Ir al contenido
_
_
_
_

Putin y Modi aterrizan en China para una cumbre de altos vuelos junto a Xi

Pekín y Nueva Delhi dejan atrás sus turbulentas relaciones diplomáticas tras el encuentro bilateral de sus mandatarios durante la cita de la Organización de Cooperación de Shanghái

El presidente ruso, Vladímir Putin (a la izquierda), y el homólogo chino, Xi Jinping, posan en la ceremonia de bienvenida en el OCS de Tianjin (China), este domingo.
Guillermo Abril

Los líderes de India, Narendra Modi, y de Rusia, Vladímir Putin, ya han aterrizado en China para asistir junto al mandatario chino, Xi Jinping, a una cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), un foro intergubernamental de seguridad. Su presencia eleva la carga geopolítica de una cita que ha arrancado este domingo en la ciudad portuaria de Tianjin, al sureste de Pekín, y a la que asisten una veintena de mandatarios de países que van desde Asia hasta las fronteras de la Unión Europea, pasando por Oriente próximo. El evento se presenta como una oportunidad clave para que China despliegue sus encantos diplomáticos hacia el Sur Global, en contraste con la dialéctica dura, incluso soez ―“Me están besando el culo”− y la imposición de barreras comerciales del presidente estadounidense, Donald Trump.

La OCS es una plataforma fundada en 2001 por China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán con el objetivo de combatir el terrorismo y promover la seguridad fronteriza. La organización se ha expandido en los últimos años, con la adhesión de India, Pakistán, Irán y Bielorrusia. Aunque no es un bloque defensivo al estilo de la OTAN, funciona como un foro de seguridad y geopolítica euroasiática liderado por Pekín y Moscú. La de Tianjin es la mayor cumbre celebrada hasta la fecha, con la asistencia de 14 socios de diálogo (que pueden participar, aun sin ser miembros de pleno derecho), como Turquía, Egipto, Myanmar o Armenia.

Modi, que aterrizó el sábado, ha mantenido este domingo un encuentro bilateral con Xi, durante el cual ambos han querido simbolizar el enterramiento del hacha de guerra entre los países vecinos. El chino ha asegurado que ambos han de tratar de ser “buenos vecinos, amigos y socios”, según la lectura oficial de la agencia china Xinhua. Modi, según este mismo texto, ha destacado cómo las relaciones han retomado “una senda positiva”, con la frontera “pacífica y estable”, y los vuelos directos entre los países limítrofes “a punto de reanudarse”. Es su primera visita a China en siete años, después de que los lazos entraran en una espiral descendente tras una escaramuza fronteriza en 2020 que causó más de 20 militares muertos.

En una caprichosa sincronía geopolítica, la visita de Modi al gigante asiático llega en la misma semana en que la India ha sido castigada por Estados Unidos con aranceles del 50% a sus importaciones, un golpe crítico para una economía en auge que busca un rol creciente como gran fábrica de manufacturas. Trump ha justificado además el zarpazo como represalia por las compras de petróleo ruso, que estarían ayudando a Moscú en la invasión a gran escala de Ucrania (la India es uno de los principales compradores de energía rusa, solo por detrás de China).

El primer ministro indio, Narendra Modi (a la izquierda), con el presidente de China, Xi Jinping, durante un encuentro, este domingo en Tianjin.

De este modo, la presencia de Modi en China cobra un nuevo significado, y transmite la idea de que buena parte de lo que se hable y se discuta en la República Popular estos días, ante los focos o a puerta cerrada, repercutirá en el resto del planeta. Putin llega al encuentro mientras Trump trata de forzar un alto el fuego en la guerra de Ucrania. Durante la tarde del domingo, el presidente ruso y su homólogo chino han discutido los recientes contactos entre Rusia y Estados Unidos, según ha informado a los medios rusos, sin dar más detalles, el asesor del Kremlin, Yury Ushakov, tal y como recoge Reuters.

“El atractivo de la OCS reside en sus principios simples, pero poderosos: un firme compromiso con su filosofía fundacional, apertura a la cooperación en igualdad de condiciones, no atacar a terceros y respeto por las características nacionales y la singularidad de cada nación”, dijo el ruso en una entrevista en Xinhua publicada el sábado. “Todo esto ayudará a moldear un orden multipolar mundial más justo”.

La visita de Putin a su mayor aliado económico en tiempos de guerra será larga. Tiene previsto quedarse hasta el miércoles para asistir a un desfile militar en la plaza de Tiananmén con motivo del 80º aniversario de la rendición de Japón en la segunda guerra Sino-Japonesa (1937-1945) y el final de la II Guerra Mundial. En este otro evento también se espera al presidente iraní, Masud Pezeshkian, igualmente presente en la cumbre de la OCS, y al norcoreano Kim Jong-un, que vendrá exclusivamente para el desfile, en lo que supone su primer viaje a China desde 2019.

Los encuentros bilaterales de Xi se han ido sucediendo desde el sábado, en un carrusel con el que Pekín quiere proyectar una imagen de estabilidad y confiabilidad en medio de las sacudidas en el tablero global. El mandatario comunista ya se había entrevistado a primera hora de la tarde del domingo (hora local) con los líderes de, entre otros, India, Kazajistán, Bielorrusia, Azerbaiyán, Armenia, Egipto y Myanmar, además de con el secretario general de la ONU, António Guterres. En la noche del domingo, Xi ha agasajado a los invitados con un banquete durante el cual pronunció un discurso advirtiendo de los cambios acelerados que atraviesa el mundo, y sobre el aumento de los factores de inestabilidad e incertidumbre. El mandatario chino señaló que la OCS “tiene una responsabilidad aún mayor de mantener la paz y la estabilidad regionales y promover el desarrollo y la prosperidad de todos los países”. Después propuso un brindis en chino: “¡Ganbei!”. Las rondas multilaterales y la firma de declaraciones y acuerdos políticos tendrán lugar el lunes.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Guillermo Abril
Es corresponsal en Pekín. Previamente ha estado destinado en Bruselas, donde ha seguido la actualidad europea, y ha escrito durante más de una década reportajes de gran formato en ‘El País Semanal’, lo que le ha llevado a viajar por numerosos países y zonas de conflicto, como Siria y Libia. Es autor, entre otros, del ensayo ‘Los irrelevantes’.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_