México defiende su soberanía ante el vendaval de Trump
El Gobierno de Sheinbaum intensifica una campaña a puerta cerrada para subrayar que la colaboración bilateral en materia de seguridad ha dado frutos concretos
México cierra una semana de defensa diaria de su soberanía. Una más. El ataque de Estados Unidos sobre Caracas que dio con la captura de Nicolás Maduro ha encendido las alarmas entre los mexicanos, cuyo territorio es constantemente mencionado por Donald Trump como candidato a recibir una operación especial de seguridad. Estos días han dejado claro que la posibilidad no puede descartarse del todo mientras el republicano se mantenga en la Casa Blanca. Sin embargo, funcionarios mexicanos de alto nivel consultados por este diario tratan de mostrar calma ante el vendaval Trump: “Nosotros no hemos cometido ni un solo error”. En el equipo de la presidenta Claudia Sheinbaum confían en que cada resultado en seguridad, cada captura, decomiso y desmantelamiento de laboratorio de fentanilo aleja el fantasma de una intervención estadounidense.
La mandataria ha utilizado sus últimas comparecencias matutinas para argumentar por qué es improbable que suceda en México una operación militar como la del 3 de enero en Venezuela. “Ellos [el Gobierno de Estados Unidos] han manifestado en varias ocasiones que es un muy buen momento de la relación con México”, aseguró Sheinbaum el lunes, o “el secretario de Estado, Marco Rubio, ha hablado de la buena coordinación que hay entre nosotros”, insistió el viernes, tras la última amenaza de Trump de lanzar un ataque por tierra para acabar con los grupos del narcotráfico. “Los carteles controlan México, es muy triste ver lo que ha pasado en ese país”, dijo el republicano en Fox News, en una idea que repite cada cierto tiempo, pero que cobra otro peso después del ataque a Venezuela.
Públicamente, Sheinbaum ha tratado de minimizar las palabras de Trump: “Es parte de su manera de comunicar”, pero de forma interna, la presidenta tiene a su equipo volcado en el tema por la “sensibilidad” del escenario. Existe una campaña constante a puerta cerrada que tiene como objetivo convencer al círculo más cercano de Trump de por qué no conviene bombardear al país vecino. Entre los interlocutores estadounidenses hay algunos perfiles con acceso al Despacho Oval que están “aceleradísimos”, mencionan las fuentes consultadas, y que insisten en ejecutar “acciones directas” en territorio mexicano. El trabajo de los alfiles de Sheinbaum consiste, por un lado, en frenarlos y, por otro, en demostrarles que todos salen ganando si trabajan juntos, cada uno desde su trinchera.
Esto supone explicar que no se puede lanzar un misil en Culiacán, la capital de Sinaloa, como se ha lanzado sobre una treintena de embarcaciones en los últimos meses, o que a los sospechosos de narcotráfico hay que detenerlos conforme marca la ley, no ejecutarlos. En definitiva, insistir en que México no es el salvaje Oeste: “Igual que hay operaciones que ellos no pueden hacer en Estados Unidos, pues tampoco se pueden hacer aquí”, resume una fuente mexicana, que defiende los resultados que están consiguiendo.
Uno de los últimos ejemplos es la neutralización de los Inzunza, hijo y padre, en Sinaloa. Los dos hombres fueron los primeros mexicanos acusados por Trump de narcoterrorismo. “Juntos dirigen una de las más grandes y sofisticadas redes de producción de fentanilo en todo el mundo”, aseguró el fiscal Adam Gordon en mayo. Unos meses después, Pedro Inzunza Coronel, conocido como El Pichón, fue abatido en un operativo de la Marina mexicana, y Pedro Inzunza Noriega, llamado El Sagitario, detenido en un cateo.
Ambos eran una prioridad para el Gobierno estadounidense, que los señalaba como los responsables de haber inundado con fentanilo las calles de Chicago, Boston y, especialmente, Filadelfia. Aunque el Gobierno de Trump ha guardado, de momento, silencio ante la última detención, fuentes mexicanas confirman que la noticia fue muy celebrada al otro lado de la frontera. La extradición a Estados Unidos de El Sagitario, un hombre de 62 años en silla de ruedas, sigue todavía pendiente. Ahí le aguarda lo que la Administración republicana promete como un juicio histórico.

Estos casos, unidos a los decomisos de toneladas de drogas y armas, a la bajada histórica de la migración irregular y a las 40.000 detenciones en solo 14 meses de Gobierno, se han convertido en el mejor parapeto de México ante los ataques verbales de Trump. Las fuentes del Gobierno de Sheinbaum consultadas aseguran que Washington se beneficia de la cooperación de seguridad actual. Incluso la mano dura que los republicanos presumen ante la opinión pública estadounidense en ocasiones requiere de la ayuda de autoridades mexicanas.
Es el caso del FBI de Kash Patel, uno de los más fervientes funcionarios adheridos al credo Make America Great Again (MAGA). Patel presumió en septiembre en una sesión de control del Congreso sobre cómo su agencia logró capturar en solo siete meses a cuatro de los diez criminales más buscados. Lo que Patel obvió en su comparecencia en la Cámara de Representantes es que dos de esas cuatro capturas fueron hechas por agentes de la Fiscalía mexicana. La primera, de Arnoldo Jiménez, un fugitivo buscado por homicidio, se llevó a cabo en enero de 2025 en Monterrey, Nuevo León, al norte de México. La segunda, registrada en marzo, ocurrió en Veracruz, cuando cayó Francisco Javier Roman Bardales, un líder “clave” de la Mara Salvatrucha y uno de los vínculos de la pandilla centroamericana con los carteles mexicanos. El presunto criminal fue extraditado a Estados Unidos horas después de haber sido arrestado.
También México ha sacado provecho de esta cooperación. Por ejemplo, fuentes cercanas a la presidenta sitúan la entrega de decenas de capos del narcotráfico a Estados Unidos como un factor clave en la bajada de homicidios en el país. Los asesinatos, según el Gobierno, han disminuido un 40% desde que la mandataria tomó posesión en octubre de 2024 hasta ahora. Sheinbaum afirma públicamente que es gracias a su estrategia de cuatro ejes (atención a las causas, apoyo en la Guardia Nacional, colaboración entre los gobiernos y la apuesta por la inteligencia en seguridad), pero los funcionarios consultados incluyen como causa también el envío de 57 altos capos a las cárceles estadounidenses.
Entre los entregados, en febrero y agosto, están los sanguinarios Z-40 y Z-42, los hermanos Treviño Morales que aterrorizaron durante años al norte de México; Rafael Caro Quintero, acusado de torturar y asesinar al agente de la DEA Enrique Kiki Camarena, o Abigael González Valencia, El Cuini, mano derecha y cuñado de El Mencho, el fundador del Cartel Jalisco Nueva Generación. Todos ellos, mencionan estas fuentes, seguían ordenando ejecuciones y extorsionando desde las prisiones. Ahora están en aislamiento al otro lado de la frontera.
El trabajo entre ambos equipos continúa en el nuevo escenario. El mismo Mencho, los hijos mayores de Joaquín Guzmán, El Chapo —Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar— o Fausto Isidro Meza, El Chapo Isidro, son los grandes objetivos ahora a un lado y otro de la frontera. Sin embargo, tal y como recuerda un alto funcionario mexicano, es un esfuerzo de los dos países: “No olviden que los estamos buscando juntos”
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.









































