Ir al contenido
_
_
_
_

Orbán se abre a desbloquear ahora el préstamo multimillonario para Ucrania tras la furia europea

El primer ministro húngaro asegura que aceptaría una misión de observación al gasoducto que lleva petróleo ruso a Hungría y que, según su versión, saboteó Kiev

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, en Budapest, el 5 de enero. CONTACTO/ Europa Press

Tras la furia europea desatada hacia Hungría por su bloqueo al préstamo multimillonario para Ucrania, y en medio de los crecientes y cada vez más serios llamamientos a tomar duras represalias por su incumplimiento del pacto para lanzar ese salvavidas financiero, el primer ministro Viktor Orbán busca una salida para recular. En plena carrera electoral hacia los comicios de abril, en los que las encuestas no dan buenos resultados a su partido, y después de cargar de manera durísima públicamente contra el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, y contra la cúpula de la UE, el nacionalpopulista ha ofrecido, en privado, una vía para resolver una crisis que le podía costar cara.

Orbán acusó a Kiev de interrumpir el flujo de petróleo ruso hacia Hungría a través del gasoducto Druzhba, que recorre el país invadido y bombardeado por Rusia, y aseguró que mantendría bloqueados los fondos y las sanciones contra el Kremlin hasta que ese tránsito se restableciera. Ucrania asegura que el canal quedó dañado en uno de los ataques de las fuerzas del Kremlin y que su reparación no será rápida.

Ahora, en una carta al presidente del Consejo Europeo, António Costa, Orbán ofrece una “resolución pronta del problema”: que la UE envíe una “misión de investigación a Ucrania”, con la participación de expertos nombrados por Hungría y Eslovaquia (otro país que bloquea las sanciones) para “verificar” el estado del oleoducto.

“Hungría aceptará las conclusiones de dicha misión”, dice en la misiva, enviada este jueves a Costa y a los otros 26 Estados miembros y a la que ha tenido acceso EL PAIS. “Soy plenamente consciente de las dificultades políticas generadas por el retraso en la aplicación de las conclusiones del Consejo Europeo sobre el apoyo financiero a Ucrania. Mi iniciativa también tiene por objeto facilitar la pronta resolución de este asunto”, añade en la carta, en la que rebaja ostensiblemente el tono empleado estos días, cuando llegó a acusar de “chantaje” a Kiev, a Zelenski y a los miembros de la cúpula de las instituciones comunitarias (a quienes llama “bruselianos”).

En una tensa reunión de ministros de Exteriores el lunes, en la que la mayoría acusó a Hungría de chantaje y de faltar a su palabra, Luxemburgo ya propuso una misión de observación similar, según fuentes diplomáticas.

Orbán, el líder comunitario más abiertamente cercano al Kremlin y con estrechos vínculos con el movimiento trumpista MAGA (Make America Great Again), ha estado utilizando su bloqueo al préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania que prometió la UE en diciembre y al que el húngaro ya había dado su visto bueno siempre que su país no participase, para su campaña política.

Su veto de último momento a ese salvavidas financiero, garantizado a través del presupuesto comunitario y al que había accedido en diciembre siempre que su país no tuviera que participar ni desembolsar un euro (tampoco Eslovaquia y República Checa), motivó esta semana que Costa y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acudieran a Kiev con las manos vacías en la conmemoración del cuarto aniversario de la invasión a gran escala lanzada por Putin.

El húngaro faltó así a su promesa y al acuerdo alcanzado en diciembre en la cumbre europea para entregar a Kiev unos fondos esenciales para mantener a flote el país. Un veto que esgrimió poco después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, visitase Budapest, donde apoyó a Orbán en su carrera electoral.

El bloqueo ha sido un golpe para la UE y su credibilidad. También para Ucrania en un momento delicado, en plenas negociaciones para un alto el fuego en las que está recibiendo grandes presiones de EE UU para que claudique, y cuando se enfrenta al invierno más duro desde el inicio de la guerra a gran escala por los ataques rusos a la infraestructura energética.

Von der Leyen y Costa prometieron en la capital ucrania que, de una forma u otra, recibiría el dinero. La cúpula europea ha acusado a Orbán de “deslealtad” y ha estado analizando todas las fórmulas legales para sortear el bloqueo húngaro. Y por el camino, tomar represalias contra Orbán. “Una promesa es una promesa y no se puede romper. Cumpliremos”, dio en Kiev Von der Leyen. “Tenemos distintas opciones y las usaremos”, añadió la jefa del Ejecutivo comunitario. “No se puede permitir que ningún Estado miembro menoscabe la credibilidad de las decisiones adoptadas colectivamente por el Consejo Europeo”, le remarcó en una carta Costa.

Orbán, que como el Gobierno de Eslovaquia (otro país con Gobierno cercano a Rusia), bloquea también el vigésimo paquete de sanciones contra la órbita del Kremlin por su guerra contra Ucrania, ha mantenido el pulso hasta este jueves, cuando ha empezado a abrirse. El miércoles por la noche incluso llegó a ordenar el despliegue de militares húngaros en las instalaciones energéticas del país alegando una crisis que la Comisión Europea desmiente. Según sus datos, ni Hungría ni Eslovaquia, que también recibe petróleo ruso a través del gasoducto Druzhba (que en ruso significa amistad), corren riesgo de escasez a pesar de la interrupción en las entregas, ya que fuentes alternativas —como el oleoducto Adria, desde Croacia— están suministrando a ambos países e en ruso.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_