Ir al contenido
_
_
_
_

Coks Feenstra, psicóloga infantil experta en gemelos: “Su separación en las aulas se basa más en creencias que en ciencia”

La holandesa lleva desde 1995 estudiando hermanos idénticos y mellizos, y se ha convertido en una de las principales expertas de Europa en este campo. Ahora publica un nuevo libro con el que pretende servir de apoyo y guía para sus familias y docentes

La psicóloga infantil Coks Feenstra asegura que nueve de cada diez consultas de padres de gemelos que recibe son sobre el colegio. Jose Manuel Cencillo

Nacer gemelo no es lo mismo que nacer tú solo y tener hermanos. La unión es singular y muchas veces no se entiende desde fuera. Para que se comprenda mejor esta peculiaridad, la psicóloga infantil Coks Feenstra (Países Bajos, 73 años), una de las principales expertas en gemelos de Europa, lleva desde 1995 estudiando el comportamiento de los gemelos idénticos (cuando nacen de un mismo óvulo) y de los mellizos (cuando nacen de dos óvulos). De su investigación surgió primero El gran libro de los gemelos (Medici, 1999), que va ya por su cuarta edición, y ahora ha publicado Gemelos en el aula (Plataforma Editorial, 2026), un volumen que pretende dar luz a muchas familias y que “pone sobre la mesa los desafíos y algunos consejos para padres y docentes”, explica por teléfono Feenstra, quien lleva 40 años viviendo en España, es gemela nacida sola —su madre tuvo un embarazo doble, la otra niña no cuajó en el tercer trimestre, se conoce como síndrome del gemelo evanescente— y abuela de cuatro nietos.

Cuando los padres de gemelos me consultan, nueve de cada diez dudas son sobre el colegio. Aunque siempre es el mismo tema, en realidad, que hay problemas y que el centro no entiende lo que los padres intentan transmitir”, asegura la experta. “Entendí que era importante responder a sus preguntas, y que fuera en un libro pequeño y claro. Fácil de leer para los padres, madres, pero también docentes, porque la desinformación en este tema es patente”, agrega.

PREGUNTA. ¿Cuáles son los principales problemas que le consultan los padres de gemelos?

RESPUESTA. Muchas veces quieren que sus hijos empiecen juntos en el mismo aula; recordemos que muchos niños llegan al colegio en Educación Infantil, cuando entran por la puerta no tienen ni tres años. Y los padres no quieren romper el vínculo entre los hermanos porque es muy bonito, están acostumbrados a descubrir el mundo juntos. Y entonces ellos quieren que empiecen juntos, y el colegio dice: “No, aquí a los gemelos los separamos, porque es lo mejor que hemos visto, es lo que hemos hecho siempre”. Pero no es cierto, no hay ningún estudio científico, pero ninguno, que avale tal estrategia. Y ahí es cuando los progenitores se chocan contra un muro y empieza la pelea para decidir quién toma la decisión. Es una pena.

P. Según lo que explica, ¿el colegio separa por norma en España?

R. Sí, en España se separa a los gemelos y mellizos por norma.

P. ¿Cuáles serían los puntos por los que se deberían guiar las escuelas para decidir separarles o no?

R. Para tomar la decisión, el colegio, para empezar, debería escuchar a los padres, porque cuando los chicos empiezan la vida escolar el colegio no les conoce, no tiene ningún dato sobre ellos. Luego, una vez que empiecen, pues desde el centro tienen que observar cómo van, cómo es su relación, y de ahí al año siguiente, cuando haya pasado un curso escolar, tomar una decisión y hablar con los progenitores.

P. ¿Qué pueden observar que les lleve a decidir separarlos, por ejemplo?

R. Lo primero que hay que tener en cuenta es el tipo de gemelo del que estamos hablando, porque hay una gran diferencia entre los gemelos idénticos, que nacen de un mismo óvulo que se ha dividido, y los mellizos, que nacen de dos óvulos distintos. Los idénticos necesitan mucho más tiempo para estar juntos; es más, les gusta, se sienten muy unidos, tienen un vínculo muy íntimo, más íntimo que el de los mellizos. Y el colegio debe conocer esta relación para tomar su decisión. Y también si uno no consigue o no quiere hacer amigos, si uno está más rezagado en los estudios que el otro o, incluso, los dos deciden aislarse.

P. Si la cercanía limita su identidad o hay problemas en clase, ¿sería el momento de separarlos?

R. Sí, ese es el momento.

P. ¿Y en qué situación deberían mantenerlos juntos en clase?

R. Cuando no haya problemas: si llevan bien, juegan con otros niños, hacen amigos, incluso hacen más colegas estando juntos que separados. Si no hay ningún problema, ¿para qué vamos a separarlos? Pueden pasar toda la Primaria juntos, y los idénticos muchas veces también prefieren estar juntos en Secundaria. Con los mellizos es diferente. Ellos, a veces, ya dicen en un momento dado que quieren tener su propio profesor, clase o compañeros.

P. Explica que hay que plantear la decisión desde la observación y que debe ser algo individual de cada gemelo. Pero en el sistema educativo español, con las ratios de estudiantes por clase tan altas y los pocos recursos, ¿es realista ese nivel de personalización?

R. Creo que sí, tampoco es tan difícil. Se trata de fijarte bien, hablar con los padres, darles más voz y, por qué no, dejarte también un poco seducir por los propios gemelos. Y una cosa más: siempre pensamos que para desarrollar su identidad es muy importante que estén separados físicamente. Pero, en realidad, ¿cómo la construyen? Lo hacen gracias a los padres. La educación en casa es determinante: que sepan distinguir a cada hijo, dar a cada uno lo que necesita, entender que no tienen las mismas ideas y ayudarles a ser quienes son. Eso es lo que realmente les ayuda a encontrar su identidad, mucho más que el hecho de estar separados en el colegio.

P. Otra de las razones por las que se les separa es porque se considera que la relación entre ellos es demasiado intensa y que tienden a aislarse. ¿Qué hay de mito o de verdad en esta afirmación?

R. Esta afirmación no ha existido siempre. Ha habido épocas en que iban juntos y los colegios ni se lo preguntaban. Pero hubo noticias que dieron a conocer algunos casos patológicos de gemelos que eran como uno, que tenían una relación simbiótica muy patológica. Que no se habían desarrollado como dos personas diferentes. Son casos que pueden darse, pero son excepcionales. Esto no solo llegó a la prensa, también se hizo un libro de ello, hasta una película, llamada The Silent Twins (Las gemelas que no hablaban, en español, de 2022). Película basada en el libro de Marjorie Wallace (1986), sobre June y Jennifer Gibbons, dos gemelas con una relación extremadamente cerrada y patológica. Todo esto llevó a mucha gente a querer separarlos; y ahí nació el mito dañino para el colectivo de gemelos que son emocionalmente sanos. En definitiva, la separación de gemelos en las aulas se basa más en creencias que en ciencia.

P. ¿Se puede llegar a malinterpretar la relación tan cercana?

R. Sí, se malinterpreta de por sí. O sea, cuando vienen juntos y, por ejemplo, se dan la mano, ya lo ven como una dependencia. Y yo siempre hablo de que no es dependencia, es afectividad. Son los mejores amigos el uno para el otro.

P. ¿Hay algunos padres que solicitan la separación de sus hijos en el aula por el miedo a la mala interpretación?

R. Sí, también ocurre.

P. En su libro desmonta varios mitos sobre los gemelos muy arraigados, ¿cuáles le ha resultado más difícil de cuestionar, incluso con los profesionales de la educación?

R. Hay varios mitos, y de dos ya hemos hablado. El primero es la idea de que hay que separar a los gemelos para que encuentren su propia identidad. El segundo sostiene que son demasiado dependientes; yo siempre digo que no es dependencia, sino afectividad. Y luego está el tercero: la creencia de que siempre hay un gemelo dominante. Tampoco es cierto. Sobre todo en los idénticos vemos que, en realidad, cada uno tiene una parte dominante. Por eso se van equilibrando y compensando a lo largo de su vida: hoy puede tener más peso uno y mañana el otro, uno puede hacerlo en casa y el otro en clase.

P. Si un colegio finalmente decide separar, en contra del criterio de la familia, ¿dónde está el límite entre la autoridad del centro y el deseo de los padres?

R. Ha habido dos juicios importantes en España, uno en Madrid y otro en Badajoz. En Badajoz ganaron los padres (2017), porque el juez determinó que no había motivo alguno para separar a unas niñas gemelas de ocho años. En cambio, en Madrid perdimos (2013); yo estuve allí como testigo. Al final, los padres hicieron lo que suele ocurrir cuando el centro no quiere mantener a los hermanos juntos en la misma aula: irse a otro colegio.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_