El libro de Scherer Ibarra sacude al morenismo
Las revelaciones del exconsejero jurídico de López Obrador en su último libro ponen en guardia al oficialismo en un momento de ajustes y cambios internos


Las revelaciones de Julio Scherer Ibarra, quien fuera consejero jurídico del expresidente Andrés Manuel López Obrador, han calado hondo en el oficialismo. La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alfonso Durazo, uno de los líderes más visibles de Morena, han roto el silencio para encarar las acusaciones hechas por el exfuncionario. Ya no se trata sólo de la respuesta en solitario del exvocero Jesús Ramírez Cuevas, uno de los principales aludidos en el libro de Scherer, sino del principio de una defensa orquestada por el partido y el Gobierno.
El escándalo ocurre en un momento de ajustes y purgas al interior de la Cuarta Transformación, que van desde la renuncia del fiscal Alejandro Gertz Manero -uno de los políticos más denostados por Scherer Ibarra-, hasta la salida de Adán Augusto López de la coordinación de Morena en el Senado; pasando por episodios aparentemente menores, pero que han levantado ámpulas en algunos sectores de Morena, como el relevo de José Antonio Romero Tallaeche en el CIDE, o la destitución de Marx Arriaga de la dirección de materiales educativos de la SEP. Un panorama complejo en el que la presidenta trata de impedir que se siga atizando el fuego.
“No veo, de lo que he leído en los medios, cuál es la fuente que usa para ciertas denuncias que hace... No creo que tenga mucho impacto, la verdad”, ha reaccionado Sheinbaum a pregunta expresa en la conferencia matutina de este lunes, una semana después de que comenzaran a circular las reseñas y fragmentos de Ni venganza ni perdón (Editorial Planeta), el libro escrito por Julio Scherer Ibarra en coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez. La presidenta ha dicho que no lo ha leído ni piensa leerlo, pero después se ha tomado unos minutos para minimizar su contenido y ha mencionado en tres ocasiones la necesidad de ser consecuentes con el movimiento.
Scherer Ibarra dice en su libro que desde 2024 le escribió una carta a la presidenta para anunciarle que iba a limpiar su nombre y, según personas allegadas al abogado, le avisó sobre la publicación desde el pasado mes de enero. Sin embargo, Sheinbaum ha dejado claro su disgusto por la circulación de la obra. “Aunque la crítica y la autocrítica se valgan, hay que ser consecuentes siempre. Porque uno no está aquí por el poder. Ni nos impuso nadie, más que el pueblo, y llegamos a transformar. Y hay que ser consecuentes siempre con lo que uno lucha en la vida”, ha señalado en respuesta a Scherer Ibarra, uno de los personajes más cercanos a Andrés Manuel López Obrador en los últimos 20 años. Según narra el autor, su acompañamiento fue clave desde el desafuero, en 2005; durante las campañas presidenciales de 2006, 2012 y 2018; en la formación de Morena, en la integración del equipo de Gobierno y en las reformas legales de la primera mitad del sexenio.
El caso Carmona, un expediente letal para Morena
Una de las revelaciones que más duro han calado en el oficialismo tiene que ver con el empresario de Tamaulipas Sergio Carmona, apodado “el rey del huachicol” y asesinado en 2021, a quien se atribuye el financiamiento de campañas de Morena durante el sexenio de López Obrador. Según Scherer Ibarra, fue el exvocero presidencial quien le abrió las puertas de Palacio Nacional, le presentó a Mario Delgado, entonces dirigente nacional de Morena, y al propio expresidente. “Fue a través de Jesús Ramírez que se habrían facilitado reuniones estratégicas para asegurar apoyos económicos en campañas clave, entre ellas, la de su amigo personal Américo Villarreal, hoy gobernador de Tamaulipas. Carmona no solo financiaba a Morena, sino que formaba parte fundamental del engranaje electoral del partido en el norte del país”, acusan los autores del libro. También advierten de que el caso Carmona sigue siendo una herida abierta y un “expediente letal” para Morena, pues revela las conexiones entre dinero sucio, campañas políticas y altos funcionarios de la 4T.
“La historia de Carmona comenzó a sobresalir en 2015, con el nombramiento de su hermano Julio en la aduana de Reynosa. Fue entonces cuando montó un esquema de huachicol fiscal que evadía impuestos mediante facturas falsas y empresas fantasma. Para 2020 controlaba hasta un tercio del mercado ilegal de hidrocarburos en la frontera. Desde 2018 comenzó a financiar campañas en estados estratégicos: Tamaulipas, Sinaloa y Sonora”, apuntan los autores en un capítulo dedicado casi exclusivamente a Jesús Ramírez, quien la semana pasada negó cualquier vínculo con delincuentes.

A Ramírez Cuevas, uno de los hombres más cercanos a López Obrador, también lo mencionan en un capítulo centrado en un decreto presidencial que habría beneficiado al Sindicato Mexicano de Electricistas, generando un pasivo al erario por 27.000 millones de pesos a pagarse en los próximos 60 años, y que habría sido usado para beneficiar las aspiraciones de Clara Brugada, actual jefa de Gobierno de la Ciudad de México. “En lugar de actuar con responsabilidad institucional, utilizó el tema para posicionar a sus aliados, intervenir en la vida sindical del SME y operar políticamente en favor de Clara Brugada, a pesar de que la preferencia evidente de la candidata Sheinbaum se inclinaba por Omar García Harfuch”, narra Scherer.
Además de la carta que hizo pública Jesús Ramírez el pasado 11 de febrero, en la que asegura que el “libelo” de Scherer Ibarra es un acto de venganza que pretende golpear a todo Morena, otras voces dentro del oficialismo han salido en su defensa, acusando al abogado de traición. El senador Gerardo Fernández Noroña llegó a decir que el exconsejero jurídico debería estar en la cárcel. Y la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, dijo a través de un mensaje en sus redes sociales que Jesús Ramírez contribuyó mucho a la formación del partido. “Los ataques no son contra él, son contra el movimiento”, concluyó Alcalde.
La defensa de Alfonso Durazo
La acusación sobre el presunto financiamiento ilegal de las campañas también provocó la reacción del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, quien a su vez funge como presidente del Consejo Nacional de Morena. El político ha revelado este lunes que se comunicó en privado con Scherer -con quien dice tener una relación cercana y de confianza desde hace muchos años-, para pedirle que aclare la mención a Sonora en los párrafos dedicados a Sergio Carmona. “Su respuesta fue: se trata de una ‘fe de erratas’, que lo referido correspondía a 2018 y que de esa forma quedaría aclarado que no tengo ni tuve ningún vínculo con quienes se mencionan en sus dichos. Hasta hoy, no ha habido ninguna precisión pública”, ha señalado Durazo, quien hizo su campaña para gobernador en 2021.
La respuesta de Scherer, horas después, fue escueta: “Respeto la postura del gobernador. El libro no hace referencia a su protesta en 2021 ni a su gestión. Lo mencionado está claramente situado en 2018 (p. 253). No existe imputación personal ni señalamiento directo. Una lectura completa del texto lo confirma”.
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