Fútbol con personalidad
Las cuatro semifinalistas del Mundial apuestan por un juego lúdico menos atado al marcador
El cuadro de semifinales de la Copa del Mundo 1998 reúne a cuatro selecciones que responden a diferentes estatus, pero comparten un mismo gusto por el fútbol frente al resultadismo de equipos como Italia, Alemania, Argentina o España. Está Brasil, cuya clasificación se corresponde con su currículo: es la actual campeona y la más laureada, con cuatro títulos.
También figura Francia, nada extraño si se atiende a la calidad de su juego y a su condición de anfitriona. Se ha metido esta vez Holanda, portavoz de los equipos que anteponen la pelota al juego sin balón, y con la que el fútbol, al igual que con la francesa, mantiene una deuda histórica: ni una ni otra han sido campeonas pese a aportar jugadores que han hecho historia como Cruyff o Platini. Y, como acostumbra a suceder en todo torneo, ha entrado un equipo sorpresa, Croacia, capaz de acabar con el mítico espíritu de supervivencia alemán. Queda,
consecuentemente, una semana de fútbol de autor. En un Mundial como éste, especialmente carnívoro con los entrenadores (han dejado el cargo diez de ellos), el título se decidirá entre selecciones con personalidad futbolística, equipos que, por tradición, piensan más en su juego que en el del rival. Página 40


























































