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La policía británica investiga como antisemita el incendio de cuatro ambulancias de una organización judía

Las autoridades analizan el suceso, ocurrido en un barrio judío de Londres, como un crimen de odio

Las ambulancias incendiadas en un aparcamiento del barrio Golders Green, en Londres, el 23 de marzo.Alberto Pezzali (AP)

La unidad antiterrorista de la policía británica investiga un incidente antisemita ocurrido en la madrugada de este lunes en un pudiente distrito al norte de Londres, donde ardieron cuatro ambulancias pertenecientes a una organización judía dedicada a ofrecer transporte voluntario en situaciones de emergencia médica. El suceso está siendo abordado como un crimen de odio, según la Policía Metropolitana, que ha informado de que, aunque el hecho no ha sido declarado formalmente como terrorista, “todas las líneas de investigación permanecen abiertas”.

El lance, que no ha dejado heridos, ha sido condenado ya por las autoridades del Reino Unido, empezando por el primer ministro, Keir Starmer, quien lo ha calificado de “profundamente estremecedor” y ha hecho un llamamiento a la unidad ante un “ataque espantoso”.

Poco después de la 1.40 de este lunes (una hora más en horario peninsular español), la Brigada de Bomberos de Londres recibió un aviso de incendio en Golders Green, un barrio de mayoría judía, con una de las mayores concentraciones del país y más de 30 sinagogas.

El ministro de Sanidad británico, Wes Streeting, se ha trasladado en este lunes a la zona, donde ha anunciado que el Gobierno facilitará mañana mismo, martes, cuatro ambulancias para reemplazar a las dañadas por el fuego. Streeting ha dicho que “la comunidad judía no tiene que asumir los gastos de este despreciable ataque”, por lo que, aunque en principio los vehículos serán cedidos, el objetivo es garantizarlos a largo plazo. Además, estos días la policía reforzará las patrullas en el área de Golders Green, para intentar tranquilizar a la población.

Seis camiones de bomberos y unos 40 efectivos fueron trasladados para lidiar con el incidente, que registró el problema añadido de que gran parte de los cilindros de las ambulancias explotaron, lo que hizo reventar varias ventanas en un bloque de edificios cercano. En el arranque de la mañana de este lunes, los vehículos calcinados permanecían en la zona, que continuaba acordonada y todavía bajo un persistente olor a quemado.

De momento, no se ha producido ningún arresto, pero los circuitos de CCTV muestran a tres personas caminando hacia una ambulancia, a la que prenden fuego a continuación. Las imágenes han sido ampliamente distribuidas por los medios británicos, incluyendo la BBC.

Los vehículos pertenecían a Hatzola, una organización sin ánimo de lucro, gestionada por voluntarios, que ofrece asistencia médica en caso de emergencias y traslados hospitalarios de manera gratuita para la comunidad del norte de Londres. Fundada en 1979, su página web describe cómo el servicio responde a miles de llamadas cada año, “desde heridas menores a potencialmente mortales”, y trabaja en colaboración con otros proveedores de emergencias, como el Servicio de Ambulancias de Londres, o la Brigada de Bomberos, así como en concordancia con los hospitales del área local.

La naturaleza de la organización atacada en esta ocasión ha acrecentado el temor que desde hace tiempo domina en Golders Green, donde la mitad de la población se identifica como judía, según datos del censo más reciente. La Organización de Seguridad de Comunidad (Community Security Trust), un grupo dedicado en el Reino Unido a proteger al colectivo judío, ha denunciado el incremento de incidentes antisemitas y la exposición de las comunidades afectadas. Tras el suceso de este lunes, su director ejecutivo, Mark Gardner, ha advertido de que “esto no debería ser solo una preocupación para los judíos” y lo ha calificado de “un ataque a Londres”, que ha relacionado con otros episodios acaecidos en la capital británica, así como recientemente en países como Holanda o Bélgica.

En octubre, dos hombres fallecieron en un ataque a la sinagoga de Heaton Park, en Mánchester, donde habían acudido para celebrar el Yom Kippur, la festividad más solemne del calendario judío. Además, la semana pasada dos hombres de nacionalidad iraní fueron imputados por supuesta vigilancia de sinagogas y edificios vinculados con la comunidad judía en Londres. La cadena de supuestos incidentes antisemitas en centros escolares, universidades e instituciones públicas han desencadenado ya varias revisiones formales promovidas por el Gobierno y los organismos implicados.

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