yo tuve la seguridad y la conciencia de que tenía 48 millones de euros en Suiza, antes había una cierta presunción”, ha disparado contra el extesorero. ¿Y eso cuándo ocurrió? “No me acuerdo, debía ser en el 2012 y en el 2013 [...] Cuando llegamos a la convicción de que no era trigo limpio”. La Fiscalía Anticorrupción no le ha hecho preguntas al expresidente.

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