Una bomba casera explota junto a un colegio ortodoxo judío de Ámsterdam sin causar heridos
El incidente, que el Ayuntamiento ha calificado de atentado, es similar a los registrados esta semana en sinagogas de Bélgica y Países Bajos

Un artefacto casero colocado junto a la pared exterior del colegio judío ortodoxo Cheider, en Ámsterdam —el único de su clase en Países Bajos—, ha causado una explosión en la madrugada de este sábado que ha provocado daños materiales de poca envergadura. La alcaldesa de la ciudad, Femke Halsema, ha calificado el suceso de “atentado cobarde contra la comunidad judía”, y la policía neerlandesa ha iniciado una investigación.
En las redes sociales circula un vídeo en el que se ve la explosión junto al colegio y, justo después, alguien que se aleja en moto. El incidente es similar a otros registrados esta semana frente a sinagogas de Lieja (Bélgica) y Róterdam (Países Bajos). En ninguno de ellos ha habido heridos. De fondo está el contexto internacional de conflicto bélico que enfrenta, en el avispero de Oriente Próximo, a Estados Unidos e Israel contra Irán.
La escuela ortodoxa Cheider y está situada en un barrio residencial al sur de la ciudad. Tanto los centros educativos como otras instituciones judías cuentan con seguridad permanente. Cheider, que recibe amenazas frecuentes, está rodeada de vallas de acero de varios metros de altura desde 2016.
La alcaldesa, la Fiscalía y la policía consideran que se trata de un “ataque selectivo”. El primer ministro social liberal, Rob Jetten, ha dicho que entiende “la ira y el miedo” que estos incidentes puedan generar. “Pronto me reuniré con la comunidad judía. Deben sentirse siempre seguros en nuestro país”, ha afirmado.
Para el Coordinador Nacional para la lucha contra el Antisemitismo, Eddo Verdoner, quien comete “un atentado contra una escuela quiere provocar el miedo más primario que existe”. Se hace, sostiene, “para aterrorizar deliberadamente a una comunidad, para que sientan que los más vulnerables son el objetivo”.

El equipo de Verdoner establece un vinculo entre la explosión de este sábado y el incendio provocado a la entrada de la sinagoga de Róterdam el viernes. Relacionado con este último caso hay ya cuatro detenidos. Por su parte, el Centro de Información y Documentación sobre Israel (CIDI, en sus siglas neerlandesas) ha advertido de que atentar contra una escuela “afecta profundamente a un grupo que se pregunta con frecuencia si aún hay futuro en Países Bajos”. Y ha agregado que “el antisemitismo está más vivo que nunca y lleva tiempo adoptando formas demasiado graves”.
El arco político neerlandés ha sido unánime en su condena a la agresión. Para el ministro de Justicia, David van Weel, se trata de “cobardes ataques [también por el de Róterdam] con explosivos”. Jesse Klaver, líder de la alianza entre ecologistas y socialdemócratas, dice que no se trata de “un asalto dirigido contra un edificio, sino contra la seguridad de toda la comunidad judía”. Henri Bontenbal, cabeza de los democristianos, ha cargado contra el antisemitismo: “Un veneno que debemos seguir combatiendo”. Y desde las filas de Denk, un partido surgido de una plataforma que atiende a ciudadanos de ascendencia inmigrante y musulmanes, han recordado que “no se tocan los lugares de culto ni las escuelas religiosas”.
Investigación en Bélgica
También en Bélgica el ataque del lunes contra la sinagoga de Lieja, que la Fiscalía federal investiga como posible “delito terrorista”, ha desatado las alarmas del Gobierno. Sobre todo después de que esta semana se revelara un vídeo en las redes sociales que muestra la explosión ante el templo judío, que solo causó daños materiales.
La grabación, cuya autenticidad aún no ha sido confirmada, va acompañada de un texto firmado por un grupo hasta ahora desconocido denominado Movimiento de la mano derecha islámica, que anuncia su intención de “librar una guerra contra Estados Unidos e Israel en el mundo”.
Según el diario Le Soir, el vídeo fue distribuido de forma masiva en los canales de Telegram y páginas de Facebook cercanas a la propaganda iraní. El primer ministro belga, Bart De Wever, dijo el jueves ante el Parlamento que varios países europeos han alertado de posibles “células terroristas dirigidas por Irán”, y aseguró que las autoridades están alertas y “listas para actuar”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































