Italia desdeña las críticas por la presencia de la policía migratoria de Trump en los Juegos Olímpicos: “No es que lleguen las SS”
El Gobierno asegura que los agentes del ICE, que viajan con la delegación estadounidense, no pisarán la calle, pero ya hay convocada una manifestación el sábado en Milán


El Gobierno italiano de Giorgia Meloni se ha apresurado a relativizar la polémica sobre la presencia de agentes estadounidenses del ICE —el controvertido Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de la Administración de Donald Trump— en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, que comienzan el 6 de febrero en Milán y Cortina d’Ampezzo. Aunque, en la práctica, la reacción de las autoridades ha demostrado que el problema existe y que la Casa Blanca les ha puesto en una situación incómoda.
El ministro de Interior, Matteo Piantedosi, al final tuvo que reunirse el martes con el embajador de Estados Unidos en Italia, Tilman J. Fertitta. Luego difundió un comunicado en el que aseguró que los agentes del ICE trabajarán solo en los despachos del consulado de Milán, tras un ordenador, y se dedicarán a análisis de datos de inteligencia. En resumen, que no pisarán la calle. “Todas las operaciones de seguridad sobre el territorio quedan por tanto como siempre bajo la exclusiva responsabilidad y dirección de las autoridades italianas”, concluye la nota.
Según la prensa italiana, que cita fuentes oficiales, llegarán al país solo unos 10 agentes del ICE. El cuerpo que se trasladará a Italia es el Home Security Investigation, “organismo de investigación del ICE ―por tanto, no el brazo operativo de la agencia que en Estados Unidos está llevando a cabo redadas masivas contra los migrantes―, y sus analistas trabajarán exclusivamente dentro de sus sedes diplomáticas”, detalla Interior.
Desempeñarán “funciones de apoyo a la gestión de grandes eventos en el extranjero y de relación los oficiales de enlace”. Además, el comunicado precisa, como contexto, que funcionarios del Home Security Investigation “están presentes en 50 naciones, desde hace años también en Italia, pero no desarrollan operaciones de control de inmigración en países extranjeros”.
No se aplaca, en todo caso, la bronca política, que ha pillado desprevenido al Gobierno de Meloni y que comenzó el pasado sábado, cuando la prensa italiana desveló que se preveía la presencia del ICE en los Juegos. El centro de la discusión está en Milán, una de las dos sedes de la cita olímpica, donde el alcalde, Beppe Sala, del Partido Democrático (PD, centro-izquierda), ya ha dicho que el ICE “es una milicia que mata” y no es bienvenido en la ciudad. Ya se ha convocado una manifestación de protesta para el próximo sábado, y colectivos de estudiantes han anunciado otra el 6 de febrero, día de la ceremonia inaugural en el estadio de San Siro.
En medio de la controversia, el ministro de Exteriores y vicepresidente del Ejecutivo italiano, Antonio Tajani, sucesor de Silvio Berlusconi como líder de Forza Italia, ha intentado restar importancia a las críticas al ICE: “No es que lleguen las SS”, ha afirmado, en alusión al cuerpo de seguridad del régimen nazi en Alemania. “No llegan con metralletas y la cara cubierta. Llegan funcionarios, no habrá agentes del ICE en medio de la calle, solo se verán uniformes de Carabinieri, Policía y Guardia di Finanza”, explicó, en referencia a que solo estarán presentes en la vía pública las fuerzas de seguridad italianas. El Ejecutivo anunció también el martes que desplegará a 6.000 agentes durante la celebración del evento deportivo, que termina el 22 de febrero.
La práctica habitual en las citas deportivas de este tipo es que el país anfitrión se ocupa de la seguridad de todo el evento, mientras que cada Estado participante asume la protección de su delegación nacional, con las fuerzas policiales que considera oportunas. Es una norma que se consolidó tras el ataque terrorista contra el equipo de Israel en los Juegos Olímpicos de Munich de 1972.
Según la prensa italiana, el ICE, fundado en 2003, ya ha participado en anteriores ediciones olímpicas. Sin embargo, este cuerpo de seguridad y su gemelo, la Patrulla Fronteriza, han adquirido ahora connotaciones políticas, por sus controvertidas intervenciones contra los inmigrantes en Estados Unidos y por causar la muerte de dos manifestantes en Minneapolis.
El ministro de Interior italiano, que comparecerá la próxima semana en el Parlamento para dar explicaciones sobre la presencia del ICE en los Juegos, considera que el asunto se ha exagerado para forzar una polémica que no tiene ninguna base: “No se verán agentes del ICE por Italia como en Minneapolis. Quien sostiene esta hipótesis difunde fake news y lo hace por incompetencia o mala fe”, ha insistido.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































