Un paso atrás
Los inversores españoles han puesto al descubierto su desconfianza en una subida continuada de la bolsa, y han hecho valer la fuerza de la psicología procediendo a soltar papel en el entorno del 310%. La excusa fue la actuación irregular del mercado norteamericano en su pelea particular con la cota 3.000, tan psicológica como cualquier otra y tan cargada de contenido y de plusvalías como las demás. El comportamiento del mercado sigue siendo irregular, con un volumen que se mantiene dentro de los niveles habituales a pesar de esos abandonos, que sólo son realizaciones en lo referente a la inversión a medio plazo.Las excepciones a la corriente vendedora han sido mínimas y han tenido en Telefónica su mejor representante, con una subida de 24 pesetas y algo más de 1,4 millones de acciones negociadas. El resto de los valores que opusieron sus avances al retroceso general rondaba la docena, lo que obliga a insistir en el carácter selectivo de la actual coyuntura bursátil.
La incógnita sobre el comportamiento futuro del mercado pasa por la superación del nivel 3.000 en Wall Street y por el mantenimiento de las expectativas de un descenso de los tipos de interés autóctonos, lo cual no parece muy sencillo a la luz de los últimos datos publicados.


























































