Bélgica convoca al embajador de EE UU por sus “inaceptables” acusaciones de antisemitismo
La diplomacia belga advierte a Bill White que las “acusaciones falsas” y la “injerencia” en las instituciones democráticas del país “cruzan una línea que no se puede traspasar”


Bélgica ha llamado este martes severamente al orden al embajador estadounidense en Bruselas, Bill White, después de que este acusara al país de “antisemitismo” y a su ministro de Salud, Frank Vandenbrouke, de “acoso a la comunidad judía” por la investigación judicial abierta contra tres circuncidadores judíos que carecían de licencia médica, señalamientos que el ministro de Exteriores, Maxime Prévot, ha calificado de “inaceptables”.
White fue convocado este martes al Ministerio de Exteriores para responder por sus acusaciones de la víspera en la red social X, donde, en nombre del presidente Donald Trump, su vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, instó a cerrar el “ridículo” caso “antisemita” contra los tres mohelim (expertos judíos en la práctica del brit milah, la circuncisión ritual) iniciado en mayo pasado en la ciudad belga de Amberes, cuando la policía registró los domicilios de los tres hombres sospechosos de haber realizado circuncisiones pese a carecer de licencia médica. “Detengan este acoso inaceptable a la comunidad judía aquí en Amberes y en Bélgica. Estamos en 2026, ¡tienen que entrar en el siglo XXI y permitir que nuestras familias judías en Bélgica ejerzan legalmente sus libertades religiosas!”, clamó White en su larga crítica en X, en la que hizo uso de las mayúsculas emulando los mensajes de Trump en sus redes sociales.
Anti Semitism is UNACCEPTABLE in any form & it must be rooted out of our society.
— Ambassador Bill White (@BillWhiteUSA) February 16, 2026
President TRUMP @POTUS @realDonaldTrump @JDVance @VP @SecRubio @StateSEAS @DeputySecState and I call upon all of Belgium to do a much better job on this subject !
TO BELGIUM,
SPECIFICALLY YOU…
En Bélgica, este tipo de procedimientos no está prohibido, pero sí se exige que todo acto médico sea realizado por un profesional de la salud, tal como recordó Prévot en su respuesta en la misma red social, donde subrayó que “cualquier sugerencia de que Bélgica es antisemita es falsa, ofensiva e inaceptable”.
“Tachar a Bélgica de antisemita no solo es erróneo, sino que además es una desinformación peligrosa que socava la verdadera lucha contra el odio”, agregó Prévot en una no menos larga misiva en X, en la que le recordó a White que “los ataques personales contra un ministro belga y las interferencias en cuestiones judiciales violan las normas diplomáticas básicas”.
(EN) Any suggestion that Belgium is antisemitic is false, offensive, and unacceptable. Belgium condemns antisemitism with the greatest firmness. The fight against antisemitism, and all forms of hatred and discrimination, is an absolute priority for our country.
— Maxime PREVOT (@prevotmaxime) February 16, 2026
Everyone must be…
“Bélgica saluda el diálogo con todos los socios. Pero la injerencia en nuestras instituciones democráticas y las acusaciones falsas cruzan una línea que no se puede traspasar. El respeto por la soberanía es recíproco”, advirtió el también viceprimer ministro liberal.
White llegó este martes al Ministerio de Exteriores portando una foto de los tres religiosos judíos bajo investigación judicial por “ejercer su derecho a practicar su religión”, según insistió el embajador estadounidense. Desde Israel, el ministro de Exteriores, Gideon Saar, apoyó a White y replicó a Prévot: “Estimado ministro, comprendo que el espejo que el Embajador @BillWhiteUSA le ha mostrado es desagradable, pero tal vez quiera aprovechar esta oportunidad para mirarse con atención en ese espejo y reconocer la realidad”. Entre las razones para sostener el supuesto antisemitismo belga, Saar recordó que “a los ciudadanos belgas judíos que viven en Judea y Samaria [nombre bíblico con el que los nacionalistas israelíes se refieren a Cisjordania] se les niegan los servicios consulares, mientras que los musulmanes belgas son bienvenidos”, dijo en referencia a la decisión del Gobierno belga de restringir la ayuda consular a los belgas que vivan en asentamientos ilegales en los territorios palestinos, en el marco de un paquete de una docena de sanciones nacionales al Ejecutivo israelí aprobadas el año pasado.
El representante diplomático estadounidense fue recibido a puerta cerrada por la presidenta del comité de dirección de Asuntos Exteriores, Théodora Gentzis, quien le “recordó al embajador el marco establecido por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que determina el papel y los límites de las funciones de un embajador acreditado en un país”, según una nota oficial replicada por la prensa belga. “Los ataques personales contra un miembro del Gobierno belga y cualquier injerencia en asuntos internos de Bélgica constituyen una violación de esas reglas diplomáticas esenciales”, recalca el comunicado.
Por su parte, el ministro belga de Salud criticado por White, el socialista flamenco Frank Vandenbroucke, ha asegurado desde París que las críticas del embajador estadounidense constituyen un “ataque ideológico sobre el modelo social europeo, incluido su sistema de salud”.
El belga no es el único choque diplomático protagonizado por un representante de la Administración Trump en Europa. A comienzos de mes, el embajador estadounidense en Polonia, Tom Rose, también fue recriminado por su decisión, anunciada en X, de cortar cualquier “trato, contacto o comunicación” con el presidente de la Sejm (cámara baja polaca), Wlodzimierz Czarzasty. El motivo era que el diputado socialdemócrata se negó a apoyar la candidatura de Trump al premio Nobel de la Paz al considerar que “no se lo merece” dado que ejerce una política exterior “transaccional y basada en la fuerza”, según dijo en rueda de prensa. La respuesta al ataque estadounidense llegó del primer ministro polaco, el conservador Donald Tusk: “Los aliados deben respetarse mutuamente, no dar lecciones. Al menos así es como entendemos la colaboración en Polonia”, dijo.
Mr.Ambassador Rose, allies should respect, not lecture, each other. At least this is how we, here in Poland, understand partnership.
— Donald Tusk (@donaldtusk) February 5, 2026
Panie Ambasadorze Rose, sojusznicy powinni się szanować, a nie pouczać. Przynajmniej tak w Polsce rozumiemy partnerstwo.
Rose precisó que sus críticas no iban contra el Gobierno polaco, pero tampoco dio marcha atrás y aseguró: “Siempre defenderé a mi presidente sin dudarlo, sin excepciones y sin disculparme”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































