Ir al contenido
_
_
_
_

La guerra contra Irán y Líbano provoca el desplazamiento forzado de casi 800.000 personas

La escalada bélica agrava la crisis de refugiados en Oriente Próximo y genera una “grave emergencia humanitaria”, según la ONU, para 14,1 millones de personas

Unos niños juegan en un campamento de refugiados de Beirut con los bombardeos israelíes sobre la ciudad de fondo, este martes.Adri Salido (Getty Images)

La escalada bélica en Oriente Próximo ha situado a la población civil en una pinza humanitaria sin precedentes que amenaza con desmantelar los últimos refugios seguros. La ofensiva iniciada el 28 de febrero con el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y Líbano ha provocado el desplazamiento forzoso de al menos 767.700 personas en esos países, según las estimaciones del Alto Comisionado de la ONU para los refugiados (Acnur) difundidas este martes, y deja en una situación de extrema vulnerabilidad a unos 14,1 millones de personas que ya eran refugiados en esta región. Ayaki Ito, director de Emergencias y Apoyo a los Programas de esta agencia, calificó la situación como una “grave emergencia humanitaria” en una rueda de prensa celebrada el pasado viernes en Ginebra, cuando esa cifra era menos de la mitad, y ya entonces el funcionario asumió que los datos probablemente fueran una “subestimación”.

Los desplazados se enfrentan a importantes riesgos de protección y necesidades humanitarias, al igual que las comunidades de acogida. Irán, que durante décadas ha sido el pulmón que permitía respirar a la mayor población de refugiados del planeta, se asoma ahora a su propio abismo, dejando a millones de afganos desprotegidos. Al mismo tiempo, los bombardeos sobre Líbano han sembrado el pánico y empujado a miles de familias a cruzar la frontera hacia una Siria en ruinas.

La desprotección de millones de personas se agrava además por la falta de recursos. En 2025, la financiación global para ayuda humanitaria sufrió una contracción del 30%, incluido el cierre de programas financiados por Estados Unidos que su presidente Donald Trump ordenó cancelar.

Naciones Unidas ha avisado de que la rápida escalada de las hostilidades está ejerciendo una presión creciente sobre las capacidades humanitarias y sobre las comunidades de acogida, con un aumento de las necesidades de protección, el riesgo de nuevos desplazamientos internos y posibles flujos hacia países vecinos. El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, señaló el pasado jueves en rueda de prensa que las operaciones humanitarias se están viendo afectadas, lo que dificulta la entrega de ayuda vital. Esto ha reducido la capacidad de los países vecinos para proteger a los desplazados y refugiados, que ahora se ven ante la disyuntiva de quedarse en un país en guerra o tratar de huir a otro donde su seguridad tampoco está ya garantizada.

Irán

En Irán, donde los bombardeos han provocado 1.270 de las 1.896 muertes registradas —entre ellas la del ayatolá Ali Jameneí—, el mayor desplazamiento humano se está produciendo en la capital, Teherán, muy castigada por los ataques. Allí, unas 100.000 personas escaparon en los dos días posteriores al inicio de los bombardeos y entre 1.000 y 2.000 vehículos al día salieron de la capital, en su mayoría en dirección al norte. Otras 6.500 personas han cruzado hacia Turquía. “El personal de Acnur en ese país está recibiendo cientos de llamadas diarias de iraníes que solicitan ayuda”, ha informado Ito.

Acnur asegura que, por ahora, los desplazamientos se están produciendo principalmente dentro de las fronteras nacionales, pero aun así al menos 14.300 nacionales libaneses e iraníes han cruzado las fronteras de sus países en los últimos días.

Pero los movimientos de población en la República Islámica preocupan en Europa, y ya preocupaban antes del 28 de febrero, a juzgar por las advertencias emitidas por la Agencia Europea de Asilo en su informe anual de tendencias globales, presentado el pasado martes. Elaborado antes de que comenzaran los ataques, el documento ya consideraba a Irán como uno de los principales puntos críticos de inestabilidad para 2026 debido a las consecuencias de los bombardeos estadounidenses e israelíes de junio de 2025 a las instalaciones nucleares iraníes y, a nivel interno, a los disturbios vinculados al colapso económico y la represión política de principios de este año.

La oficina europea de asilo advierte de que, con una población de 92 millones de habitantes, una desestabilización parcial podría generar flujos de refugiados de magnitud “sin precedentes”. Si solo el 10% de la población iraní se desplazara, la crisis resultante podría rivalizar con la provocada en 2022 por la invasión rusa de Ucrania o con la de 2015 y 2016, cuando más de un millón de personas que huían de la guerra en Siria y otros conflictos entraron en Europa. “Los observadores consideran cada vez más que la agitación en Irán es un riesgo importante y a largo plazo, cuya perspectiva sigue siendo muy incierta”, señala el informe.

La Unión Europea, centrada en gestionar la crisis internacional, no ha emitido por ahora ningún mensaje sobre la posibilidad de que el conflicto desencadene una nueva crisis de refugiados hacia Europa. Tan solo el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, lanzó un mensaje tranquilizador este jueves a su llegada al Consejo de Ministros de su ramo de los Veintisiete. “Tenemos los medios, las capacidades y sobre todo la voluntad manifiesta de proteger a aquellos que necesiten la protección. En ese caso, no existiría ningún problema porque ya hemos afrontado otras crisis parecidas”, afirmó.

Irán presenta además un desafío adicional. El país acoge a 3,8 millones de refugiados, la mayoría procedentes de Afganistán, lo que lo convierte en el Estado con mayor número de refugiados en el mundo. La Agencia de Asilo Europea recuerda que, si el país colapsa, esta población también se vería gravemente afectada. La portavoz de Acnur en España, Paula Barrachina, ha recordado que la región ya era extremadamente vulnerable antes de la actual escalada bélica porque muchos de los países implicados acogen a millones de refugiados y desplazados internos. “Sus comunidades han demostrado una solidaridad extraordinaria durante años, pero sus recursos están al límite”, ha lamentado en un comunicado.

Líbano

El segundo país de Oriente Próximo que registra mayores movimientos de población es Líbano. Allí el ejército de Israel intensificó los bombardeos tras la entrada directa de la milicia proiraní Hezbolá en la guerra para vengar la muerte del ayatolá Jameneí. Ambos países habían firmado una tregua en noviembre de 2024, pero Israel había continuado atacando casi a diario, generalmente contra presuntos objetivos de Hezbolá, causando casi 400 muertos.

Israel comenzó a bombardear durante la madrugada del domingo al lunes el sur y el este del país, además de la capital, Beirut. La madrugada de este jueves alcanzó también por primera vez en este conflicto el campamento de refugiados palestinos de Bedawi, en el norte del país.

La escalada de hostilidades ha obligado a más de 667.000 personas a abandonar sus hogares en Líbano, entre ellos 200.000 niños, según ha informado la ONU este lunes. El conflicto entre Israel y Hezbolá, que ha dejado más de 400 muertos (entre ellos 83 niños asesinados hasta este domingo), está ya en su segunda semana.

Hasta este lunes, al menos 570 personas han muerto, entre ellas 83 niños hasta este domingo, y 1.100 han sido heridas, según el Ministerio de Sanidad libanés. Además, unas 120.000 personas se refugian en albergues colectivos que ya están parcialmente saturados, según datos del Gobierno.

Los mayores desplazamientos se registran en el sur del país, en el valle de la Becá y en Beirut, tras las órdenes de evacuación emitidas por Israel a los residentes de medio centenar de localidades. En la capital, el ejército israelí exigió este jueves el desalojo de cuatro barrios del sur en los que viven unas 250.000 personas, lo que eleva a más de 800.000 los afectados.

Otro punto especialmente sensible es la frontera con Siria. Líbano tiene unos 5,8 millones de habitantes, pero la cifra fluctúa mucho porque casi el 20% de sus residentes son refugiados. Más de un millón de sirios llegaron a refugiarse en su vecino del oeste, de los que aún permanecen alrededor de 500.000. Ahora, la guerra actual está provocando un nuevo éxodo, pues otras 78.000 personas —principalmente sirias, aunque también unas 7.800 libanesas— han cruzado hacia Siria en los últimos días. “Quienes intentan huir están pasando las noches en sus vehículos, en los márgenes de la carretera o atrapados en atascos”, explica la agencia humanitaria.

Solo el 2 de marzo, cerca de 10.000 sirios y casi 1.000 libaneses cruzaron los puestos fronterizos de Jdeidet Yabous y Joussieh desde el sur del Líbano y el sur de Beirut. Esa cifra representa aproximadamente el triple de la media diaria de cruces registrada desde el comienzo del Ramadán.

En Siria, tras la destitución de Bachar el Asad a finales de 2024 por Hayat Tahrir al Sham (HTS), se formó un Gobierno de transición en marzo de 2025. Esa relativa estabilidad provocó una fuerte caída de las solicitudes de asilo sirias en la Unión Europea: un 72% menos en 2025, al pasar de 151.000 en 2024 a 42.000 en 2025. Además, unos 1,4 millones de sirios regresaron desde el extranjero.

No obstante, la Agencia de Asilo Europea ya advertía antes de la nueva escalada bélica que, pese a la “pausa” en las hostilidades, desde principios de año se estaban intensificando las tensiones entre el Gobierno de transición y las fuerzas lideradas por kurdos en el noreste, lo que amenaza con reactivar la inestabilidad.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_