Ir al contenido
_
_
_
_
LA IMAGEN
Columna

Contenidos mentales

CORRECTION / A person holds an Apple iPhone Air during Apple's "Awe-Dropping" event at the Steve Jobs Theater on the Apple Park campus in Cupertino, California, on September 9, 2025. (Photo by Nic Coury / AFP) / "The erroneous mention[s] appearing in the metadata of this photo by Nic Coury has been modified in AFP systems in the following manner: [iPhone Air] instead of [iPhone 17]. Please immediately remove the erroneous mention[s] from all your online services and delete it (them) from your servers. If you have been authorized by AFP to distribute it (them) to third parties, please ensure that the same actions are carried out by them. Failure to promptly comply with these instructions will entail liability on your part for any continued or post notification usage. Therefore we thank you very much for all your attention and prompt action. We are sorry for the inconvenience this notification may cause and remain at your disposal for any further information you may require." (Photo by NIC COURY/AFP via Getty Images) Nic Coury (AFP via Getty Images)

La aparición de cada modelo nuevo de iPhone se convierte en un suceso noticioso. Nos preguntamos por qué y nos respondemos que ni idea. Pero ahí tienen la fotografía del decimoséptimo, caracterizado por su delgadez. ¿Es posible que ese enflaquecimiento represente en el imaginario de sus consumidores un progreso de carácter espiritual? ¿Cuanto menos cuerpo, más alma? No hay ascetas gordos, al menos en las representaciones iconográficas. Don Quijote, que era un místico, se nos presenta siempre flaco, al contrario que Sancho, más apegado a las cuestiones terrenales. De seguir por este camino, uno de los próximos modelos será una mera lámina de silicona (trasparente, claro) adherible, como una pegatina, a la parte del cuerpo elegida por el usuario.

Parece que estas conquistas se hacen a costa de la batería. Es la electricidad lo que menos cuerpo viene necesitando en los sucesivos modelos. Recordamos por tanto los primeros móviles, tan semejantes a un ladrillo, en los que la pila ocupaba cuatro o cinco veces lo que el aparato en sí. La pila constituía entonces la metáfora del cuerpo y el aparato la del alma. Ahora es al revés. Tal vez el alma de los seres humanos, su conciencia, esté hecha de electrones que bailan en el aire sin necesidad de conductor o de soporte alguno, de ahí su capacidad, según muchos, de sobrevivir a la muerte del organismo. En el futuro, al dar de baja un móvil, todo lo depositado en él sobrevivirá a la materia en un lugar etéreo, donde se reunirá con los contenidos mentales de los móviles de nuestros antepasados.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_