La NASA revela sus planes para crear la primera colonia humana en la Luna
La agencia espacial estadounidense confirma el 1 de abril como la primera fecha en que intentará lanzar Artemis 2, la primera misión lunar tripulada desde 1972


Una semana después de que expirase el plazo de gracia de 90 días que Trump le dio a Jared Isaacman para diseñar un plan para “asegurar la superioridad estadounidense en el espacio”, ha llegado la respuesta del nuevo administrador de la NASA. La agencia espacial ha presentado este martes su hoja de ruta para cumplir los deseos del presidente de Estados Unidos de establecer antes de cinco años una base permanente en la Luna y colocar allí reactores nucleares. El pistoletazo de salida de esa nueva carrera espacial, que se juegan estadounidenses y chinos, intentarán darlo los americanos el próximo 1 de abril. “Falta solo una semana y puedo confirmar que todo está en orden y no hay ningún impedimento para el lanzamiento de Artemis, si las condiciones meteorológicas lo permiten”, anunció la científica Lori Glaze, viceadministradora y máxima responsable de sistemas de exploración espacial de la NASA, aplaudiendo tras comunicar esa buena noticia después de dos meses de retrasos e incertidumbre. Ya se puede decir que EE UU intentará lanzar a cuatro astronautas hacia la Luna del 1 al 6 de abril, y se da cuatro intentos para conseguirlo.
Minutos antes, Isaacman había anunciado que la NASA entra en una nueva era que le llevará a establecer una base permanente en la superficie lunar, durante su discurso inaugural de la conferencia Ignición, que se está celebrando durante este martes en la sede central de la agencia espacial en Washington (EE UU). Sin aportar todavía detalles ni plazos, el administrador de la NASA explicó que después de las misiones Artemis 4 y 5 —con las que está previsto que astronautas vuelvan a pisar la Luna en 2028—, ese programa de exploración lunar se acelerará.
Así, las previsiones del nuevo líder de la agencia espacial son que, a partir de 2029, haya aterrizajes tripulados en la Luna cada seis meses y que, previamente, desde 2027, se incremente exponencialmente el número de misiones robóticas a la superficie lunar. “Pero esta vez, nuestro objetivo no es pisar la Luna, sino quedarnos allí”, añadió Isaacman. De conseguir esos ambiciosos objetivos de volar con frecuencia al satélite natural de la Tierra, entraría en marcha su proyecto de establecer allí la primera colonia humana en otro mundo.
De momento, la NASA solo ha avanzado que el proceso se llevaría a cabo en tres fases. En la primera, experimental, se trataría de incrementar las actividades tanto robóticas como humanas en la superficie lunar; a continuación, con lo aprendido en esa fase inicial, el siguiente objetivo será empezar a desarrollar una infraestructura semihabitable y mantener unos suministros y logística con regularidad. Finalmente, cuando estén preparados unos cargueros espaciales —que todavía no existen— capaces de transportar muchas toneladas de material a la Luna, la agencia tiene previsto abordar la instalación de la infraestructura pesada necesaria para sostener una presencia humana continuada en la Luna.
Acelerar el programa Artemis
Volviendo a lo inminente, la primera misión tripulada al entorno lunar en más de medio siglo, varios problemas en el cohete SLS —que lanzará la primera misión lunar tripulada en más de medio siglo—, llevaron al máximo dirigente de la NASA a adelantar ya en febrero una importante sacudida al plan estadounidense para regresar a la Luna. Por un lado, Isaacman anunció entonces que quiere conseguir que el SLS sea una lanzadera espacial mucho más fiable, aumentando la cadencia de lanzamientos a al menos uno cada 10 meses, después de que hayan pasado ya más de tres años entre las misiones Artemis 1 y 2.
En segundo lugar, la agencia espacial se ha abierto a usar una nave de la empresa espacial de Jeff Bezos para aterrizar en la Luna en 2028, tras los fallos y retrasos en el desarrollo de la colosal Starship de Elon Musk. Y además, eso no sucederá ya en la misión Artemis 3. Esta queda reservada para efectuar pruebas previas de la cápsula lunar, sin salir de la órbita terrestre. Frente a esos primeros pasos ya anunciados, que apuestan por la seguridad y por ir más poco a poco de lo previsto, la NASA ha presentado este martes unos objetivos mucho más ambiciosos a medio plazo para su presencia en la Luna.
Frente a la falta de concreción con esos planes de futuro, Isaacman ha anunciado que cuenta con la participación de sus socios internacionales y de la industria espacial. Y el máximo responsable de la NASA ha advertido que “es una posibilidad que China gane y llegue antes a la Luna”. “Visto lo visto en los últimos años, si no abordamos los cambios expuestos, nosotros podríamos perder esa carrera”, reconoció.
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