Bolsonaro hijo empata con Lula por primera vez en una encuesta electoral en Brasil
El actual presidente y Flávio Bolsonaro acumulan un enorme rechazo a siete meses de los comicios


El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Siva, ha retomado su agenda nacional, este jueves, tras un viaje intenso que le llevó al otro lado del mundo, a la India y a Corea del Sur, con escala en Emiratos, en busca de aliados en estos tiempos convulsos. Un sondeo electoral, divulgado este miércoles, debió amargarle la jornada sin actos públicos que se reservó a la vuelta. La encuesta de AtlasIntel/Bloomberg es la primera que apunta a un empate técnico en segunda vuelta de las elecciones de octubre entre Lula y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente encarcelado y precandidato de la derecha. Quedan poco más de siete meses para los comicios presidenciales, legislativos y para gobernadores.
La citada encuesta apunta a que Lula ganaría a cualquier otro candidato en primera vuelta con un 45% seguido de Bolsonaro hijo (39%), que en paso a paso va acortando la distancia desde que su padre lo designó con un dedazo. La sorpresa asoma en la proyección sobre la segunda vuelta, donde AtlasIntel concluye que el senador Bolsonaro sacaría un 46,3%, una décima por delante del 46,2% del veterano izquierdista, que busca un cuarto mandato.
Ambos comparten un problema, el enorme rechazo que generan (un 48% en el caso del presidente, un 46% para el senador), lo que implica que los votos que pueden oscilar hacia uno u otro y darles la victoria son escasísimos.
Flávio Bolsonaro celebró la noticia del empate técnico: “La lucha acaba de empezar. Todavía tenemos un largo camino para rescatar Brasil”, tuiteó. El aspirante a la Presidencia afronta su primera gran prueba de fuego este domingo, cuando ha convocado al bolsonarismo a reunirse en la avenida Paulista de Sâo Paulo. La afluencia de seguidores y el elenco de políticos de derechas y familiares que le acompañen serán analizados con lupa. La rapidez con la que el electorado de su padre le ha aceptado ha sorprendido a buena parte de los observadores.
Este jueves, Lula ha recibido otro disgusto, esta vez por el flanco de la familia. Las cuentas bancarias personales de uno de sus cinco hijos, Fábio Luis, y sus declaraciones fiscales van a ser analizadas por una comisión parlamentaria que investiga el escándalo por un fraude millonario sobre pensiones por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social. El supuesto nexo de Lula hijo con el escándalo es que uno de los cabecillas de la trama de desvíos hizo un pago sospechoso a una empresaria amiga suya. Cuando saltó el nombre de su hijo, el mandatario lo convocó de inmediato en Brasilia, según ha contado el propio Lula. “Le miré a los ojos y le dije: ‘Si tienes algo [irregular o ilegal], pagarás el precio. Si no lo tienes, defiéndete”. Las sospechas también han salpicado al hermano mayor del presidente, un sindicalista.
En este arranque de 2026 Lula ha mantenido una intensa agenda internacional. Primero, a través de llamadas y después con su última gran gira exterior antes de embarcarse en la campaña electoral. En sus visitas oficiales a India y a Corea del Sur el presidente brasileño ha estrechado relaciones con Narendra Modi (socio en los BRICS), con Lee Jae-myung (con el que comparte un pasado como obrero). Con ambos ha cerrado múltiples acuerdos para intensificar el comercio bilateral, incluido en materia de minerales críticos y tierras raras.
A comienzos de año, el senador Bolsonaro también hizo una gira por el extranjero, junto a su hermano Eduardo, para darse a conocer entre los líderes de la red populista de extrema derecha.
Varios observadores apuntan a una decisión relacionada con el Carnaval, el gran evento del último mes en Brasil, como el origen de la caída de Lula en las encuestas. “Lula se provocó un daño a sí mismo al embarcarse en la catastrófica idea de asociarse a un desfile adulatorio de una escuela de samba que decidió homenajearlo”, escribe César Felício este jueves en el diario económico Valor. La comparsa que llevó la épica historia de Lula al Sambódromo de Río incluyó unas figuras que los evangélicos podrían considerar ofensivas —unas latas con familias conservadoras dentro—. La polémica estaba servida, pues ese colectivo es uno de los que más se le resiste al fundador del Partido de los Trabajadores (PT). Y para colmo, la escuela quedo última en la competición. Los chistes y las críticas se multiplicaron.
La columnista Vera Magalhães sostiene en el diario O Globo que, con Lula de regreso en Brasil, su equipo considera que es hora de dejar de ignorar a Bolsonaro hijo y asumirlo con adversario y acelerar la toma de decisiones. Una de las cruciales, quién acompañará a Lula como candidato a la vicepresidencia y quién aceptará el desafío de batallar por el cargo de gobernador de São Paulo, donde la victoria se antoja una quimera ante el bolsonarista Tarcísio de Freitas, pero para alcanzar la Presidencia de la República es imprescindible conquistar un gran caudal de votos paulistas.
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