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La caída de Orbán, en datos: ciudades, movilización y voto joven

Más del 70% de los menores de 30 han votado a Peter Magyar, que ha ganado en todas las grandes ciudades y en los condados urbanos

Peter Magyar y su partido, tras el anuncio de la victoria electoral.Marton Monus (REUTERS)

El conservador Péter Magyar pone fin a 16 años de Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán en Hungría. Su partido, Tisza, ha ganado las elecciones con el 53% de los votos, lo que se traduce en dos tercios de los escaños del Parlamento. La participación masiva y el voto joven han sido claves en la victoria: estas son las claves de unos comicios que pueden cambiar el rumbo del país..

Supermayoría. El sistema electoral húngaro, diseñado en 2011 por el propio Orbán para construir gobiernos fuertes, ha jugado ahora en su contra. Tanto la Constitución como las llamadas leyes cardinales o la sustitución de los altos cargos requieren una mayoría cualificada de dos tercios, que es lo que ha logrado el partido de Magyar: Tisza obtuvo 138 de los 199 escaños del Parlamento unicameral del país.

Fidesz, el partido de Viktor Orbán, queda como segunda fuerza política con 54 escaños —sumando los de su socio, el Partido Popular Demócrata Cristiano (KDNP)—, mientras que el Movimiento Nuestra Patria consiguió siete.

Participación récord. El Gobierno húngaro que más tiempo había durado desde la caída de la Unión Soviética —cuatro mandatos y 16 años— es expulsado del poder por la participación electoral más alta registrada en ese mismo periodo. Este domingo votó el 79,5% de los 7,5 millones de electores registrados, 10 puntos más que en las elecciones de 2022. En Budapest, ocho de cada 10 electores potenciales acudieron a las urnas (83,1%).

Voto joven. Tisza arrasó entre los más jóvenes. El 73% de los votantes de entre 18 y 29 años le dio su apoyo, así como el 68% de los de entre 30 y 39, según el último sondeo de la encuestadora húngara Medián, publicado el sábado anterior a las elecciones. Fidesz dibuja el patrón inverso: entre los jóvenes apenas consigue el 15% del voto, pero crece de forma sostenida con la edad hasta liderar el voto entre los mayores de 65 años, con el 48%. Otra encuesta, de AtlasIntel, también subraya el apoyo masivo a Magyar entre los jóvenes, aunque matiza ligeramente las diferencias en el voto de los mayores.

Rentas bajas. Al desglosar el voto por nivel de ingresos emerge otro patrón claro: Tisza fue el partido más votado entre las rentas más bajas, con el 62% entre quienes ganan menos de 910 euros al mes (355.000 florines húngaros), según la encuesta de AtlasIntel publicada el día antes de las elecciones. También fue el favorito entre las rentas más altas, con el 53% del voto, aunque la muestra en ese tramo —quienes cobran más de 2.975 euros al mes— es más limitada. En los tramos medios, las diferencias se estrechan considerablemente.

Más rechazo a Orbán entre hombres. Péter Magyar habría sido el candidato favorito entre hombres y mujeres. Las encuestas destacan una ventaja del nuevo jefe del Gobierno entre los hombres, donde habría cosechado más del 50% de los apoyos. Uno de los sondeos, de AtlasIntel, lleva hasta un 59% su preferencia entre los votantes de sexo masculino y dibuja un empate entre las mujeres.

Voto urbano. Tisza ha sido el partido más votado en 93 de los 106 distritos electorales del país; en todas las grandes ciudades y en las regiones más pobladas, de acuerdo con los datos electorales analizados por EL PAÍS.

Su voto es claramente más urbano que el del nacionalpopulista Orbán. Magyar ha conseguido 6 de cada 10 papeletas en las cinco mayores ciudades del país, que son todas capitales de condados urbanos. En Budapest ha conseguido más del 62% de las papeletas, frente al 29% de Orbán. En Debrecen, el 58%; en Miskolc y Pécs alrededor del 60% y en Szeged, el 65%.

En muchos condados (territorios parecidos a las provincias españolas) Magyar ganó con resultados ajustados, poco más del 50% de las papeletas. El partido de Orbán mantuvo porcentajes elevados sobre todo en municipios pequeños, donde fue la fuerza más votada con más del 40%. Pero el sistema electoral húngaro amplifica la ventaja del ganador: quien se impone en cada distrito, aunque sea por un margen pequeños, se lleva todos los escaños de ese distrito.

El voto a Orbán retrocede 20 años. Fidesz nació en 1988 como una formación liberal y anticomunista liderada por jóvenes universitarios, entre ellos Viktor Orbán, y en sus primeros comicios apenas llegó al 10%. El gran salto llegó en 1998, cuando Orbán se convirtió en el primer ministro más joven de la historia del país. Tras perder el poder en 2002, el partido pasó ocho años en la oposición, periodo en el que capitalizó el desgaste de los socialistas. En 2010 logró una victoria histórica con mayoría de dos tercios, iniciando una etapa de dominio casi hegemónico. Los resultados del pasado domingo devuelven a Fidesz a registros de voto anteriores al año 2000.

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