A pie de obra
Como trabajadores "a pie de obra" de la salud mental de niños y adolescentes, queremos agradecer al fiscal de menores su interés y su crítica hacia la situación asistencial en nuestra Comunidad. Por razones difíciles de explicar, la atención a la salud mental de niños y adolescentes es una asignatura pendiente desde siempre y en la que los cambios son de una lentitud desesperante. Existe una conciencia social de protección a la infancia que, en absoluto, se refleja en este área que, sin embargo, va a ser tan determinante para el futuro de muchos niños. Esperemos que la publicidad de los medios de comunicación contribuya a que se aceleren las soluciones.
Sobre el comentario de la responsable del Instituto Madrileño de Infancia (Imain) de que únicamente un 0,5% de los niños de instituciones tiene problemas de salud mental, señalar que las cifras que se aceptan universalmente de prevalencia de trastornos mentales para niños y niñas de entre 6 y 18 años, son un 17%.
Algo ocurre pues en estos centros: o bien no se valora suficientemente la patología existente o bien los niños institucionalizados son más sanos. Eso nos llevaría a pensar que la protección a la salud mental de nuestros niños pasaría porque dejaran las familias y fueran institucionalizados en centros especiales. Cualquiera sabe-


























































