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La Fiscalía pide un total de casi ocho años de cárcel para cuatro activistas por las protestas propalestina durante la Vuelta en Valladolid

Los implicados están acusados de delitos de desórdenes públicos y resistencia a la autoridad por invadir el recorrido

Protestas propalestina durante la Vuelta Ciclista de 2025, a su paso por Valladolid.Anadolu (Anadolu via Getty Images)

La Fiscalía ha solicitado un total de casi ocho años de prisión para los cuatro activistas que fueron identificados en Valladolid durante las protestas propalestina durante la Vuelta Ciclista de 2025. Los acusados fueron detenidos por invadir el recorrido denunciando el genocidio israelí sobre Gaza, un caso que investiga sendos delitos de desórdenes públicos y de resistencia a la autoridad. A dos de ellos se les imputa únicamente el primero de los delitos y se exponen a 21 meses de cárcel. A los otros dos se les añade esa resistencia a la autoridad que podría acarrearles 25 meses y 15 días de prisión, de modo que podrían entrar en la cárcel por superarse los dos años de condena. Los afectados han denunciado “un relato fantasioso acerca de los hechos realmente acontecidos” y que con su acción estaban “contribuyendo a la denuncia de un hecho inadmisible”.

Los hechos sucedieron el pasado 11 de septiembre en el marco de las protestas sociales contra el equipo Israel-Premier Tech, financiado por entidades prosionistas, en la Vuelta Ciclista a España. El recorrido contó con múltiples reivindicaciones populares, banderas y protestas en apoyo a Palestina. Ese día había una contrareloj en Valladolid y estos dos detenidos invadieron el recorrido, siendo arrestados por ello junto a otros dos compañeros. “En el escrito de la Fiscalía se expresa una clara beligerancia contra las personas procesadas, mediante un relato fantasioso acerca de los hechos realmente acontecidos: la acusación especula con la posibilidad de un impacto de los ciclistas contra los agentes de la policía nacional o contra el público en general y alude al ejercicio por parte de los activistas de una ‘gran intensidad y violencia’ (sic) contra la detención, algo que jamás tuvo lugar”, critica el grupo en un comunicado remitido a los medios.

La acusación de la Fiscalía, a la que ha accedido EL PAÍS, expone que el cuarteto se coordinó para “irrumpir en la calzada, para lo cual saltaron el perímetro de seguridad [...] portando banderas de Palestina con el propósito de alterar el normal desarrollo del evento deportivo y en particular con la intención de cortar el recorrido a los ciclistas del equipo de Israel, poniendo así en riesgo la integridad física de los ciclistas, integrantes del circuito y agentes de la Policía Nacional”. El documento detalla que dos de los acusados, los procesados por resistencia a la autoridad, se opusieron a su detención “con gran intensidad y violencia, intentando desplegar la bandera que portaban, necesitando ser reducidos por varios agentes”.

El comunicado de los activistas indica que se han negado a llegar a un acuerdo de conformidad respecto a la pena atribuida a los acontecimientos. “Desde el primer momento, las personas acusadas reconocimos los hechos, pero sin considerar que tuvieran ningún carácter de ilícito penal, sino que por el contrario estábamos contribuyendo a la denuncia de un hecho inadmisible”, esgrimen, rememorando que la etapa final en Madrid fue cancelada por las manifestaciones. Los implicados consideran que a esas “peticiones penales”, por las cuales dos de ellos se exponen a ingresar en prisión por rebasarse los dos años de condena que no acarrean la privación de libertad, pueden verse complementadas con penas administrativas. La subdelegación del Gobierno, aseguran, les impuso unas multas que de momento se han suspendido hasta que haya una sentencia firme. También afirman que a otro activista lo sancionaron con 700 euros por una concentración en apoyo a los detenidos ante una comisaría de Valladolid donde se encontraban sus compañeros. “Queremos recordar que las mismas prácticas que se hicieron en Valladolid se llevaron a cabo por parte de muchos miles de personas en Madrid, donde el movimiento en solidaridad con Palestina ante el genocidio logró suspender durante su última etapa el evento deportivo”, destacan, críticos con el actual mensaje de “No a la guerra” mientras ellos se exponen a estas penas.

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