Ir al contenido
_
_
_
_

La policía británica desafía la sentencia del Tribunal Supremo y arresta a medio millar de simpatizantes de Acción Palestina

Los jueces declararon ilegal en febrero la decisión de catalogar como terrorista a la organización, pero el Gobierno puede recurrir aún la resolución

La policía de Londres detiene el sábado a una manifestante disfrazada de sufragista que apoyaba al grupo Acción Palestina.TOLGA AKMEN (EFE)

La escena se ha convertido ya en un ritual de fuerza entre aquellos que consideran que el Gobierno británico laborista de Keir Starmer se está adentrando en formas de actuar autoritarias y los que ven delictiva y provocadora cualquier expresión pública de apoyo a la causa palestina o de denuncia de las acciones de Israel.

La Policía Metropolitana de Londres volvió a ejercitarse a fondo durante toda la tarde del sábado, para acabar deteniendo a más de 500 personas que habían acudido a la céntrica Trafalgar Square para manifestar su respaldo a la organización Palestine Action (Acción Palestina). A pesar de que el Tribunal Supremo del Reino Unido declaró ilegal el pasado febrero la decisión del Gobierno de catalogar este grupo como organización terrorista, tanto la ministra del Interior, Shabana Mahmood, como la propia policía se han echado atrás en su decisión inicial de dejar de arrestar a los manifestantes que airean su respaldo a los activistas.

Se escudan en el hecho de que la decisión del tribunal todavía no es firme. El ministerio ha obtenido permiso para recurrirla, en una vista que se celebrará los próximos 28 y 29 de abril. “Todo los que asistan [a las manifestaciones] deben ser conscientes de que están mostrando su apoyo a una organización prohibida y que su acción constituye un delito bajo la Ley Antiterrorista. No dudaremos en actuar si la ley se viola”, había advertido previamente la comandante de la policía, Claire Smart.

La decisión inicial de New Scotland Yard, conocida la sentencia del Supremo, de no malgastar más esfuerzos en arrestos y acción policial frente a unos manifestantes pacíficos que en muchos casos superan los 70 años, se ha echado finalmente atrás. Durante toda la tarde del sábado se repitieron las escenas de agentes que se llevaban arrestados, uno a uno, a los que portaban en la plaza el cartel con el eslogan “Me Opongo al Genocidio. Apoyo a Acción Palestina”.

Algunos de los activistas se habían disfrazado con las ropas que usaban las sufragistas de principios del siglo XX, o con máscaras con el rostro del primer ministro, Keir Starmer. La organización que coordina y convoca estas protestas, Defend Our Juries (Defendamos Nuestros Jurados), que surgió en un principio para protestar por la posible supresión de esta institución popular pero acabó tomando las riendas de la causa de Acción Palestina, ha denunciado como “farsa” la respuesta del Gobierno.

“La policía ha decidido seguir realizando arrestos a pesar de que el Supremo declaró ilegal la decisión de declarar terrorista a la organización, y son muchos los abogados que consideran que estas detenciones podrían ser ilegales”, advirtió un portavoz del grupo organizador.

Los tres magistrados del Supremo señalaron en su sentencia que equiparar a la organización con grupos terroristas como Al Qaeda o ISIS era algo “desproporcionado”. Admitían que algunos de los actos de sabotaje llevados a cabo por Acción Palestina podrían ser considerados actos terroristas bajo los parámetros de la Ley Antiterrorista del 2000, pero apuntaban a su vez que en la mayoría de los casos habría bastado con utilizar otra tipología de delito para sancionar esas actividades.

El Gobierno laborista de Keir Starmer decidió a principios del verano pasado que Palestine Action, responsable de multitud de actos de sabotaje contra intereses israelíes en el Reino Unido, fuera catalogada como terrorista, y se aplicaran a sus miembros y a todos los que la apoyaran condenas mucho más duras que las de un mero delito de daños a la propiedad pública o privada, o de sabotaje, como se ha achacado a la organización.

En la primera manifestación de apoyo al grupo, celebrada ante el Parlamento británico el 10 de agosto de 2025, la policía detuvo a más de 700 personas que expresaron su apoyo público a Acción Palestina. Varias decenas de ellas eran ancianas.

Algunas voces, como las de la escritora Sally Rooney, el guionista y cineasta Paul Laverty ―esposo de la directora española Icíar Bollaín, arrestado el 25 de agosto en Edimburgo por vestir una camiseta que denunciaba el genocidio palestino― o el escritor Ronan Bennet han cargado con dureza contra Starmer, y le han acusado de promover un recorte de libertades.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_