Jude Bellingham, entre el ego y los pitos del Bernabéu
El mediapunta inglés, que hace una semana recibió el aviso serio del estadio, busca su sitio en el Madrid tras muchos meses de rendimiento a la baja


En la última concentración con Inglaterra, el pasado noviembre, a Jude Bellingham se le pudo ver comentar con las gentes del fútbol la falta de sintonía que existía entre una parte del vestuario del Real Madrid y Xabi Alonso. El inglés no figuraba entre los jugadores más entregados al técnico vasco.
Son tiempos grises para el mediapunta, especialmente señalado por el Bernabéu en la gran pitada de hace una semana contra el Levante. Después de Vinicius, él fue el futbolista blanco más abucheado por el estadio después de muchos meses de rendimiento descendente. No sufrió el voto de censura del brasileño, pero el juicio del Bernabéu sí supuso un serio aviso para él. La temporada pasada con Carlo Ancelotti y el medio año a las órdenes del tolosarra, que solo lo sustituyó una vez en cuanto se asentó en el once, Bellingham no ha encontrado su lugar en el campo ni una función clara en el engranaje de un equipo que padece para generar juego. Álvaro Arbeloa, con quien visita este sábado al Villarreal (21.00, Movistar; con las bajas de Tchouameni, Militão, Trent, Mendy y Rüdiger), será el tercer entrenador en un curso y medio que intente dar con una versión del británico a la altura de su estatus en la plantilla.
“Yo solo puedo hablar de lo que estoy viendo estos días”, acotó este viernes el nuevo técnico madridista. “En los partidos y entrenamientos me ha demostrado sus capacidades técnicas y como futbolista, y su liderazgo, personalidad y carácter. Tiene mentalidad ganadora”, indicó Arbeloa, que se detuvo más en el temperamento que en el pie.
La llegada de Kylian Mbappé alteró muchos mecanismos del Madrid, y a Jude lo alejó del gol, lo que más había disparado su cotización en el mercado. Su gran facilidad para sumar lo convierte en el tercer máximo anotador del equipo (seis tantos) pese a que las circunstancias ya no le resultan tan favorables, pero sin tanto peso en esta faceta su fútbol se ha revelado algo vaporoso, poco concreto. Le cuesta organizar y ya no marca tanto.
Arbeloa, hace una semana, sí profundizó algo más en sus características con el balón. “Siempre me gustan los jugadores con movilidad. Él ofrece mucha llegada, nos debemos aprovechar de ella, y también puede construir. Le voy a pedir que tenga trascendencia en el juego. Pero lo más importante es que tenga claro qué hacer cuando salga al campo”, explicó entonces.
El aviso de Tüchel
Su impacto menguante en el Madrid en el último año y medio (antes y después de la operación de hombro), y la crisis general de los blancos apremian a Bellingham, un jugador que llegó a España con fama de maduro pese a su corta edad (20 al firmar), pero del que luego otras personas que lo han tenido cerca en Valdebebas han descubierto un ego elevado. Según el testimonio de esas mismas fuentes, su temprana explosión en el fútbol y su extraordinario arranque goleador en el Bernabéu en 2023 le hicieron metabolizar y hacer suyos los grandes y muchos elogios que recibió. Algunos, incluso, lo compararon hasta con Zidane.
En los últimos meses, sin embargo, la conversación alrededor de Jude ha ido por otros caminos menos agradables para él y que han alcanzado su esfera privada. En su celebración del gol al Mónaco, simulando que bebía, respondió a los comentarios sobre su presunta vida nocturna. “Ha sido una broma para los aficionados y la gente que dice lo que quiere. Yo sé la verdad, sé lo que doy por el fútbol y todo el ruido de fuera no me importa”, aseguró. Hasta Franco Mastantuono terció en el asunto: “Es feo que toquen tu ego porque trabaja sin parar. Está en Valdebebas de las 9.30 a las seis de la tarde”, aseguró el argentino, que fue el sacrificado en las alineaciones de Alonso cuando hubo que acoplar al inglés después de la operación del hombro. Y esta del martes no fue la primera réplica de Bellingham a lo que se ha dicho sobre él. Hace diez días, calificó de “mierda” las informaciones que le situaron como uno de los detractores de Alonso.
Después de su gran ascenso, su carrera ha entrado en una zona de curvas y dudas sobre la influencia que puede ejercer en sus equipos. Incluida la selección inglesa, donde en la última ventana Thomas Tüchel le advirtió, tras ver los gestos de contrariedad que hizo el mediapunta al ser sustituido contra Albania, de que esa no era la imagen que querían transmitir.
Clasificación
| Clasificación | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
|
1
|
49 | 20 | 16 | 1 | 3 |
|
2
|
48 | 20 | 15 | 3 | 2 |
|
3
|
41 | 19 | 13 | 2 | 4 |
|
4
|
41 | 20 | 12 | 5 | 3 |
|
5
|
34 | 20 | 10 | 4 | 6 |
| Clasificación | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
|
1
|
49 | 20 | 16 | 1 | 3 |
|
2
|
48 | 20 | 15 | 3 | 2 |
|
3
|
41 | 19 | 13 | 2 | 4 |
|
4
|
41 | 20 | 12 | 5 | 3 |
|
5
|
34 | 20 | 10 | 4 | 6 |
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