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Feria de Abril
Crónica

Los toros de Santiago Domecq ya no dan miedo

Perera, Galván y el debutante Aarón Palacio cortaron una oreja cada uno a una noble y artista corrida

Aarón Palacio, con la oreja que cortó al sexto toro de la tarde.Joaquín Corchero (Europa Press)

Los toros de Santiago Domecq ya no dan miedo; ni por su presencia ni por su comportamiento. Al menos, esa ha sido la impresión que han ofrecido esta tarde en La Maestranza. No tuvieron la seriedad de antaño, esa que provoca admiración, justos todos de presencia, por debajo de lo acostumbrado en este hierro. Y han perdido carácter, pujanza y casta, y han ganado dulzura, nobleza, bondad; de tal modo, que los toros de Santiago Domecq se han presentado como artistas colaboracionistas con el toreo moderno.

Es como si el ganadero hubiera cambiado el protocolo, y la casta por la cordialidad, de modo que los toros ya no dan miedo, sino que ofrecen su mano para la amistad y se prestan al cariño, porque más que toros parecían mascotas de las que puedes llevar a tu casa y acariciarlas con mimo.

Por cierto, estos toretes artistas no están criados para el tercio de varas; de hecho, a los dos primeros no se les hizo sangre, y los cuatro restantes cumplieron el trámite en la primera entrada, sin empuje alguno, y nada más. Pero nadie se quejó; a todo el público le pareció correcto la desaparición del tercio de varas. Y es más, el picador del quinto levantó la vara para no molestar al animal y recibió una ovación.

Los artistas necesitan música y durante la lidia de cinco de ellos —la excepción fue el tullido quinto— hubo concierto de la banda del Maestro Tejera. Y los espectadores se divirtieron. Tanto es así que hasta tres orejas se pasearon y pudo haber caído alguna más.

Los toros del hierro jerezano se han presentado como artistas colaboracionistas con el toreo moderno

Pero, ¿qué pasó en el ruedo? Poca cosa. Claro que con esas embestidas celestiales —humillación, fijeza, acometividad y prontitud— hubo momentos brillantes, sobre todo con el capote. Así, se lució Perera por tafalleras y cordobinas en su primero, y por chicuelinas en un quite al tercero; Galván templó a la verónica en su lote, y Palacio recibió a su primero con dos largas afaroladas de rodillas en el tercio y dejó un sello de calidad en las cuatro verónicas y media con las que recibió al sexto.

El último tercio ya fue otro cantar.

Perera lleva ya 22 años como matador de alternativa, sigue siendo un torero poderoso y dominador, pero todo lo que hace suena a que ya lo hemos visto. Es como si su tarro de esencias se hubiera agotado. Su primero fue un toro de ensueño por su calidad, un santo varón, y Perera estuvo bien, desde sus iniciales muletazos cambiados por la espalda de rodillas hasta la estocada final, pero su labor no caló, no conmovió, careció de la pasión que su oponente merecía. Aún así le pidieron la segunda oreja que el presidente José Luque no concedió por fortuna. Bonancible también el cuarto, pero menos lucido y escasa movilidad, y aquello, con pasodoble incluido, no supo a nada.

Gran estocada la que recetó David Galván a su artista primero, y ese sería el motivo de que paseara un trofeo; no estuvo a altura del noble toro con un toreo superficial e insípido, solo resuelto al final con dos naturales hondos, unos ayudados por alto y un garboso remate. En el quinto no hubo música porque el animal carecía de vida,

Y debutó el zaragozano Aarón Palacio, que tomó la alternativa el pasado septiembre en Nimes. Se le notó que venía dispuesto a todo para triunfar; le traicionaron los nervios, quizá, en su primero, con un toreo acelerado que no caló en los tendidos ante un toro repetidor y con clase. Tanto es así que el director de la banda mando callar a los músicos, con lo que significa tal mensaje para el que está delante del toro.

Mejor, más sereno ante el noble sexto, y si bien ya se habían saboreado sus buenas maneras con el capote, dejó detalles de temple, hondura, personalidad y gracia torera en una medida faena, que rubricó con ayudados, una trincherilla y un garboso remate que sí dejaron un sello de calidad.

Y así acabó la fiesta. Toros artistas para disfrute de toreros y diversión del público. Los toros de Santiago Domecq ya no dan miedo. Y es una pena.

Domecq/Perera, Galván, Palacio

Toros de Santiago Domecq, justos de presencia, nulos en los caballos los dos primeros, y cumplieron el trámite los demás solo en el primer puyazo; muy nobles y de gran calidad los lidiados en primero, segundo, tercero y sexto lugares; desfondado el cuarto y amuermado el quinto.

Miguel Ángel Perera: estocada desprendida (oreja); estocada (ovación)

David Galván: gran estocada (oreja); estocada (silencio).

Aarón Palacio: estocada tendida y seis descabellos (ovación); estocada desprendida (oreja).

Plaza de La Maestranza. 15 de abril. Quinto festejo de abono de la Feria de Abril. Más de media entrada.

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