Ir al contenido
_
_
_
_

Sinner, con la cabeza puesta en Roland Garros, persigue su quinto Masters 1000 consecutivo en Madrid

El número uno derrota a Bonzi (6-7(6), 6-1 y 6-3, 2h 20m) en su regreso a la Caja Mágica, donde busca convertirse en el primer tenista en levantar cinco ‘miles’ seguidos, y lamenta la baja de Alcaraz en París: “El tenis necesita a Carlos”

Sinner saca este viernes durante su partido ante Bonzi en la pista Manolo Santana de la Caja Mágica.David Ramos (Getty Images)

Nunca ha triunfado aún en la Caja Mágica el número uno del mundo. Jannik Sinner, que no superó los cuartos de final en el Madrid Open en sus tres participaciones anteriores, llegó sin embargo a esta edición con el cartel de favorito para alzar el 3 de mayo uno de los dos Masters 1000 —el otro es el de Roma— que le quedan por conquistar a sus 24 años. Con la baja de Carlos Alcaraz, doble campeón del torneo (2022 y 2023), todos los focos apuntan al italiano. El de San Cándido, un robot desde la línea de fondo, desde donde impone un ritmo de bola infernal, tiene en la capital española la posibilidad de convertirse en el primer tenista de la historia en alzar cinco miles de forma consecutiva tras coronarse en 2025 en París y hacerlo este año en Indian Wells, Miami y Montecarlo. Enlaza hasta ahora cuatro, un récord que comparte con dos gigantes como Rafa Nadal (2013) y Novak Djokovic (2013-2014, 2014-2015 y 2015-2016).

Al tirolés se le atraganta este viernes de entrada Benjamin Bonzi, un francés de 29 años que ocupa el puesto 104 del ranking pero que hoy tiene ganas de resistir y ha venido a dar guerra al barrio de San Fermín: suelta derechazos, se agarra a la pista, se atreve con las dejadas, el revés le corre y salva una bola de set y cinco de rotura para llevarse el tie-break de la primera manga. A partir de ahí, el partido pasa a ser un infierno para el galo, incapaz de aguantar el ritmo de su rival. Sinner eleva y eleva el nivel y es una trituradora que le da la vuelta al choque (6-7(6), 6-1 y 6-3, 2h 20m) con una facilidad asombrosa para citarse el domingo en dieciseisavos con el jovén danés Elmer Moller.

La presencia del de San Cándido es el gran reclamo que tiene estos días el Masters de Madrid en el circuito masculino. Además de la baja del murciano, tampoco está este año Novak Djokovic, triple campeón (2011, 2016 y 2019) en la Manolo Santana pero centrado en su preparación para Roland Garros. “Es difícil para el torneo no tener dos años seguidos a Alcaraz, y este tampoco tener a Novak. Hemos compartido muchos torneos desde el año pasado. En mi mente, en los torneos, sé que quiero jugar contra Carlos en la final. El camino a la final es muy largo y puede suceder de todo. Pero al mismo tiempo también voy día a día porque hay desafíos difíciles enfrente”, dijo Sinner hace dos días.

El año pasado, el italiano no pudo competir en Madrid después de pactar con la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) una suspensión de tres meses tras dar un doble positivo en clostebol, un esteroide prohibido, durante la disputa de Indian Wells. El organismo consideró que no había habido voluntariedad y con el acuerdo Sinner reapareció en mayo en el Foro Itálico, donde cedió el título ante Alcaraz. El español también le arrebató después Roland Garros tras remontar dos sets en la final más larga de la historia del major con cinco horas y 29 minutos.

Haga lo que haga en Madrid, a Sinner le servirá para abrir brecha en la clasificación con el jugador de El Palmar después de arrebatarle el número uno al tumbarlo en la final de Montecarlo el 12 de abril. La lesión de Alcaraz, que este mismo viernes anunció que no podrá defender sus títulos ni en Roma ni en Roland Garros por la lesión que sufrió en la muñeca en el Conde de Godó la semana pasada, le despeja el escenario al italiano. “Mi esperanza es que [Carlos] vuelva, que no tenga más lesiones, y creo que es bueno que él y su equipo se tomen el tiempo que necesiten”, dijo esta tarde el de San Cándido en la rueda de prensa posterior al choque contra Bonzi.

El foco de Jannik, que suma cuatro Grand Slams —Alcaraz tiene siete—, está puesto en París, el único grande que le queda por levantar. “Vamos a ver cómo me siento en Madrid, pero el plan es jugar e intentar rendir de la mejor forma posible. Me lo voy a tomar día a día. En mi mente lo más importante es Roland Garros. Vamos a intentar llegar en la mejor forma posible”, reconoció el de San Cándido en la Caja Mágica. Sinner sabe que en el próximo mes y medio no tendrá enfrente a Alcaraz, con el que se ha repartido todos los majors (nueve seguidos) desde 2024, para su gran objetivo en la capital francesa. Ellos son las dos grandes figuras que mandan en el circuito, las que han construido una rivalidad fantástica tras tras la era dorada del Big Three: “Lo primero que hay que decir es que el tenis necesita a Carlos, el tenis es mucho mejor cuando él está aquí, y para mí también es genial que él esté”.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_