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CARTAS AL DIRECTOR
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Inquilinos sin alternativas reales

Los lectores y las lectoras escriben sobre la crisis de la vivienda, la premio Nobel de la Paz María Corina Machado, el nuevo modelo de financiación autonómica, y la huelga de los médicos

Durante años se nos dijo que la formación garantizaba una vida estable. Actualmente en España (especialmente en Madrid), esa promesa suena lejana. Tengo un empleo cualificado y, aun así, comparto piso. Comprar o alquilar en solitario es un lujo que la ciudad niega. Y encima debo sentirme privilegiada. Cada mes se me descuentan 500 euros en concepto de IRPF. Apoyo absolutamente el Estado del bienestar, pero resulta desalentador comprobar que el esfuerzo siempre recae en quienes vivimos de nuestro trabajo, mientras se anuncian rebajas fiscales a los caseros que “decidan” no subir el alquiler. Que ese margen no se me detraiga no debería ser la solución ni justificar subidas abusivas. El problema es otro: la respuesta política sigue favoreciendo al propietario y dejando al inquilino sin alternativas reales. ¿De verdad es tan difícil limitar precios, frenar la especulación o promover vivienda pública en lugar de seguir autorizando hoteles-ataúd, como ocurre con el edificio que albergaba el restaurante Baobab en Lavapiés? Vivir en Madrid empieza a sentirse más como resistencia que como proyecto de vida.

Carmen López Graña. Madrid

Un símbolo moral

Como ciudadano comprometido con los valores democráticos, confieso que la imagen de María Corina Machado entregando la medalla del Premio Nobel de la Paz a Trump me produjo una profunda tristeza cívica. El Nobel no es un objeto privado ni un reconocimiento disponible para el intercambio político. Es un símbolo moral que representa una causa colectiva y una esperanza compartida. Aunque la medalla sea físicamente transferible, su significado no lo es. No pertenece solo a quien la recibe, sino también a quienes confiaron en lo que encarnaba. Por eso, el gesto no puede entenderse como una simple cortesía ni como una estrategia legítima. El Nobel nació para interpelar al poder, no para adornarlo. Convertirlo en obsequio supone vaciarlo de sentido y debilitar la credibilidad de quien aspira a liderar una transición democrática.

Francisco Javier Flores Vaquerizo. Madrid

Financiación justa

A vueltas con la reforma de la financiación, conviene recordar los problemas crónicos que arrastran las comunidades más infrafinanciadas. Si bien existe un ranking, más allá de la posición las diferencias son inasumibles. Con la evolución sociodemográfica, urge un reparto ajustado a los cambios. Los servicios públicos no se mantienen por generación espontánea; sus carencias cronificadas repercuten directamente en los ciudadanos.

Ramón Puchades Rincón de Arellano. Valencia

Solidaridad con los médicos

Cómo olvidamos nuestros aplausos a la Sanidad durante el confinamiento. Tendríamos que tener los balcones llenos de sábanas blancas en solidaridad con las justas reivindicaciones de los médicos. ¿A alguien le parece mal que exijan no sufrir jornadas laborales de 24 horas? ¿Que las guardias se las paguen como horas extras? ¿O que las horas de guardia computen para la jubilación? ¿Son esos privilegios? No es de recibo dar por sentado que al ser la Medicina una profesión vocacional, quienes la practican deban sacrificar su salud física y psíquica, su derecho al descanso y hasta la vida. Bien demostraron su disposición a hacerlo en pandemia, con muertos incluidos. Ahora nos toca sacar las manos de los bolsillos para aplaudir y exigir el cumplimiento de sus demandas.

César López Llera. Madrid

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