Admitida a trámite una querella por agresión sexual contra el jefe de la Policía Nacional
Un juez de Madrid cita a declarar a José Ángel González el 17 de marzo


Un juez de Madrid ha admitido a trámite una querella contra José Ángel González Jiménez, actual director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, por un supuesto delito de agresión sexual. El magistrado David Maman Benchimol, que abre así una investigación contra el alto cargo del Cuerpo, lo ha citado a declarar el 17 de marzo en “calidad de querellado”. Ese mismo día, el juez también escuchará a la presunta víctima, según consta en una resolución fechada el 12 de febrero y a la que tuvo acceso EL PAÍS.
Jorge Piedrafita, abogado de la denunciante (también funcionaria de la Policía Nacional), ha explicado que presentaron una querella contra González por supuestos delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. Según su relato, los hechos bajo sospecha ocurrieron en abril de 2025, cuando la agente “se encontraba de servicio” y “recibió la orden de acudir con un coche camuflado al restaurante donde se encontraba el DAO con otro mando comiendo”. Entonces, según ha añadido el letrado en un comunicado, le ordenaron llevarlo a su “vivienda oficial, propiedad del Ministerio del Interior”, donde el querellado la agredió sexualmente “con penetración”.
La denunciante asegura que el director adjunto operativo se valió de su “autoridad” para cometer la presunta agresión, que la “causó lesiones” y que se prolongó “hasta que la víctima pudo zafarse y huir de la vivienda ministerial”. “Posteriormente, la víctima fue coaccionada de forma directa por el denunciado e indirecta por otros altos cargos policiales para que no denunciara los hechos, lo que la han llevado a encontrarse de baja psicológica con la retirada del armamento e incapacidad médica para la prestación del servicio”, añade el abogado Jorge Piedrafita.
El letrado también ha reclamado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que “adopte todas las medidas posibles para proteger a la funcionaria agredida”. Marlaska nombró a González como DAO en 2018, cuando ocupaba el cargo de jefe Superior de la Policía en Aragón.
A los pocos minutos de conocerse la admisión a trámite de la querella, el sindicato policial Jupol ha pedido la salida de González de la dirección adjunta operativa, así como la dimisión del ministro. “Respetamos la presunción de inocencia que debe prevalecer en todo Estado de derecho. No obstante, la responsabilidad institucional exige que no continúe ni un minuto más al frente de la Dirección Adjunta Operativa para preservar la honorabilidad de la Policía Nacional”, ha dicho el colectivo, mayoritario en el Cuerpo, que ha añadido: “Sin olvidar que su máximo valedor es Fernando Grande-Marlaska. Por ello: Marlaska dimisión”.
A través de un portavoz, la Policía ha asegurado en la tarde de este martes que, de momento, desconoce la querella y su contenido; y, por tanto, no puede ofrecer aún una respuesta.
La querella asevera que la presunta víctima “mantuvo en el pasado una relación de afectividad” con González, que “estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta”, debido a su condición de jefe de la Policía. “Esta situación de subordinación institucional fue sistemáticamente instrumentalizada por el querellado para generar y mantener una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica sobre la víctima, quien en múltiples ocasiones manifestó su voluntad inequívoca de finalizar la relación”, apunta la denuncia.
En su escrito, el abogado de la agente añade que esta no llegaba a cortar la relación por “la presión psicológica ejercida” por González por la “invocación reiterada de su autoridad jerárquica”; y por el “temor a represalias profesionales”. Aunque, según remacha la querella, la mujer finalmente le puso fin de forma “unilateral”, lo que él supuestamente “no aceptó”: “Iniciando a partir de entonces una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado”.
A continuación, la denuncia pone el foco en la jornada del 23 de abril de 2025. La presunta víctima apunta que ese día estaba trabajando en la Comisaría de Coslada, cuando el DAO le telefonea en “múltiples” ocasiones para “requerir su presencia”. Ella afirma que se negó al encontrarse de “servicio”. Pero entonces, según su versión, el jefe de la Policía ordenó que fuese en un “vehículo oficial comuflado” hasta el restaurante donde comía junto a otro mando, desde donde se fueron a su vivienda. “Una vez frente al inmueble, durante un período de tiempo estimado en 15 a 20 minutos, el querellado propuso a la víctima subir a la vivienda, negándose esta de forma verbal, expresa y reiterada, manifestando su incomodidad con la situación y su deseo inequívoco de marcharse y regresar a su puesto de trabajo”, prosigue la querella.
“El querellado desplegó durante este tiempo una intensa presión psicológica, insistiendo de forma obsesiva y manipulativa hasta lograr doblegar la voluntad de la víctima”, continúa la denuncia.
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