El buque con combustible ruso que se dirigía a Cuba vira hacia Trinidad y Tobago
La Habana esperaba el ‘Sea Horse’, cargado con 200.000 barriles de diésel, para abastecer sus plantas de generación eléctrica
Las esperanzas de que Cuba accediera a combustible crítico para paliar su crisis energética han cambiado de rumbo. El buque Sea Horse, cargado con hasta 200.000 barriles de diésel ruso para la isla, desvió este viernes hacia Trinidad y Tobago, según datos de monitoreo naval revisados por EL PAÍS. Las miradas del mundo se habían fijado en el tanquero, con bandera de Hong Kong, que parecía listo para desafiar las restricciones petroleras de Estados Unidos sobre el Gobierno socialista.
El petrolero había reportado en febrero al sistema de monitoreo automático (AIS, por sus siglas en inglés) que navegaba con destino a Cuba. Dos semanas después cambió el destino a “Mar Caribe”, aunque sin modificar su trayectoria. El miércoles navegaba rumbo a la costa occidental del país caribeño, con previsión de llegar entre el fin de semana y el lunes, tras tres semanas detenido en el mar de los Sargazos, en el Atlántico, de acuerdo con la reconstrucción de ruta hecha por firmas de inteligencia marítima.
Si bien es difícil precisar las razones del cambio, coincide con la decisión de Estados Unidos de excluir a Cuba de la flexibilización temporal de las sanciones que afectan los despachos de combustible desde Rusia, una medida pensada para aumentar los suministros de hidrocarburos en medio de la ofensiva contra Irán, que mantiene sus ataques contra los tanqueros que se acercan al estratégico estrecho de Ormuz. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) prohibió mediante licencia este jueves la venta, entrega o descarga de crudo o productos de origen ruso a Cuba, Irán, Corea del Norte, Crimea y los territorios ucranianos bajo control prorruso.
Estos despachos se consideraban fundamentales para abastecer los grupos electrógenos que están dispersos por el país y que suponen el 40% de la oferta energética. El diésel también se utiliza para el transporte y la agricultura, prácticamente paralizados por el asedio de Estados Unidos. El presidente Donald Trump ha dicho en múltiples ocasiones que su país intervendrá en la isla, más temprano que tarde.
Según el análisis de empresas de inteligencia marítima, el diésel ruso del Sea Horse fue cargado mediante transferencia de barco a barco frente a las costas de Chipre a principios de febrero. Allí, el cisterna indicó como siguiente destino La Habana, para luego modificarlo a “Gibraltar, sujeto a órdenes”, en medio del creciente escrutinio de los cargamentos que llegan a la isla.
“El buque ha incurrido en prácticas de transporte marítimo engañosas, como la desconexión de su sistema AIS durante la transferencia de producto y la falta de seguro occidental, lo que indica una posible evasión de sanciones”, escribió esta semana Windward, una empresa de inteligencia artificial marítima.
Distintos medios internacionales han informado que el buque de bandera rusa Anatoly Kolodkin, cargado con 700.000 barriles de crudo, partió desde el puerto ruso de Primorsk y estaría en ruta hacia la isla. Sin embargo, los datos de MarineTraffic del viernes lo ubicaban con destino a Atlantis, un puerto en la costa este de Estados Unidos. Se trata de una nave sancionada por la OFAC.
El abrupto cambio de ruta del Sea Horse no es un hecho aislado. Desde el inicio del asedio petrolero de Washington, las herramientas de monitoreo han registrado modificaciones en el rumbo de naves que, en un inicio, tenían como destino la isla. El ejemplo más reciente es el del Ocean Mariner el pasado febrero.
El petrolero, con bandera de Liberia, fue también el último que atracó en La Habana, en enero de 2026. En esa ocasión descargó 86.000 barriles procedentes de México. El buque zarpó de Cuba y llegó a Barranquilla, Colombia. De ahí partió cargado de combustible hacia República Dominicana. Ya cerca de sus costas, en dos ocasiones distintas, se desvió hacia La Habana, según las herramientas de rastreo. El periódico The New York Times aseguró que la nave fue interceptada por la Guardia Costera de Estados Unidos en ambas ocasiones. Los agentes escoltaron el cisterna hacia República Dominicana y, una última vez, hacia Bahamas, de acuerdo con el diario estadounidense.
También existe otro precedente similar. Horas después de la orden ejecutiva de la Casa Blanca del pasado enero —en la que amenazó con imponer aranceles a los proveedores de combustible de la isla—, el tanquero cubano Emilia volvió vacío a Cuba después de intentar cargar gas licuado en Jamaica, según adelantó el medio local 14ymedio y confirmaron después distintos medios internacionales.
Se espera que el Sea Horse arribe a Puerto España el 23 de marzo.
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