Ir al contenido
_
_
_
_

Dos universidades proponen evaluar los centros educativos más allá de las buenas notas

Un informe de la Universidad Pablo de Olavide y la Autónoma de Madrid incorporan criterios de sostenibilidad y gobernanza para valorar el impacto social de los centros de enseñanza

Una clase de un centro público en Sevilla.María José López (Europa Press)

¿Un buen colegio es el que obtiene las mejores medias en Selectividad? ¿El que tiene los mejores resultados en el informe PISA? Probablemente estos sean hoy en día los parámetros tangibles más extendidos para valorar el nivel académico, pero la sociedad demanda de los centros educativos algo más que certificar aprendizajes. Las familias esperan que contribuyan al bienestar real del alumnado y de su entorno -se ha visto en los últimos casos de acoso-, a la cohesión social y a la capacidad de actuar ante retos complejos. Sin embargo, los esfuerzos que muchos equipos directivos y docentes dedican a alcanzar esos objetivos quedan en un limbo, porque no existen criterios objetivos que puedan medir su éxito o eficiencia.

El informe El Impacto invisible de la Educación, que se ha presentado este lunes en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, ofrece parámetros homologados y fáciles de aplicar por la comunidad escolar para evaluar la calidad educativa, más allá del mero rendimiento académico del alumnado. El estudio, desarrollado por la UPO y la Fundación EducAcción, a través de su cátedra con la Universidad Autónoma de Madrid, ha adaptado los criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Impacto) y validados por directivas internacionales que se aplican para valorar a las grandes empresas al ámbito educativo a través de una herramienta -ESGrade- aplicados y adaptados al día a día del centro y con sentido pedagógico. “No hay sector que genere mayor sostenibilidad en nuestro medio ambiente, en nuestra sociedad y en la gobernanza que el educativo, porque representa el presente y el futuro”, indica Sonia Díez, presidenta de EducaAcción.

Este sistema de medición permite evaluar los programas e iniciativas que los centros educativos desarrollan en materia de sostenibilidad ambiental y social y de gobernanza y valorar su efecto. “Ante un mundo de absoluta incertidumbre, de retos y dificultades claras por parte de los colegios, esto abre una nueva forma de visibilizar el impacto, de manera que no dependa solo del marketing que puedan hacer los colegios”, abunda Díez.

De esta manera se puede evaluar con una serie de indicadores claros, comparando las iniciativas que impulsan en su día a día. Así el colegio, que ha introducido un biodigestor para convertir en gas los residuos que genera el comedor escolar, podrá cuantificar su impacto de una manera objetiva y homogénea. Al igual que el que impulsa un programa de voluntariado y ofrece créditos al alumnado que lo realiza o el que desarrolla un sistema de participación igualitario. “Se puede medir el impacto que se ha generado, la ayuda que se ha prestado y, lo más importante, no solo se miden las iniciativas, sino que se visibilizan”, señala la presidenta de EducAcción. “Habrá centros que tengan un impacto importante en la parte social, otros en la de gobernanza, por su transparencia, porque presten atención a la parte identitaria, por su trazabilidad”, abunda.

Esta métrica, que ya se aplica en marcos empresariales, permite discutir no solo qué hace el centro, sino cómo lo decide, lo comunica y lo sostiene, y abre un camino de transferencia basado en criterios y formatos de reporte adaptados al contexto escolar, manteniendo la autonomía pedagógica, se defiende en el informe.

Los parámetros de medición se han desarrollado a partir de encuestas que se han realizado en 16 centros educativos de todo el país y de todo tipo de extracción social con cuestionarios que se han distribuido entre los equipos directivos, los docentes y el alumnado. Los resultados de estas mediciones, que cada centro debe recoger en informes anuales, permitirán además a los colegios poder tomar nuevas decisiones basadas en evidencias sobre el impacto que sus proyectos e iniciativas generan en el entorno. “Se pueden incorporar puntos de mejora, de manera que se incentiva un afán de perfeccionamiento”, señala Díez, que también destaca la importancia que esas conclusiones pueden tener a la hora de generar sinergias con el entorno cercano y con el propio municipio. “Constatar que un centro educativo está generando un impacto, constituye un valor diferencial, porque puede mover a las instituciones a preguntarse cómo puede apoyar a esos colegios para que continúen con esa labor que se demuestra eficaz”, incide.

La intención de los investigadores es extender el estudio, que también cuenta con la colaboración de la Fundación Unicaja, a más centros el próximo año e implicar a las Comunidades Autónomas para que incorporen esta herramienta de medición de una calidad educativa, que va mucho más allá de las notas, y que visibiliza el impacto transformador de los colegios en el entorno.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_