Ir al contenido
_
_
_
_
Red de Redes
Columna

Se forman líderes. Razón: Toni Cantó

El referente de proyectos de éxito como UPyD, Ciudadanos o la Oficina del español, imparte cursos de comunicación en el instituto de la nieta de Le Pen

Toni Cantó en la presentación de la Oficina del Español en 2021. Samuel Sánchez

Mientras el alcalde de Sevilla y la presidenta madrileña se iban de convivencias a Nueva York, uno de los antiguos empleados de Isabel Díaz Ayuso, Toni Cantó, promocionaba en X su nuevo cometido, a saber, profesor en un “curso de experto en comunicación práctica”. “Si quieres impactar, tienes que ser de los buenos. Con nosotros vas a conseguirlo”, asegura en el vídeo. “Nosotros” son los maestros del ISSEP, siglas del Instituto Superior de Sociología, Economía y Política, creado en 2018 en Francia por Marion Maréchal-Le Pen, sobrina de la líder de Reagrupamiento Nacional (RN) y nieta de Jean-Marie, y que en 2020 abrió una sucursal en España para formar a futuros líderes políticos.

Cantó, explica el ISSEP en sus redes, es profesor en todos sus “programas de liderazgo” porque “domina y enseña como nadie el arte de la comunicación”. Campeón indiscutible de la versatilidad, el formador presenta un currículo difícil de igualar: referente de proyectos de éxito como UPyD, Ciudadanos o la Oficina del español, creada ex profeso para él con la difícil misión de la “promoción a Madrid como capital europea del español”, en dura competencia con otras capitales del continente donde no se habla esa lengua. Algo salió mal y la oficina se extinguió con él, quedando el castellano desvalido. Los genios son a menudo incomprendidos en vida y sus logros pueden tardar varias generaciones en ser reconocidos. Algún día, España admitirá que fue Cantó quien más acercó Madrid a la playa: aún no veíamos el mar, pero ya había chiringuito.

Recuperado del fiasco de la oficiÑa y del cero técnico que llegó a registrar su programa en la televisión pública valenciana, El debat, que según él, pretendía “luchar contra la polarización”, Cantó enseña ahora cómo ser un experto en comunicación. Lo hace con otros referentes de una de las pocas fichas del parchís que le faltan, la verde. Así, entre los profesores de comunicación del ISSEP se encuentran Manuel Mariscal, diputado de Vox, especialista en declaraciones de impacto —“Gracias a las redes sociales muchos jóvenes están descubriendo que la etapa posterior a la Guerra Civil no fue oscura, sino de reconstrucción, progreso y reconciliación”, declaró en el Congreso—; y otro converso de Cs, Juan Carlos Girauta, europarlamentario de Vox, también muy destacado por su expresividad y dominio del idioma —“Vosotros, traidores, me vais a comer la polla por tiempos”, escribió en 2020—.

Pero para ser un líder no basta con saber comunicar bien, así que el ISSEP ofrece otros cursos más completos, como el “programa de liderazgo y de gobierno” en el que “la verdadera historia” te la cuenta José Javier Esparza, quien asegura, “frente a las leyendas negras”, que Franco “no quería librar la Guerra Civil” y “jamás concibió el régimen como su régimen”, ya que configuró un “Estado eficiente” lleno de “derechos para los trabajadores”. Las clases de filosofía las imparte Rocío de Meer, diputada de Vox que defiende la expulsión de millones de inmigrantes, incluyendo a sus hijos, para que “las calles españolas sigan siendo españolas” y España pueda “sobrevivir como pueblo”. Las de “geopolítica”, el exministro del Interior del Gobierno de Aznar Jaime Mayor Oreja, que sostiene que ETA, disuelta en 2018, “es el presente y el futuro”, o Eduardo Bolsonaro, hijo de Jair, que perdió su escaño de diputado brasileño por mudarse a Estados Unidos para maniobrar contra Lula y alentar las sanciones contra el juez que investigaba a su padre. El curso, de 320 horas, tiene el módico precio de 12.000 euros. Al final no te dan un título universitario —ya se arreglará—, pero te llevan al Museo del Prado. José Antonio Fúster, portavoz de Vox en la Comunidad de Madrid y profesor de “redacción” en el Instituto, lo promociona efusivamente en redes: “Lo poco que he aprendido he tenido que hacerlo de una manera casi autodidacta. Me hubiera encantado tener los profesores que tiene ISSEP, la claridad de las clases y su espíritu de formación y construcción de líderes. Eso no lo van a encontrar en ningún otro sitio”. Ahí se equivoca, porque está todo en redes, salvo los contactos. Un tuitero aplicado puede imitarlos siguiendo determinadas cuentas y medios por lo que cuesta una conexión a Internet.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_