La recaptura de Alex Saab aumenta la presión sobre el candidato ultra Abelardo de la Espriella
Los contrincantes del aspirante presidencial arremeten en su contra por haber sido abogado del testaferro de Nicolás Maduro


La recaptura de Alex Saab, testaferro de Nicolás Maduro, tiene implicaciones políticas en Colombia. Sobre todo, aumenta la presión sobre Abelardo de la Espriella, quien fuera en la década pasada su abogado y es hoy el candidato favorito en la derecha en las próximas elecciones presidenciales. Varios medios colombianos informaron este miércoles sobre el arresto de Saab, un barranquillero que ya había estado preso en Estados Unidos por delitos como lavado de activos, enriquecimiento ilícito o estafa. El operador financiero de Maduro —hasta hace poco ministro de Industria y Producción Nacional de Venezuela— supone un quebradero de cabeza para el aspirante de ultraderecha a la Presidencia. De La Espriella ha construido una imagen de fuerte opositor al régimen chavista, pero su relación como abogado de Saab ha demostrado ser su talón de Aquiles, incluso para pactar con otros políticos.
Caracol Radio fue el primer medio en confirmar en la tarde del miércoles que Saab fue capturado hacia las 2.30 de la mañana del mismo día por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia en una operación conjunta con el FBI estadounidense, citando a fuentes colombianas de Inteligencia. El empresario barranquillero había sido removido de su cargo de ministro hacía apenas unos días, por orden de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Su salida fue significativa: fue un financiero clave del régimen y estuvo involucrado en varios negocios bandera del chavismo. Horas después, la agencia Reuters verificó la información con una fuente estadounidense, que agregó que está prevista su extradición en los próximos días a Estados Unidos.
Desde 2013 hasta 2019, De La Espriella defendió como abogado a Saab en varias investigaciones civiles y penales en Colombia, incluida una que adelantó la Fiscalía General de la Nación por supuesto lavado de activos. Oficialmente, el candidato asegura que la relación con Saab terminó cuando EE UU incluyó al empresario en la llamada lista Clinton, como se conoce el listado de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, u OFAC, por aliarse “con miembros del régimen de Maduro para dirigir una red de corrupción a gran escala”.
Saab fue detenido por primera vez en 2020 en Cabo Verde, cuando hacía una parada en un viaje entre Caracas y Teherán. Tras un largo forcejeo judicial y diplomático, el Gobierno venezolano no pudo evitar su extradición para ser llevado ante un tribunal de Miami. Antes de ser enviado a una prisión estadounidense, Saab decía en 2021, en una entrevista con El Espectador, que De La Espriella era “un gran abogado y amigo”. “Ejerció como mi abogado durante unos años y dejó de serlo hace un par de años. Sigue siendo mi amigo y las diferencias políticas no tienen nada que ver con el ejercicio de su profesión”, aseguraba entonces.
El arresto de Saab, una figura cuyo pasado ha sido examinado hasta el cansancio en Colombia, ha permitido a otros candidatos a atacar el punto débil de De La Espriella. La candidata de derechas Vicky Dávila, que ya se ha enfrentado al penalista por este tema, exhortó en redes sociales a Saab a “delatar a sus cómplices”. “Diga todo lo que sabe sobre Colombia. Usted quería influir en las elecciones. Más de uno tiembla, no solo en Venezuela”, aseguró en un video, pero sin precisar a quién se refería.
Por su parte, el centrista Sergio Fajardo lanzó un mensaje irónico: “Acaban de capturar al testaferro de Maduro, Alex Saab. Y ahora: ¿quién lo defenderá?”, acompañado de un video en el que De La Espriella decía que entablaría relaciones con Venezuela solo cuando pueda “sentarse con gente decente a resolver los problemas binacionales”. “¿Y en esa mesa estaría el testaferro de Maduro, Alex Saab?”, añadió Fajardo. También ha salido a la palestra la exalcaldesa de Bogotá Claudia López: “A Alex Saab que se lo lleven a la cárcel y que no le dejen ver la luz hasta que confiese todos los torcidos y lavado que hizo con el narcodictador y con el defensor de la mafia”, refiriéndose primero a Maduro y, después, a De La Espriella.

En una entrevista reciente, De La Espriella respondió a los cuestionamientos sobre su relación con Saab. El abogado asegura que perdió “todo contacto con él” hace seis años. El origen de su vínculo comenzó cuando “un señor en Barranquilla” lo busca “para unos temas civiles en Colombia”. “Cuando empieza el run run de que era parte del régimen, yo le pregunté y me lo negó. A los dos años, me lo aceptó. Y le dije: ‘Yo no soy tu censor moral, pero habla con los americanos porque esto se va a enredar’ y yo lo senté con las agencias americanas”, explicó en una charla con el medio televisivo Noticias RCN.
Estas explicaciones no han dejado satisfecha a la prensa local. Varios medios y columnistas siguen examinando el pasado del candidato, lo que ha provocado su ira al abrir varias acciones judiciales contra periodistas que se atreven a cuestionar su versión. El caso más reciente fue el de la columnista Ana Bejarano. En un artículo de opinión publicado el 11 de enero en la revista Cambio, ella pone en tela de juicio a De La Espriella por mostrarse como un enemigo de la dictadura venezolana, pese a haber mantenido una relación con Saab después de que este fuera señalado públicamente de ser el presunto testaferro de Maduro. La columna le cayó mal al penalista, que pidió una rectificación y advirtió con emprender acciones judiciales contra la periodista. Tanto la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) rechazaron las maniobras del penalista para intimidar a Bejarano y a otros comunicadores.
El testaferro de Maduro recobró la libertad en 2023, en el marco de un intercambio de presos entre Venezuela y Estados Unidos. Desde entonces, tomó un rol protagónico en el Gobierno liderado por Maduro hasta aterrizar como jefe en el Ministerio de Industria y Producción Nacional. Su recaptura supone una operación conjunta por la Administración de Rodríguez y el FBI, la primera tras el arresto de Maduro. En Colombia, las reverberaciones políticas de esta operación aún están por verse.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.








































