El mejor regalo de Reyes fue el que nunca trajeron
Pedí unas Panama Jack y me cayeron unas botas negras de Alcampo, pero cada vez que acababa un libro, tenía otro

Los Reyes trajeron una tregua tuitera, quizá la prueba definitiva de que son magos. El mundo sigue patas arriba, pero Melchor, Gaspar y Baltasar lograron escalar a la lista de trending topics o temas más comentados en X, por encima de Trump, de Maduro e incluso de Fran Rivera. La mayoría de los mortales se dedicó a celebrar lo que había encontrado en sus zapatos, a hablar más de ilusión que de incertidumbre y a compartir recuerdos de cuando eran niños inocentes y despreocupados, no esos adultos descreídos y enfadados de ahora, tan aplicados a diario en el ajuste de cuentas. Estaba X, sobre todo, en las primeras horas de la mañana, que parecía otro.
La cuenta @mlalanda tuiteó una imagen de un viejo monopatín con la pregunta: “¿Qué regalo de reyes recuerdas como el mejor?" y el timeline, en lugar de “pues será para ti”; “te lo puedes meter por...” y otras habituales respuestas del estilo, se llenó de tentes, madelman, barbies, y cinexin. En TikTok otros perfiles preguntaban al revés, por el regalo que sus majestades nunca trajeron. Aquí abundaban los scalextric y el barco pirata de Playmobil, pero también sin acritud.
Cual es el regalo de reyes que recuerdas como "el mejor"?
— Mónica Lalanda (@mlalanda) January 5, 2026
Yo no tengo duda.... aquel fabuloso monopatín naranja!!!
(Imagen de internet).
💃💃💃 pic.twitter.com/7CjaSq3g02
En mi caso fueron unas Panama Jack. Yo quería aquellas botas naranjas y carísimas que llevaban algunos compañeros de clase y me trajeron una imitación de Alcampo en color negro, o sea, nada que ver. Por aquel entonces ya sabía que los Reyes tenían un presupuesto, intuí que aquello lo sobrepasaba y no las volví a pedir. Pero según fui creciendo, me di cuenta de otros detalles que en el fondo no lo eran. Cuando terminaba un libro, mis padres me llevaban a una librería, generalmente Lume, en A Coruña -qué alegría que haya vuelto a abrir- para que eligiera uno nuevo. Durante mucho tiempo pensé que era así en todas las casas, hasta que fui a hacer un trabajo del colegio a la de un amigo y vi que no había ninguno. Hoy también recuerdo con otra perspectiva la emoción de mis padres cuando volvían de la calle con un título de los escritores que les gustaban o un cd nuevo para la minicadena pagada a plazos. Esas eran sus grandes inversiones y tenían bien organizada una trama de piratería casera que consistía en grabar en casetes las nuevas adquisiciones para intercambiarlas con familiares y amigos. Si mi tío Gelucho, por ejemplo, se hacía con el último disco de Dire Straits y mis padres con el de Los tres tenores o un recopilatorio de Ana Belén y Víctor Manuel se grababan sendas cintas para compartir. En los tiempos de Spotify, donde toda la música cabe en un teléfono, produce ternura recordarlo, pero en aquel gesto había esfuerzo y en el esfuerzo, una forma de valorar la cultura que asimilábamos incluso sin entenderla aún del todo. Nunca tuve unas Panamá Jack, pero sí uno de los primeros walkman. Ahí entendieron sus majestades que sí merecía la pena invertir.
Lo expresaba de un modo parecido en redes @carinamejias: “Y muchos, muchos años después, descubrí que los Reyes no eran los padres. Los padres eran el regalo”. Así de bonito estaba X este martes de tregua. Con sus excepciones, claro, como la cuenta de las Nuevas Generaciones del PP, que juega hace días a hacer montajes con el expresidente Zapatero —al que sus majestades trajeron un chándal como el que llevaba Maduro al ser capturado por EE UU— y otros soldados convencidos de que en la guerra cultural no hay domingos ni festivos: “La Cabalgata de Reyes de Sevilla es de nivel top. Miles de sevillanos tarareando el himno nacional al paso de la Unidad de Caballería del CNP. Más bilis para los zurdos escociditos por la caída de Maduro, que odian la Navidad y los símbolos nacionales”, tuiteaba @guajesalvaje. “Quiero felicitar a Juanma Moreno Bonilla”, tuiteaba @emiliomontilla_, “por sudar del wokismo de la izquierda española y honrar a nuestras tradiciones siendo el rey Baltasar”. Las treguas nunca duran para siempre. Alberto Núñez Feijóo criticó “el nuevo desplante” de Pedro Sánchez al Rey al ausentarse de la Pascua Militar. El presidente del Gobierno se encontraba en París reunido con los mandatarios de los grandes países europeos para abordar la situación en Ucrania. El PSOE lamentó desde su cuenta en X que los Reyes no hubieran traído al líder de la oposición un poco de “sentido de Estado”.
Y muchos, muchos años después, descubrí que los Reyes no eran los padres.
— Carina Mejías (@CarinaMejias) January 5, 2026
Los padres eran el regalo.
¡ Feliz noche de Reyes!
Que vuestros buenos deseos, se hagan realidad. pic.twitter.com/FEQjDVVrha
Qué bien se han portado los Reyes con Zapatero 🎁 https://t.co/bug6ApRw7M pic.twitter.com/gHR3iWGgtW
— Nuevas Generaciones de Madrid (@nnggmadrid) January 6, 2026
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