Trump amenaza a Irán con un ataque militar similar al que lanzó en Venezuela: “Con violencia, si es necesario”
“El tiempo se acaba”, afirma el presidente de Estados Unidos en un mensaje en el que vaticina “una gran destrucción” si la República Islámica no cede a sus exigencias


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado este miércoles con lanzar un ataque militar contra Irán, similar al que acabó con Nicolás Maduro en Venezuela, si el régimen islámico no se sienta “rápidamente” a negociar. “Una enorme Armada se dirige a Irán. Se mueve rápidamente, con gran poder, entusiasmo y determinación. Es una flota más grande que la enviada a Venezuela, encabezada por el gran portaaviones Abraham Lincoln. Al igual que con Venezuela, está lista, dispuesta y capacitada para cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia, si es necesario”, ha escrito Trump en su red social, Truth.
Las declaraciones de Trump se producen apenas 48 horas después de que hayan llegado a Oriente Próximo el portaaviones que cita, el Abraham Lincoln, y su grupo de escolta, que incluye tres destructores equipados con misiles guiados. El Lincoln había estado desplegado en aguas de Asia Pacífico cuando recibió la orden de dirigirse hacia las cercanías de Irán de cara a un posible ataque.
“Esperemos que Irán se siente rápidamente ‘a la mesa’ y negocie un acuerdo justo y equitativo —SIN ARMAS NUCLEARES— que sea bueno para todas las partes. El tiempo se acaba, ¡es realmente esencial!“, prosigue el mandatario. Y termina aludiendo al bombardeo lanzado por Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado: ”Como le dije a Irán una vez, ¡LLEGUEN A UN ACUERDO! No lo hicieron, y se produjo la «Operación Martillo de Medianoche», una gran destrucción de Irán. ¡El próximo ataque será mucho peor! No dejen que eso vuelva a suceder".
Trump no precisa en su mensaje qué es lo que quiere negociar exactamente con las autoridades iraníes. En las últimas semanas, había amenazado reiteradamente con lanzar algún tipo de acción militar contra el país de los ayatolás si este no cesaba en la violenta represión de las manifestaciones que surgieron a finales de diciembre. Según la ONG iraní con sede en Estados Unidos HRANA, hay 6.200 fallecidos, pero la ONU teme que llegen a 20.000.
Pero las protestas han sido, al menos teóricamente, sofocadas, y por tanto la represión también ha cedido. Trump había alegado ese descenso en la violencia para aplazar hace dos semanas su amenaza del uso de la fuerza.
Con la alusión al ataque de junio de 2025, el presidente de Estados Unidos vuelve a poner sobre la mesa la reclamación de fondo que ha ido planteando periódicamente a Teherán: la exigencia de que Irán renuncie a seguir adelante con su programa de energía nuclear. Washington sospecha que, como parte de ese programa, la República Islámica está desarrollando armas nucleares, algo que las autoridades iraníes niegan.
Al tiempo que el portaaviones Abraham Lincoln y su grupo de escolta llegaron a principios de esta semana a aguas de Oriente Próximo, un alto cargo de la Casa Blanca aseguró que el Gobierno estaba “abierto” a negociar con Teherán. Pero no precisó cómo ni cuándo: “ellos saben cuáles son las condiciones”, explicaba el alto cargo en una conversación con un grupo de periodistas, sin querer aportar más detalles.
Ahora Trump, que la semana pasada hablaba de que “quizá no tendremos que usar” la fuerza, ha vuelto a endurecer el tono con su nuevo mensaje. Esta retórica más agresiva llega en un momento en el que la Casa Blanca trata de recuperar la iniciativa ante la oleada de indignación que ha barrido Estados Unidos por la muerte del enfermero de 37 años Alex Pretti, tiroteado por agentes de la Patrulla Fronteriza el sábado cuando trataba de ayudar a una mujer en una protesta contra las acciones de la policía migratoria en Minneapolis.
El grupo de escolta del Lincoln incluye tres destructores equipados con misiles guiados: el Frank Petersen Jr, el Spruance y el Michael Murphy. El portaaviones transporta, además, escuadrones de cazas FA-18 Super Hornets, aviones de combate F-35 y helicópteros MH-60R/S. El Pentágono también envía a la zona aviones caza y sistemas de defensa aérea estadounidenses, cuya llegada se espera en los próximos días.
En parte, la decisión de Trump de dejar de lado de momento una nueva intervención en Irán, cuando parecía inminente hace dos semanas, pudo estar motivada por la ausencia de una fuerza militar estadounidense lo suficientemente contundente en la zona. El portaaviones que había estado asignado a la región de Oriente Medio, el Gerald Ford, zarpó hacia el Caribe en octubre pasado para participar en el despliegue militar de presión contra Venezuela y la operación que capturó al presidente Nicolás Maduro el pasado día 3.
El mayor buque de guerra de la flota estadounidense aún permanece allí, como parte de la Operación Lanza del Sur contra el narcotráfico y como herramienta de presión para el Gobierno provisional venezolano que encabeza Delcy Rodríguez, bajo tutela de Washington.
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