Jóvenes y turistas impulsan las ventas del sector de la belleza en España hasta rondar los 12.000 millones de euros
El crecimiento de la industria, que exporta más que todo el sector del vino y el aceite juntos, fue del 5,8% en 2025, según la patronal Stanpa


El cuidado personal se ha convertido en uno de los grandes motores del consumo entre los españoles y esto ha propiciado que la industria cosmética y del perfume crezca como la espuma, alentada por la fuerte demanda de las nuevas generaciones y también de los turistas que llegan al país. En 2025 las ventas del mercado de la belleza ascendieron a 11.819 millones de euros, tras un aumento del 5,8% sobre el año precedente, duplicando la evolución del PIB nacional (2,8%) y por encima de sectores como el turismo (4%) o la restauración (3,5%). Son cifras divulgadas este jueves por Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética), que integra a más del 90% de las empresas del sector.
Y no solo eso. En los últimos cinco años, el negocio ha crecido un 44% acumulado, ha generado un 24% de empleo más, hasta superar los 50.000 trabajadores, y ha duplicado sus exportaciones. “Este crecimiento refleja la importancia que la sociedad da al cuidado personal. Desde 2020, el consumidor se preocuopa más por su salud y su bienestar”, ha señalado Óscar Mateo, director de Estudios de Stanpa en la presentación de la cuarta Radiografía de la industria cosmética y del perfume en España 2025, esta mañana en Madrid.
La contribución de la industria de la belleza a la riqueza nacional supera el 1%. Pero la fortaleza del mercado interior es solo una de sus bazas. España es una potencia exportadora de cosmética y perfumes, la segunda del mundo en el caso de las fragancias. Vende fuera tantos productos como vinos y aceites de oliva juntos, según ha destacado la consejera delegada de la organización y vicepresidenta de Cepyme, Val Díez (y calzado, ha apostillado su homóloga en el ICEX, Elisa Carbonell). El año pasado, las exportaciones superaron los 10.124 millones de euros pese al complejo e incierto entorno geopolítico y las tensiones comerciales con Estados Unidos, su primer destino fuera de Europa, donde las ventas bajaron el 13% (“EE UU nos ha hecho perder más de 100 millones de euros”, ha admitido Díez), lo que provocó que el crecimiento general se ralentizase respecto a 2024 hasta el 5,6%.
Unas dificultades que han crecido este año como consecuencia de la guerra en Irán, que ha impactado en la logística y está teniendo efectos directos sobre la actividad exportadora del sector, tal y como reconoce Stanpa. En 2025, Oriente Próximo concentró exportaciones por valor de 480 millones de euros y “constituye un mercado estratégico para la industria”, según el estudio.
“Todos los varapalos están viniendo del lado de la oferta”, ha dicho Carbonell, “incrementando los costes de producción y haciéndonos menos competitivos en precio”. Si bien la consejera delegada del ICEX ha destacado que el sector de la belleza tiene gran capacidad para absorber los sucesivos shocks globales que se están produciendo gracias a sus “elementos de competitividad diferentes al precio”, como pueda ser la innovación (la industria invierte el 3,4% de su facturación en I+D+i).
Uso cotidiano
Pasta de dientes, jabón o gel, desodorante y champú son los principales productos con que entre el 82% y 94% de los españoles cuidan su higiene personal cada día. Pero el perfume ya forma parte de la rutina cotidiana de seis de cada diez ciudadanos y las cremas faciales de la mitad de ellos. Mujeres y hombres. Han adquirido tal relevancia que ellos usan 6,2 productos cosméticos a diario y las mujeres 9,4.
De hecho, según Stanpa, el cuidado personal figura entre las tres actividades principales de los españoles para sentirse mejor, solo por detrás del ejercicio físico y de la relajación. Estas preferencias llevan a que el gasto per cápita en higiene y cosmética se eleve a 234,5 euros anuales, una cifra que supera ampliamente el desembolso medio del conjunto de los europeos, que se sitúa en 184 euros.
Los datos revelan que en España gusta lucir buena imagen. De ahí que todas las categorías de producto mostrasen una evolución positiva el año pasado. Sobre todo los perfumes, que suben el 9,5% alentado especialmente por los hombres, “que son más marquistas y fieles a las marcas que las mujeres”, ha dicho Mateo. Las cremas suponen el 32% del volumen de negocio de la industria, los perfumes un 21% (y más de la mitad de las exportaciones), la higiene personal el 20%, el cuidado del cabello el 17% y la cosmética de color el 10% restante.
El 90% de las ventas se realizan en las tiendas. Las perfumerías especializadas y las prémium son las que mejor se han comportado durante 2025. El gran consumo representa el grueso de la facturación de la industria: 5.800 millones de euros, por los 2.683 de las perfumerías, los 2.044 millones de las farmacias y los 521 millones de las peluquerías. El canal digital (con 426 millones) es el único que ha caído respecto a 2024: un 4,7%.
Retos del sector
"El sector no es todavía muy conocido en España por su potencia industrial", ha lamentado la consejera delegada de Stanpa, Val Díez. "Superar los 11.800 millones y crecer el doble del PIB era algo con lo que no soñábamos hace 15 años". Sin embargo, la industria cosmética se enfrenta a varios retos. "Tenemos un contexto geopolítico tremendamente complicado, un entorno legislativo complejo, una creciente tolerancia a la competencia desleal, a las falsificaciones, y afrontamos la transformación de las tiendas", ha reconocido la directiva, que no obstante afirma que España no es un país "que siga las tendencias sino que las marca" en el resto del mundo.


























































