El Govern justifica el despliegue de los ‘mossos’ en los institutos para prevenir la “violencia juvenil”
Esquerra rechaza el plan de Interior de filtrar a agentes en los colegios y lo tilda de “populismo de derechas”

La consejera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, ha defendido este jueves el plan para incorporar a agentes de paisano de los Mossos d’Esquadra en los colegios para rebajar los índices de violencia. Parlon ha afirmado que el plan, avanzado por este diario, se ha activado también a petición del Departamento de Educación para “fortalecer” la tarea de los mossos a través de esa función pedagógica en los centros y sobre todo para prevenir “la violencia juvenil”. El programa se desplegará en 15 institutos en un piloto y, si funciona, ha dicho la consejera de Interior, se extenderá a los centros que lo pidan. “Creemos que puede ser una herramienta muy útil”, ha dicho.
En declaraciones a EL PAÍS, Parlon ha anunciado que el plan se presentará con otras dos consejeras y ha recordado que ya había cierta tradición de que los mossos acudieran a los centros donde eran invitados para dar charlas para evitar el ciberacoso o el consumo de drogas. “Ya había una tradición de que algunos centros contaban con los mossos para hacer una función más mediadora y de más proximidad. Y en esta línea va este proyecto”, ha agregado. La consejera ha revelado la preocupación que les ha trasladado el departamento de Educación sobre los índices de violencia en los centros y que llevaban ya seis o siete meses trabajando en ese capítulo.

El plan concreta que los agentes irán de paisano y sin arma, su presencia será estable —no es una visita puntual para realizar una charla, sino que contarán con un espacio en el centro—, y se coordinarán con las direcciones para desarrollar programas de prevención. “Ahora tenemos que consolidar la prueba piloto y, si nos funciona y nos da los resultados que esperamos, nos podremos plantear la posibilidad de extenderlo a demanda de los centros que lo quieran”, ha explicado, insistiendo en la tarea de la policía catalana de mediación y de proximidad.
Parlon ha descartado que el tema pueda “abonar la polémica” y el rechazo de sus socios. “No creo que se quejen. Va en la línea que siempre nos piden, de función de proximidad y mediación”, ha afirmado. Isaac Albert, portavoz de ERC, ha asegurado que lo poco que conocen del plan les llega por la noticia de EL PAÍS y lo ha calificado de “populismo de derechas”. “En principio nos parece un despropósito. Eso es convivencia tutelada. Eso no da respuesta a las necesidades reales de los centros”, ha añadido. Albert ha considerado además que la prueba piloto “focaliza y acaba señalando centros como conflictivos” frente a otros.
“Médicos y enfermeras en las consultas; maestros y personal educativo en las escuelas; y policías en la calle y las comisarías”, ha resumido la líder parlamentaria de Comuns, Jéssica Albiach. En unas declaraciones en la parada del partido en Rambla Catalunya, Albiach ha admitido algunos “problemas de convivencia” en algunos centros y ha reclamado más recursos para la figura de los Cocobe (Coordinadores de coeducación, convivencia y bienestar). “Necesitamos más mediación”, ha insistido. La CUP ha calificado la decisión de “esperpéntica”. “Estamos frontalmente en contra”, ha señalado la diputada Pilar Castillejo. “Los centros tienen planes de convivencia. En lugar de poner recursos para poder desplegarlos, ponen policías”.
Josep Rius, portavoz de Junts, se ha desmarcado de la operación, que ha tildado además de “contradictoria”. “En los colegios lo que hay que hacer es educar en todas las materias y también en el civismo, pero no creo que se eduque poniendo un policía”, ha afirmado. Me parece muy contradictorio que se tome esta medida por parte del Govern cuando el discurso que hacen en materia de seguridad es que el índice de hechos penales ha disminuido y, por lo tanto, hay mucha más seguridad”.


























































