El Atlético Nacional suspende al futbolista Nicolás Rodríguez tras una denuncia de violencia sexual
Una joven de 19 años lo señaló de abusar de ella mientras estaba inconsciente tras conocerse en una discoteca de Rionegro, Antioquia


Una denuncia por violación contra Nicolás Rodríguez, futbolista del equipo antioqueño Atlético Nacional, ha sacudido al deporte colombiano. El programa Somos La Titular reveló el lunes un reporte de la Fiscalía, fechado el jueves 19, en el que una joven de 19 años señaló al deportista de violarla cuando ella estaba inconsciente. La víctima relató ante el ente acusador que los hechos ocurrieron el domingo anterior, cuando conoció a Rodríguez en una discoteca de Rionegro (Antioquia) y luego se fueron a la casa del futbolista. Unas horas después de la noticia, el Atlético Nacional suspendió al jugador. “Rechazamos de manera categórica cualquier conducta que atente contra la dignidad y la integridad humana”, expresó en un comunicado.
El relato de los hechos, recogido en el reporte de la Fiscalía y compartido por la defensa de la víctima a este periódico, señala que la denunciante conoció a Rodríguez luego de que un amigo de él la invitara por Instagram a acudir a una discoteca en Rionegro. La denunciante recuerda que había 10 hombres, entre ellos el jugador de Atlético Nacional, y ninguna mujer. Al cabo de una hora, relata, la invitaron a seguir la fiesta en la casa del jugador. A partir de ese momento, empiezan los baches de conciencia. “Ibamos tomando, yo tengo cosas nubladas”, relata sobre un primer acercamiento de Rodríguez en el carro.
Ella cuenta luego que llegó al apartamento con el futbolista y otros tres hombres. Consumieron más tragos y empezó a sentir que el ambiente estaba “muy raro”. “Yo tenía la vista como tapada, yo solo sentía que estaba sentada, pero no podía verlos”, relata. Luego recuerda que recibió mensajes de WhatsApp en los que el futbolista, sentado a su lado, le proponía un encuentro sexual con él y otro de los hombres. “Yo le dije que no, que cómo así, que yo no soy de eso”, rememora. “Déjenme quieta, que yo resuelvo y me voy”.
La última parte del testimonio ocurre entre las 4.30 de la mañana y las 6.00. La víctima cuenta que se quedó dormida, que el futbolista la despertó y que ella accedió a ir a su cuarto. En ese momento, señala, él la violó. “Yo le dije: ‘No quiero, no quiero’. No podía ver, pero sentía todo lo que me estaban haciendo (...), mi cuerpo no tenía el control”, relata. Se quedó dormida y, al despertar, recuerda que vio a otro de los hombres. “Le veo la cara y entré en pánico (...). Si yo no quería, es que no quiero. Yo puedo estar ebria, pero yo sé lo que hago, yo soy consciente de lo que hago. Yo tenía el periodo y no quería”.
Después, ella salió del apartamento. Relata que el futbolista le escribió por WhatsApp —ha compartido los mensajes como prueba— y la llamó. Le preguntó qué le había pasado y le dijo que nadie la había obligado a nada. Ella le respondió, varias veces, que no le hablara nunca más. La víctima también recuerda que encontró a una mujer en la calle y le dijo que la habían violado. Contactó a sus amigos, a su familia, y acudió a un hospital en el que se hizo chequeos médicos. Las observaciones de la historia clínica, fechadas el 18 de marzo y también compartidas por la defensa de la víctima, señalan que la denunciante evidenciaba “imposibilidad de toma de decisiones acorde a su personalidad” y que no se podían descartar intoxicación por sustancias.
Entre el domingo y el jueves, un amigo del futbolista presionó a la víctima para que no denunciara, cuenta ella. Varios mensajes de WhatsApp muestran cómo él le pide que le cuente su versión para que las cosas “se hablen y arreglen de la mejor manera posible”. Ella le dice que es muy difícil hablar, pero él insiste. “Quiero hablar y subsanar las cosas. No quiero que vaya a escalar ni pasar a mayores lógicamente”.
Ante la insistencia, ella le cuenta su versión. Él busca desligar al futbolista, “que se salió de la habitación y se fue a dormir”, y acusa al otro hombre que supuestamente entró después. Ella le responde, enfática, que sabe que no le permitió nada al otro, pero que tampoco entiende qué pasó con el futbolista y que recuerda cosas que sabe que no quería que pasaran con ninguno. “Estaba inconsciente”, remarca. Cuando él insiste que el futbolista se salió de la habitación, ella le aclara que se salió cuando “ya habían pasado cosas” y a sabiendas de que “el otro iba a entrar”. La víctima no cede a las presiones, subraya que no hay nada que aclarar e interpone la denuncia el jueves 15.
El Atlético Nacional apartó a Rodríguez, en préstamo por el Orlando City, hasta que se esclarezcan los hechos. “Mientras avanzan las investigaciones, no hará parte de las actividades del equipo profesional”, comenta sobre el extremo, que ya ha quedado fuera del amistoso que disputarán este miércoles el Atlético Nacional y Cruz Azul en México. El club paisa expresa su solidaridad “con la persona que ha presentado la denuncia” y enfatiza que la dignidad y la integridad humana son principios “que están por encima de cualquier interés deportivo”. Por otro lado, matiza que también defiende “el respeto al debido proceso, la presunción de inocencia y la imparcialidad”.
El futbolista, nacido en San José de Guaviare hace 21 años, se ha defendido a través de un comunicado que emitió el despacho de su abogado. “Rechazamos de manera enfática la denuncia interpuesta contra nuestro representado (...) las acusaciones no se ajustan a la realidad de lo sucedido”, se lee en el texto. “El jugador ha mantenido una conducta personal y profesional ejemplar a lo largo de su carrera, y estamos convencidos de que su buen nombre será restablecido ante los estrados judiciales. Solicitamos a la opinión pública respetar el derecho fundamental a la presunción de inocencia”, añade. El despacho asegura, además, que ya está trabajando “en el recaudo de material probatorio contundente” que demostrará la inocencia de Rodríguez.
Las redes sociales, mientras tanto, se han llenado de mensajes que celebran la decisión del Atlético Nacional de apartar al jugador y de otros que piden respetar su presunción de inocencia. La periodista Catalina Botero, que ha sido una de las voces más visibles del Me Too que atraviesa el periodismo colombiano, ha pedido explicaciones al equipo de primera división. “Lo que está ocurriendo no puede manejarse con comunicados tibios ni silencios estratégicos. Cuando hay una denuncia de esta gravedad, el deber de una institución como Atlético Nacional no es solo apartar al jugador: es dar la cara, explicar, y garantizar transparencia total”, ha exigido.
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