Florida aprueba su versión de la SAVE Act con una ley que exige prueba de ciudadanía para votar
La medida, basada en la legislación promovida por Trump a nivel federal y criticada por suprimir el voto, obligará a verificar la nacionalidad aunque el sufragio de extranjeros ya es ilegal y no hay evidencia de que suceda a gran escala


La legislatura de Florida aprobó el jueves una ley que exigirá mostrar documentos que acrediten la ciudadanía para registrarse para votar. La ley sigue los pasos de una propuesta de ley federal conocida como el SAVE Act que se debate en Washington y que el presidente Donald Trump ha convertido en una prioridad política. Esa propuesta de ley ha sido criticada como una manera de suprimir el voto de millones de personas que no tienen pasaporte o se han cambiado el nombre, además de ser considerada una estrategia diseñada para garantizar victorias electorales para los republicanos.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, celebró la aprobación en redes sociales poco después de la votación. “La versión de Florida del SAVE Act está a punto de ser aprobada por la Legislatura”, escribió en X. El Senado aprobó la medida siguiendo líneas partidistas por 27 votos contra 12; y la Cámara por 77 votos contra 28. DeSantis tiene que firmar la ley para que entre en vigor. La medida no tendrá efecto hasta 2027, después de las elecciones legislativas de medio término.
Votar sin ser ciudadano en Florida en cualquier elección ya es un delito grave bajo la ley estatal actual que acarrea penas de hasta cinco años de cárcel y no hay evidencia de que suceda a gran escala, ni en Florida ni en cualquier otra parte del país.
Aun así, los legisladores republicanos aseguran que la nueva ley reforzará “la integridad” del proceso electoral, ya que hay “grandes lagunas en el sistema donde aún podría producirse fraude”.
El proyecto establece que, para que su inscripción electoral se considere válida, cada votante tendrá que verificar que es ciudadano en los registros del Departamento de Seguridad Vial y Vehículos Motorizados (FDHSMV) —donde se tramitan las licencias de conducir. Para esto tiene que presentar una licencia de conducir de REAL ID, certificado de nacimiento o naturalización, pasaporte o una identificación que indique la ciudadanía estadounidense o una orden de un tribunal federal que otorgue la ciudadanía.
Los críticos señalan que la medida podría afectar la capacidad de votar de ciudadanos que no tengan los documentos requeridos, y podría disuadir a otros de registrarse. Organizaciones de derechos civiles han apuntado a las estadísticas de que casi la mitad de los estadounidenses no tiene pasaporte. Otros han señalado que los requisitos suponen trabas para quienes se han cambiado el apellido al casarse o no tienen un certificado de nacimiento.
La medida elimina varias formas de identificación que antes podían usarse para votar. Entre las más polémicas están los carnés estudiantiles, que ya no serán aceptados. Los detractores aseguran que esto tendrá un “efecto disuasorio” en los jóvenes. Otro aspecto poco discutido de la ley exige que, a partir de 2027, las licencias de conducir incluyan el estatus legal de la persona.
Thomas Kennedy, de la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), dijo que esa disposición “no afectaría a los inmigrantes indocumentados, ya que en Florida no tienen acceso a estas identificaciones, pero sí, por ejemplo, a los residentes permanentes legales, que ahora quedarían identificados como no ciudadanos”. “Esto es invasivo, constituye una violación de la privacidad y plantea interrogantes sobre un posible uso para perfilamiento racial y aplicación selectiva de la ley en encuentros con las autoridades policiales”.
En 2022, DeSantis creó la Oficina de Delitos y Seguridad Electoral de Florida para investigar presuntos fraudes electorales. Un informe del año pasado indica que las autoridades revisaron la ciudadanía de unas 835 personas y estimaron que 198 individuos que presuntamente no eran ciudadanos se registraron o votaron ilegalmente en el Estado. En Florida hay más de 13,3 millones de votantes registrados.
Soraya Márquez, directora de Mi Familia Vota, una organización que promueve la participación cívica de los hispanos en EE UU, dijo que la nueva ley constituye una “supresión del voto” que no hace nada para proteger la integridad de las elecciones, sino que “impone aún más restricciones a ciudadanos estadounidenses”, principalmente “estudiantes, mujeres y latinos”.
“Los legisladores de Florida que apoyaron este proyecto continúan difundiendo la mentira de un fraude electoral generalizado con el objetivo de eliminar del padrón a votantes estadounidenses y mantener el poder a costa de silenciar a sus propios electores”, agregó.
El SAVE Act, impulsado por Trump, busca exigir que las personas prueben que son ciudadanos para votar en las elecciones federales. Bajo la ley federal de registro de votantes (NVRA) de 1993, las personas pueden registrarse firmando una declaración bajo pena de perjurio de que son ciudadanos, sin tener que presentar documentos.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.








































