Zelenski vuelve a poner patas arriba la cúpula de poder en Ucrania
El presidente acomete la tercera gran renovación de altos cargos en un año y medio. Ha cambiado 25 veces de ministros desde el inicio de la guerra en 2022


Algo falla en el poder ejecutivo de Ucrania cuando el presidente, Volodímir Zelenski, ha realizado 25 cambios de ministros desde 2022. Además, ha eliminado tres ministerios (actualmente son 17). No solo se trata de la presión de tener que librar la guerra contra Rusia, también es una manera de gestionar un poder en el que solo Zelenski puede ser el referente.
El jefe de Estado de Ucrania inició la semana pesada “una nueva fase de gran reinicio”, según sus palabras, en la cúpula política y militar. Es la tercera renovación a fondo que hace de altos cargos en año y medio, desde septiembre de 2024. En la última, en julio pasado, nombró como nueva primera ministra a Yulia Sviridendko. Su antecesor, Denis Shmihal, ha cambiado tres veces de cartera en los últimos seis meses.
Shmihal pasó de ser primer ministro (el más longevo en la historia de Ucrania, cinco años) a responsable de Defensa. Zelenski lo eligió el pasado fin de semana nuevo ministro de Energía. La situación en ambas carteras es especialmente delicada por los indicios de fraude que investigan las agencias anticorrupción del país.
Las investigaciones por corrupción en la empresa estatal de energía atómica forzaron el relevo de dos pesos pesados del equipo de Zelenski: el ministro de Justicia, German Galushchenko, que hasta 2025 fue titular de Energía, y sobre todo la entonces mano derecha del presidente, jefe de su oficina y poder en la sombra, Andrii Yermak. A Yermak lo ha relevado este enero al frente de la oficina presidencial el teniente general Kirilo Budánov, que había sido responsable de los servicios de inteligencia del Ministerio de Defensa (GUR).
Zelenski ha subrayado que la elección de Budánov responde en especial a que es un hombre en el que confía para liderar las negociaciones de paz con Estados Unidos y Rusia, una responsabilidad que tenía Yermak. Pero la diferencia entre los dos es que Budánov es uno de los político-militares con mejor valoración en las encuestas, mientras que Yermak era pésimamente considerado por la ciudadanía. También tiene apoyo popular Shmihal y quien lo ha sucedido en Defensa, Mijailo Fédorov. Zelenski apuesta así por nombres fieles y que tienen una buena reputación ante la población, en un momento en el que ya se habla de convocar las elecciones legislativas que se pospusieron por la guerra.
Fuentes próximas al Ministerio de Exteriores aseguran que el movimiento de Shmihal hacia Energía responde a la urgencia de poner orden en dos ámbitos que generan fuerte descontento popular: por un lado, la trama de fraude y, por otro, la deficitaria preparación (dicho por Zelenski) ante los bombardeos rusos que han dejado a oscuras a millones de personas desde el pasado otoño.
Ante la nueva misión de Shmihal, Zelenski debía elegir a alguien con un currículum intachable para Defensa. Fédorov, que estará ahora al frente de esta cartera, es reconocido por el gran público como el artífice desde el departamento de Transformación Digital de la exitosa digitalización de los servicios del Estado y de la rápida transformación tecnológica de la industria armamentística ucrania.
“Aunque haya rotaciones, formamos parte del mismo equipo”, dijo el 3 de enero Zelenski. Lo repitió este lunes cuando anunció que se había entrevistado con el exministro de Exteriores Dmitro Kuleba: “Me alegro de que Dmitro esté en nuestro equipo”. El presidente aseguró que explorará maneras de que Kuleba “coopere” con su equipo, sin precisar más. La reunión con el exministro y diplomático fue anunciada por la oficina del presidente en un mensaje claro de apoyo a Zelenski.
Kuleba fue sustituido como titular de Exteriores en la remodelación del Ejecutivo de septiembre de 2024. Zelenski argumentó su cambio porque necesitaba nuevas energías para negociar el apoyo de Estados Unidos, pero la prensa ucrania dio por hecho que Kuleba no cumplía con el perfil bajo que el presidente exige a los ministros. Es excepcional que un miembro del Gobierno conceda entrevistas. La primera ministra solo ha concedido una desde su nombramiento hace medio año. Kuleba, por el contrario, apostaba por el contacto con los periodistas.
Budánov también estuvo en varias ocasiones en las quinielas de cesados por su frecuente presencia en los medios de comunicación. Su mala relación con Yermak era un secreto a voces, pero su carisma lo ha terminado por proyectar, ahora bajo la sombra de Zelenski.
Otros cambios de los últimos días han sido el cese de cinco gobernadores provinciales y de Serhii Deinenko, teniente general al frente del Servicio Estatal de Fronteras, un importante actor militar en la defensa de Ucrania. Los relevos de generales por parte de Zelenski también han sido constantes durante la guerra y este ha advertido de que el actual proceso de cambios también afectará a las Fuerzas Armadas.
El mandatario ha justificado los cambios como una necesidad de renovar estos liderazgos ante la posibilidad de que no se consiga un acuerdo de paz y Rusia prosiga la invasión más años.
Relevo polémico
El presidente ha vuelto a tomar decisiones en esta remodelación de caras que le han generado críticas. Vasil Maliuk, jefe de los Servicios de Seguridad (SSU) del Ministerio del Interior, responsable del espionaje y de operaciones en suelo ruso junto al GUR, fue cesado este lunes. Las primeras informaciones sobre su inminente relevo, la semana pasada, llevaron a destacados comandantes del Ejército a pedir públicamente a Zelenski que diera marcha atrás por el importante papel que ha jugado Maliuk al frente del SSU. El jefe de Estado se mostró visiblemente irritado ante estas críticas durante un encuentro el domingo con medios de comunicación.

El diario Pravda, vetado por Zelenski en sus encuentros con los medios por sus informaciones críticas, ha afirmado que el cambio de Maliuk se debe a que es un hombre de la máxima confianza de Yermak. La Agencia Nacional Anticorrupción (NABU) investiga a la ex mano derecha de Zelenski por supuestamente ordenar al SSU que actuara contra los agentes anticorrupción para frenar las investigaciones de fraudes en el entorno del presidente.
La oposición que ha encontrado Zelenski en el cese de Maliuk recuerda, aunque en menor medida, a la que afrontó cuando en 2024 relevó a Valeri Zaluzhni como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Zaluzhni mantuvo importantes enfrentamientos estratégicos con el presidente y este finalmente, pese al alud de voces que se lo desaconsejaban, retiró a Zaluzhni y puso en su cargo a Oleksandr Sirski, un general sin carisma que obedece a pie juntillas lo que manda el presidente.
Estrategia electoral
Preparar al país para un nuevo periodo bélico y mayor desgaste es una de las razones para esta fase de relevos, según confirma Tarás Zhovtenko, analista de defensa de la Fundación para las Iniciativas Democráticas, pero otra razón son las posibles futuras elecciones: “Zelenski podría considerar a algunos miembros del liderazgo militar ucranio, los más populares, como sus rivales políticos en unas futuras elecciones. Un ejemplo es el caso del general Zaluzhni, que fue destituido de su cargo y alejado de los medios de comunicación y la atención pública ucranios.” Zaluzhni es actualmente embajador de Ucrania en el Reino Unido.
Zhovtenko opina que colocar a Budánov al frente de la oficina presidencial también es una manera de anular a un potencial competidor. Los cambios en las jefaturas provinciales, dice este experto, “son una forma del presidente de asegurarse apoyos en las regiones y fortalecer más su posición política”.
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