Ir al contenido
_
_
_
_

Irán pone a prueba el paraguas de la OTAN con el lanzamiento de su tercer proyectil sobre Turquía

Los tres misiles balísticos han sido interceptados sin causar muertos ni heridos, el último cerca de la base en la que están desplegados 137 militares españoles

Sistemas de defensa antiaérea Patriot en las instalaciones del contingente español en la base de Incirlik, en Adana (Turquía), en una imagen de febrero de 2025.Anadolu (Anadolu via Getty Images)

Las sirenas antiaéreas sonaron en la madrugada de este viernes en la base aérea de Incirlik (sur de Turquía), provocando cierto pánico entre la población, según los medios locales. En dicha base, muy cerca de la ciudad de Adana —la séptima del país, con 1,8 millones de habitantes—, están desplegadas tropas turcas, estadounidenses y españolas, además de medio centenar de cabezas nucleares heredadas de la Guerra Fría y cuyo traslado se ha ido posponiendo por su peligrosidad.

El motivo de la alarma era un nuevo misil balístico iraní —el tercero desde que comenzó la guerra— que surcó los cielos de Adana y fue interceptado, como los dos anteriores, por las defensas de la OTAN, un complejo sistema que se ha activado para hacer frente a las consecuencias de un conflicto iniciado por uno de sus miembros, Estados Unidos. No hubo heridos.

“Una munición balística lanzada desde Irán y que entraba en el espacio aéreo turco fue neutralizada por los sistemas de defensa antiaérea y antimisiles de la OTAN desplegados en el Mediterráneo Oriental”, informó el Ministerio de Defensa turco en un escueto comunicado casi nueve horas después del incidente y cuando diversos vídeos en los que aparentemente se veía el momento de interceptación del misil llevaban horas corriendo por las redes sociales.

En el comunicado se añade que se mantienen “consultas” con Irán para “clarificar todos los aspectos” de lo ocurrido. La respuesta turca ha sido muy comedida, para evitar verse arrastrada a un conflicto al que se opone y, probablemente también, porque se siente lo suficientemente segura bajo el paraguas defensivo de la OTAN.

“La arquitectura de defensa en el flanco sureste de la OTAN se enmarca en la estrategia de Defensa Aérea y Antimisiles Integrada de la Alianza, establecida tras la Cumbre de Lisboa de 2010. Es una arquitectura en red y por capas que combina tres elementos principales: sensores, una estructura de control y sistemas interceptores”, explica Arda Mevlütoglu, analista independiente de Defensa. Cuando un misil es lanzado desde Irán, lo detectan satélites espaciales de alerta temprana o radares en tierra como el potente AN/TPY-2 instalado en Kürecik (este de Turquía) y activo desde 2012, que por su posición es capaz de detectar y seguir los misiles iraníes desde poco después de su lanzamiento.

Este radar se combina con los sensores de los sistemas AEGIS instalados en Polonia y Rumanía, así como portados por buques de guerra estadounidenses en el Mediterráneo. “En conjunto, estos sistemas permiten hacen un seguimiento continuo de los misiles balísticos en todas las fases de su vuelo”, añade el analista.

Los datos son monitorizados y analizados por el Mando Aéreo Aliado (AIRCOM) con sede en Ramstein (Alemania), donde se calcula la trayectoria del misil y se determina qué activo de la OTAN está en mejor disposición de interceptarlo. Hay varias opciones: bien los sistemas de misiles SM-3 que portan varios buques estadounidenses desplegados en el Mediterráneo Oriental, o bien las baterías de misiles Patriot desplegadas en Turquía.

Hasta que la semana pasada se desplegó una batería Patriot estadounidense en Kürecik, procedente precisamente de Ramstein, la única desplegada en territorio turco era la española. Fue enviada a Adana en 2015 y después alojada en Incirlik para proteger la frontera turca con Siria, inmersa entonces en la guerra civil.

La batería española está compuesta por seis lanzaderas, dos radares y vehículos de control, manejados por una compañía de 137 militares —que en ocasiones puede aumentar hasta los 150— procedentes de varias unidades vinculadas al mando de Artillería Antiaérea del Ejército de Tierra y que rotan cada seis meses. Al frente está un teniente coronel; actualmente, Luis Millán Burgos Sánchez.

Aunque según explicó la ministra de Defensa, Margarita Robles, la batería española participó en la monitorización de al menos el primer misil lanzado sobre Turquía (4 de marzo), no ha intervenido en el derribo de los proyectiles iraníes —es más, nunca ha tenido que abrir fuego en sus 11 años de despliegue—. En su lugar se utilizaron los SM-3 estadounidenses, con mayor alcance. “Los misiles SM-3 están diseñados para interceptar misiles balísticos en la fase intermedia de su trayectoria, fuera de la atmósfera, utilizando un mecanismo cinético de impacto directo”, explica Mevlütoglu.

Trozos del misil interceptor estadounidense cayeron el 4 de marzo en un prado de la provincia de Hatay, y una parte del segundo misil iraní, el día 9, cayó cerca de unas obras en la provincia de Gaziantep. Ninguno de los tres misiles ha provocado víctimas ni heridos, lo que ha permitido al Gobierno de Recep Tayyip Erdogan no tomar represalias por el momento.

Turquía no participa en la guerra y está actuando con cautela para evitar verse involucrada en el conflicto. Se ha transmitido un mensaje claro a la parte iraní con respecto a la identificación inmediata de los responsables del ataque y la adopción de las medidas necesarias”, dijeron fuentes de seguridad citadas por la cadena pública TRT, que también advirtieron de que “Turquía posee la capacidad disuasoria necesaria para garantizar su seguridad nacional y no dudará en adoptar las medidas de represalia o sanciones que considere necesarias”.

Tras caer el segundo misil el 9 de marzo, cuando Erdogan elevó algo el tono acusando a Irán de dar “pasos equivocados y provocadores”, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, telefoneó a su homólogo turco y ofreció una comisión conjunta para investigar lo sucedido. También negó que el misil hubiera sido lanzado por Irán, algo que reiteró al día siguiente el ministro de Exteriores iraní, Abbas Aragchi.

Sin embargo, en la OTAN no hay dudas sobre la procedencia del misil, precisamente gracias a los sistemas de rastreo. “Está claro desde dónde se ha lanzado el misil y que su objetivo era Turquía. Hay una gran diferencia entre lo que dicen los iraníes públicamente y la realidad”, sostuvo el analista Murat Aslan en la cadena NTV, a la vez que explicaba que la respuesta que prefiere Turquía es la diplomática, aunque la cosa podría cambiar “si hay bajas civiles”.

Si sobre la procedencia no hay duda —el segundo y tercer misil, además, salieron del mismo lugar en Irán—, los expertos no se ponen del todo de acuerdo sobre cuál es el objetivo. Los tres han sido interceptados prácticamente en una línea recta a lo largo de la frontera sur de Turquía, lo que indicaría o bien la terminal BTC, crucial para el aprovisionamiento de crudo de Israel, o bien la base de Incirlik. Pero la altitud de los misiles cuando fueron interceptados implica que los disparos habrían errado mucho si esos eran realmente sus objetivos.

Incirlik, además, aloja cada vez a menos militares de EE UU, que ha preferido repartir sus efectivos por otras bases de la región cuyos gobiernos son más favorables a sus intereses. La base no ha sido utilizada en el ataque a Irán, probablemente por petición de Ankara.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_