Ir al contenido
_
_
_
_

La denuncia en España de una actriz a su exmarido por enviar ‘deepfakes’ sexuales sacude a Alemania

Collien Fernandes acusa al también actor Christian Ulmen de haber enviado a numerosos hombres vídeos e imágenes pornográficas falsificadas de ella. El caso ha generado un debate sobre cómo proteger a las mujeres de la violencia sexual digital

Una participante en la manifestación de apoyo a la actriz sostiene un cartel con el lema "Gracias, Collien", el 22 de marzo en Berlín. CLEMENS BILAN (EFE)

La actriz alemana Collien Fernandes ha acusado a su exmarido Christian Ulmen, también actor, de haber gestionado durante años cuentas falsas en redes sociales a su nombre y de haber enviado a numerosos hombres vídeos e imágenes pornográficas falsificadas de ella, así como deepfakes que muestran el cuerpo simulado de Fernandes en poses explícitas. El abogado de Ulmen niega las acusaciones y reclama que prevalezca la presunción de inocencia de su cliente, que guarda silencio hasta el momento.

El caso, dado a conocer por la publicación alemana Der Spigel la semana pasada tras una exhaustiva investigación, ha generado indignación en Alemania y ha abierto un debate sobre cómo proteger a las mujeres de la violencia digital. En una manifestación en Berlín el pasado domingo, cerca de 7.000 personas, según datos de la Policía, mostraron su solidaridad con la actriz y todas las víctimas de violencia sexual digital. Además, más de 250 mujeres famosas han difundido este lunes un catálogo de medidas más estrictas dirigido al Gobierno alemán para proteger a las mujeres, además de mostrar su solidaridad con la actriz a la que admiran “por su valentía”.

De momento, la ministra de Justicia alemana, Stefanie Hubig, ha anunciado que va a presentar antes de lo previsto su proyecto de ley destinado a mejorar la protección de las mujeres para que quien, con ayuda de la inteligencia artificial, cree grabaciones falsas de otra persona ―como contenido pornográfico― pueda ser castigado con hasta dos años de prisión. Quiere acabar así con las lagunas que existen en el Código Penal alemán en el caso de “violencia sexualizada basada en imágenes”.

Estas lagunas llevaron a Fernandes, de 44 años, que se hizo famosa como presentadora en los canales musicales VIVA y MTV, a interponer la demanda contra el actor y presentador alemán de 50 años en un juzgado en Palma de Mallorca, donde la pareja tenía su residencia permanente desde 2023. Allí vivieron con su hija hasta su divorcio a finales del pasado año, después de 14 años de matrimonio. La instrucción en la Sala de Violencia contra la Mujer de Palma de Mallorca se inició el 2 de diciembre de 2025 y se encuentra en diligencias preliminares, según medios alemanes.

Fernandes ha hecho ahora pública la denuncia por la existencia de perfiles falsos a su nombre en diversas plataformas online que se relacionaban estrechamente con su entorno profesional para alertar de una “injusticia que sufren muchas mujeres”. En su caso, a través de estos perfiles se contactó a hombres a quienes envió, entre otras cosas, supuestas fotos de desnudos y vídeos sexuales de ella como si ella misma se hubiera tomado las fotos o como si hubiera sido grabada en secreto durante sus relaciones sexuales, según la denuncia. Asimismo, al menos 30 hombres habrían mantenido, en algunos casos durante varios años, una supuesta relación sentimental intensa con ella a través de Internet y sexo telefónico con una voz generada por inteligencia artificial que emulaba la suya, como escribió Fernandes en su cuenta de Instagram.

Los hechos han durado más de 10 años

“Se acordaban encuentros sexuales que se cancelaban poco antes de que tuvieran lugar”, explica sobre unos hechos que dice que han durado más de diez años. “Cientos de hombres recibieron en ese tiempo fotos mías desnuda y vídeos sexuales enviados ‘por mí’”, detalla. “Personas del sector creían que realmente era yo quien estaba detrás”. De hecho, según relata, se enteró de lo que sucedía hace unos años cuando un productor, durante una comida, se refirió a una supuesta conversación que habían mantenido.

Los hechos, según su relato, continuaron incluso después de que ella hiciera público el asunto en 2023. Solo cuando presentó una denuncia contra desconocidos en noviembre de 2024, Ulmen se lo confesó esas Navidades para intentar detener la investigación. Entonces alegado, entre otras cosas, que había actuado así “por una especie de sentido de la propiedad”, según el testimonio de la actriz. Su entonces marido le dijo, según relata en su publicación, que como él la poseía, podía ponerla a disposición de otros hombres para mantener relaciones sexuales. “¡Esa humillación le había proporcionado placer! Le había excitado humillarme durante años”, recuerda que le dijo. En septiembre de 2025, la pareja, que ya se ha divorciado, hizo pública su separación.

Durante años, ella pensaba que detrás de todo se escondían trolls. Uno de sus vídeos titulado Abwichschallenge (reto de masturbación) cuenta con más de 270.000 visualizaciones hasta la fecha. Fernandes ha intentado en varias ocasiones retirar estas grabaciones de la red con la ayuda de abogados, pero sin suerte.

En Der Spiegel rememora cómo, cuando su marido se lo confesó, fue “como recibir una noticia de muerte, no podía hablar, ni llorar”. “Me robaron mi cuerpo durante años”, dice y señala que de repente comprendió que uno de los agresores era, al parecer, “la persona más cercana” a ella.

La pareja formó durante mucho tiempo uno de los matrimonios más conocidos del sector mediático alemán. Ulmen también presentó en MTV en los noventa, rodó películas y series. Según recuerda la publicación alemana, desde el nacimiento de su hija en 2012, Ulmen declaró que se quedaba en casa a cuidar de su hija cuando su mujer estaba de rodaje. “Me veo completamente como el tipo de hombre que el feminismo siempre ha deseado”, dijo en una entrevista con el diario Westdeutsche Allgemeine Zeitung. Pero las denuncias publicadas ahora echan por tierra esa imagen.

En la denuncia, Fernandes habla de violencia psicológica y emocional en su matrimonio y acusa a Ulmen de haberla intimidado durante años con arrebatos de ira y amenazas, y de haberla agredido físicamente en algunas discusiones. Al parecer, las agresiones se remontan a 2012 y, en la denuncia, la actriz habla de un “clima de coacción y violencia constante”. Der Spiegel ha tenido acceso a decenas de páginas de documentos sobre el caso, además de fotos y vídeos, correos electrónicos, chats de móvil y archivos de audio. También ha hablado con su entorno e incluso con una de las empleadas de una cafetería de Palma, situada debajo del piso que tenían en 2023, que relató cómo oyeron sus gritos de auxilio desde la ventana y llamaron a la policía.

El abogado de Ulmen ha anunciado medidas legales contra la cobertura mediática, que, en su opinión, se trata “en gran parte de una información basada en sospechas inadmisible”. Además, se estarían “difundiendo hechos falsos debido a una descripción parcial”. Por lo tanto, se solicita encarecidamente que se respeten los derechos personales de Ulmen “y que se abstengan de reproducir acusaciones parciales”. Numerosos medios han intentado obtener una respuesta de Ulmen sin éxito hasta el momento.

Ahora los abogados debaten sobre si la competencia recae en Alemania o en España, donde el actor tiene su residencia principal. “Esto demuestra que Alemania es un auténtico paraíso para los agresores”, declaró la actriz en una entrevista con la cadena pública alemana ARD, en la que explicó también que eligieron deliberadamente presentar la denuncia en España porque allí “los derechos de las mujeres están mucho mejor protegidos que en Alemania”.

Alemania no cuenta, por ejemplo, con una ley específica para proteger a las mujeres contra la violencia de género. Además, el término feminicidio carece de una definición jurídica específica a nivel federal, por lo que muchos homicidios de mujeres quedan fuera de las estadísticas oficiales, ya que en las estadísticas policiales no se registra el motivo del delito. También faltan recursos y refugios.

El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_