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Las zonas arqueológicas de México refuerzan sus medidas de seguridad tras el ataque en Teotihuacán

El Gobierno mexicano ha ordenado implementar un protocolo más estricto en sitios turísticos como Chichén Itzá

Filtro de seguridad por la Guardia Nacional al acceso de la zona arqueológica de Teotihuacán, este miércoles.Henry Romero (REUTERS)

Varias zonas arqueológicas en México han anunciado el refuerzo de sus medidas de seguridad tras el ataque armado en la Pirámide de la Luna, en Teotihuacán, que dejó dos muertos —entre ellos el tirador— y 13 turistas heridos.

En Chichén Itzá —la zona arqueológica más visitada del país, donde se registraron más de dos millones de visitantes el año pasado— se ha prohibido el acceso con mochilas y, al menos en los próximos días, solamente se permitirá entrar con bolsas pequeñas y objetos personales indispensables. “Lamentamos estos hechos que sucedieron. Nos obliga a todas las zonas arqueológicas a aumentar los protocolos de seguridad en las entradas”, señaló el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena.

En tanto, las autoridades de Puebla han confirmado que se reforzará la vigilancia alrededor de la zona arqueológica de Cholula y otros sitios de la entidad, sobre todo por la afluencia de turistas que se espera con la próxima reapertura de los históricos túneles que atraviesan la gran pirámide. En Monte Albán, en Oaxaca, se reportó la presencia de elementos de la Guardia Nacional para la revisión de mochilas y pertenencias personales previo al ingreso a la antigua ciudad zapoteca. Otros Estados con sitios arqueológicos como Veracruz y Chiapas también han anticipado más filtros de seguridad para ingresar al lugar.

De acuerdo con la normativa actual del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), está prohibido introducir explosivos, armas de fuego, armas blancas, objetos que puedan ser usados como armas o proyectiles a las zonas arqueológicas. Asimismo, se deberán revisar bultos, mochilas, portafolios y bolsas al ingresar y salir, sin excepción alguna. Sin embargo, tras la tragedia en Teotihuacán el Gobierno federal ha anticipado que se considera endurecer y ampliar el protocolo de seguridad vigente. “Tiene que haber mayores revisiones para que ninguna persona entre con un arma de fuego a un sitio arqueológico o a un lugar público. Pedí a la Secretaría de Seguridad y a la Secretaría de Cultura que se coordinen para mayor presencia de la Guardia Nacional y, con el tiempo, poder instalar arcos de rayos X. Hay que fortalecer la seguridad en estos sitios, aunque también hay que reconocer que es la primera vez que ocurre una situación así”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia matutina.

El lunes, Julio César Jasso Ramírez, un hombre de 27 años originario de Guerrero, abrió fuego contra turistas desde lo alto de la Pirámide de la Luna, en Teotihuacán. El ataque coincidió en la efeméride del tiroteo de Columbine, perpetrado en Estados Unidos el 20 de abril de 1999. Entre sus pertenencias se encontraron libros sobre la masacre y notas en las que hace alusión a una “inspiración del más allá” para perpetrar el crimen. El caso ha generado cuestionamientos sobre cómo logró ingresar con un arma de fuego al sitio y los posibles errores en los protocolos de seguridad en las zonas arqueológicas.

Tras el incidente, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó el incremento de elementos de la Guardia Nacional y el fortalecimiento de las revisiones en los puntos de acceso a zonas arqueológicas. Asimismo, se informó que el Centro Nacional de Inteligencia ampliará el monitoreo cibernético para detectar posibles amenazas.

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