El duro invierno de José Mourinho en el Benfica, ante su “niño” Álvaro Arbeloa
El técnico de 63 años, que recibe al Real Madrid en un enero negro para su equipo, se enfrenta a su gran soldado, que le dedica una catarata de elogios


Al otro lado de la desembocadura del Tajo, tras cruzar el Puente 25 de Abril de Lisboa, entrena José Mourinho al Benfica. Allí, el sábado, el técnico, junto a los capitanes y la dirección deportiva, tuvo que recibir a unos 200 aficionados muy molestos por la marcha del equipo. Al final de la rendición de cuentas, el grupo de hinchas cantó el himno nacional y se marchó al grito de “Se acabó el asedio”, según contó el periódico A Bola.
Al Benfica de Mou se le ha torcido bastante el invierno. Tercero en el campeonato (solo los dos primeros van a la Champions), a 10 puntos del Oporto, en los torneos cortos va a palo por semana. El 7 de enero fue eliminado de las semifinales de la Copa de la Liga por el Braga; el 14, de los cuartos de la Copa de Portugal contra el Oporto; el 21 perdió en Europa ante la Juventus y este miércoles 28 ya solo lo puede rescatar una carambola. Ganar al Madrid en casa (21.00, Movistar) y esperar muchos favores.
Una cita límite para él que, además, trae el duelo más inesperado: Mou contra Arbeloa, el viejo jefe y uno de sus soldados más leales. “Es uno de mis niños”, lo definió el portugués. “No fue de los mejores futbolistas, pero sí uno de los mejores hombres que jugó para mí en el Real Madrid”, sentenció Mourinho, con el pelo colonizado por las canas y la tez enrojecida.

Arbeloa lo siguió desde el hotel (“tampoco me perdía una rueda de prensa suya de jugador”) y, cuando le tocó hablar, la catarata de elogios hacia su ídolo resultó desbordante: “el mejor líder”, “un espejo” y, sobre todo, “fue, es y será uno di noi” [uno de los nuestros]. “Él puso las bases de la segunda era más exitosa del Madrid”, concluyó el nuevo técnico blanco, que, a diferencia de Xabi Alonso, sí hizo el último entrenamiento en el estadio. Un triunfo le llevaría directo a los octavos.
Su gran referente confeso, José Mourinho, con 63 años recién cumplidos, se enfrenta ahora a varios de sus exfutbolistas (“me emocioné cuando jugué contra Xabi, otro de mis chicos”), mientras se esfuerza por hablar como si estuviera ya de vuelta de todo. Nada más firmar en septiembre, dos semanas después de su despido del Fenerbahçe, el portugués proclamó que ahora se veía “más altruista”. Acababa de sustituir al discreto Bruno Lage y sus primeras semanas en Da Luz fueron tranquilas. Tanto que algunos columnistas lusos le reclamaban su cara más “arrogante, cruda e irritante”. Y algo de eso ha ido asomando al ver cómo se descolgaba de la Liga, se le complicaba la Champions y se despedía del resto de títulos.
“Estás castigado, no te contesto”
Como otras tantas veces, Mourinho ha recurrido a sus clásicos, como cuando después de que el árbitro le anulara al Benfica un gol en el tramo final del empate en Braga (2-2), apareció ante el micrófono y soltó: “Ganamos 3-2, excelente resultado”. La periodista lo miró sorprendida. “Ganamos, ganamos, ganamos, ganamos”, zanjó antes de marcharse.
Lejos de las obligaciones de la UEFA, en el día a día mantiene a dieta a la prensa y ya son varias las conferencias pre partido de Liga que ha suspendido. Único para manejar el discurso y sus tiempos, en verano, cuando aún entrenaba al Fenerbahçe, se enfrentó al Benfica en la eliminatoria previa de la Champions (perdió), y entonces dijo que el equipo portugués tenía mejor plantilla. A los días llegó a Da Luz y no tardó en dejar caer que necesitaba fichajes. Su habilidad con el relato le lleva a dar palo y zanahoria a sus jugadores -que no han dado señales de abandonarlo-, usar las lesiones como justificación, mirar a los árbitros o relacionarse con los medios. “Tú escribiste una noticia y te digo, con toda honestidad, que era falsa. Estás castigado y no te contesto. Quizá para la próxima…”, jugueteó recientemente con un reportero. Este martes, el entrenador que pronunció después de un clásico el famoso “por qué” sobre los árbitros no quiso saber nada del caso Negreira. “No me interesa”, zanjó tajante.

Su gran peligro a corto plazo es quedarse fuera de la próxima Champions. Hace unos días, el presidente Rui Costa puntualizó que nadie echará a Mourinho. El entrenador también resultó un puntal para que el dirigente ganara las elecciones de otoño.
El Benfica supuso en 2000 su estreno como primer entrenador, pero entonces no llegó ni a los tres meses porque exigió la renovación y la nueva directiva, que había prometido el regreso del anterior (Toni), no lo aceptó. “Me equivoqué al irme al Fenerbahçe. El Benfica es volver a mi nivel”, apuntó el pasado septiembre, en la presentación de su regreso, donde confesó que a veces le costaba encontrar la palabra exacta en portugués (llevaba 21 años sin entrenar en su país). Tiene contrato hasta 2027, aunque al terminar esta campaña cualquiera de las dos partes lo puede rescindir. De fondo, sigue la selección. El pasado junio, antes de la Final Four de la Liga de las Naciones que Portugal ganó a España, nadie sabe qué hubiera ocurrido con Roberto Martínez si no llega a levantar el trofeo.
Su reencuentro con el Madrid (al que nunca ha vencido) y con Arbeloa (al que no ha llamado estos días porque “no es necesario” y “su teléfono solo lo tiene la familia”) supone todo un viaje al pasado más volcánico. De postre, los blancos regresan al estadio de la décima, incluido Courtois, entonces atlético.
Clasificación
| Clasificación | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
|
27
|
7 | 7 | 2 | 1 | 4 |
|
28
|
6 | 7 | 1 | 3 | 3 |
|
29
|
6 | 7 | 2 | 0 | 5 |
|
30
|
6 | 7 | 1 | 3 | 3 |
|
31
|
6 | 7 | 2 | 0 | 5 |
| Clasificación | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
|
1
|
21 | 7 | 7 | 0 | 0 |
|
2
|
18 | 7 | 6 | 0 | 1 |
|
3
|
15 | 7 | 5 | 0 | 2 |
|
4
|
15 | 7 | 5 | 0 | 2 |
|
5
|
14 | 7 | 4 | 2 | 1 |
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