Aena estrecha el seguimiento a la crisis del queroseno con productores y aerolíneas
El gestor aeroportuario busca coordinar una posible respuesta con el operador logístico Exolum, la controladora pública de las reservas de combustibles Cores o las asociaciones de compañías aéreas ALA e Iata
La preocupación ante la escasez de combustible de aviación que lleva semanas afectando a países asiáticos por el bloqueo del estrecho de Ormuz, que deriva del conflicto en Oriente Próximo, ha movido al gestor aeroportuario Aena a realizar un seguimiento estrecho de la situación en España, en coordinación con productores y aerolíneas. Las alarmas por la incertidumbre sobre las reservas se han encendido también en mercados europeos como el británico o el italiano, mientras que la capacidad española de refino y la baja dependencia respecto al crudo que cruza el paso de Ormuz han contenido la tensión hasta ahora en los aeropuertos de Aena. Pese a ello, se ha establecido un mecanismo de vigilancia a través de un grupo de coordinación de combustible aeroportuario.
Aena, explican fuentes cercanas a los contactos, va de la mano de la entidad pública Cores, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica y encargada de garantizar la seguridad de suministro de hidrocarburos mediante el control de las reservas de productos petrolíferos. En el foro se ha incluido a Exolum, operador del sistema de abastecimiento desde las refinerías hasta las pistas de los principales aeropuertos; las asociaciones de aerolíneas ALA e Iata; productores de fuel como Moeve; la firma de servicos de entrega de combustible Skytanking, y la vendedora de queroseno en aeropuertos SLCA, presente en Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Málaga, Alicante o Palma de Mallorca.
El primer encuentro, señalan las mismas fuentes, está fijado para el próximo jueves y los objetivos son “realizar un seguimiento de la situación, identificar posibles riesgos y coordinar una respuesta en caso de que esta fuera necesaria”. En la mesa estará presente toda la cadena de suministro de fuel, así como las consumidoras y la responsable de la red aeroportuaria.
La Asociación de Líneas Áreas (ALA) ofreció el martes un dato que habla de la confianza del sector en el mantenimiento de los vuelos hacia y desde España en los próximos meses: la capacidad ofertada para la temporada de verano (desde primeros de abril hasta finales de octubre) alcanza los 258,8 millones de asientos, un 5,7% más que en el mismo periodo de 2025. “El suministro de queroseno de aviación está garantizado en España. Pero si otros países tienen problemas, estos sí podrían afectar a nuestro mercado”, advirtió ante los medios de comunicación el presidente del colectivo, Javier Gándara.
Las aerolíneas confían en no sufrir tensiones en sus bases españolas a la vista de que entre un 80% y un 85% del jet fuel consumido se refina en el mercado doméstico. Gándara señaló que los productores, entre ellos Repsol, Moeve y BP, tienen capacidad para aumentar el volumen de queroseno que sale de sus instalaciones, lo que serviría para atender la demanda desde otros países de la Unión Europea. Consultadas por este periódico, las petroleras afirman que el suministro está garantizado hasta final de mayo y se trabaja para elevar las reservas hasta junio.
La UE entra en juego
La Comisión Europea ha aprobado este miércoles un plan de respuesta a la crisis energética provocada por el conflicto en Oriente Próximo, llamado AccelerateEU. Aplaudido por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI, por su siglas en inglés), el programa de acción describe medidas para garantizar la disponibilidad de combustible de aviación en toda la red aeroportuaria europea.
Desde ACI se comunicó el pasado 9 de abril a los comisarios de Energía y Transportes de la UE la necesidad de crear un observatorio europeo de combustibles para vigilar las reservas de fuel. También se demandó la coordinación de los Estados miembros, proveedores de queroseno, aerolíneas y aeropuertos en busca de fuentes alternativas de combustible de aviación y la optimización de la distribución dentro de las fronteras de la UE.
El director general de ACI en Europa, Oliver Jankovec, ha asegurado que “ningún aeropuerto europeo se enfrenta actualmente a la escasez de combustible para aviones, y las operaciones aéreas se desarrollan con normalidad. El plan adoptado constituye la estrategia y respuesta adecuadas para mitigar los posibles riesgos de escasez, dada la incertidumbre que aún existe sobre la reanudación del paso seguro y estable por el Estrecho de Ormuz”.
Al margen de las dudas sobre la existencia de fuel suficiente para sostener la temporada de verano, el problema para las aerolíneas está en la escalada del precio, superior al 100% desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de enero. El Grupo Lufthansa reaccionó ayer a la defensiva, ante la creciente factura del combustible, con un plan de ahorro que supone la cancelación de 20.000 vuelos hasta final de octubre entre sus compañías Lufthansa Airlines, Swiss, Austrian Airlines, Brussels Airlines e ITA Airways. El ajuste servirá para un ahorro de 40.000 toneladas métricas de fuel, cuyo precio ha saltado desde los 750 dólares al entorno de los 1.500 dólares en estos meses.


























































