Lorenzo López de Gracia,
recluso de la prisión provincial de Sevilla, ha puesto en venta uno de sus riñones a cambio de tres millones de pesetas. Con ello pretende solucionar el grave problema familiar y económico que está padeciendo su madre a causa de su conducta. En una carta remitida a Diario 16 de Andalucía, Lorenzo López, que se encuentra en el centro de preventivos, asegura que ahora tiene que ayudar a su madre, quien, a pesar de no contar con medios suficientes, está haciendo todo lo posible para pagar la fianza que le ha sido impuesta para poder dejar la cárcel. López de Gracia piensa, sin embargo, que debe ser él mismo quien se solucione el problema.
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