Israel mata al portavoz de Hamás en un bombardeo sobre Ciudad de Gaza
El ministro de Defensa israelí confirma el ataque y anticipa la eliminación de más combatientes durante la ofensiva en el mayor núcleo urbano palestino

El ejército israelí mató el sábado al portavoz de Hamás en un bombardeo contra un bloque de apartamentos en Ciudad de Gaza. La noticia, confirmada el domingo por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, supone la desaparición de Abu Obeida, el nombre de guerra con el que se conoce al vocero del brazo armado de la organización y uno de los líderes más reconocibles de la milicia islámica durante los últimos años.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, había confirmado horas antes que Israel había lanzado un ataque contra el portavoz, cuyo nombre real es Hudayfa Samir Abdallah al Kahlout. Citando fuentes palestinas anónimas, algunos medios de comunicación árabes confirmaron la muerte de Abu Obeida desde la mañana del domingo. Hamás, por su parte, no se ha pronunciado al respecto del portavoz, y el sábado se limitó a emitir un comunicado en el que denunciaba el ataque contra el edificio que lo habría matado como un crimen del derecho internacional.
“El portavoz terrorista de Hamás ha sido eliminado en Gaza”, reza la nota del ministro de Defensa: “Y ha sido enviado a encontrarse en el fondo del infierno con todos los miembros liquidados del eje del mal en Irán, Gaza, Líbano y el Yemen”. Después de esta referencia a los integrantes de Hezbolá, de los hutíes o de la Guardia Revolucionaria iraní que Israel ha matado durante los dos últimos años de guerra, Katz ha prometido la llegada de más muertes entre los enemigos de Israel. “Pronto, con la intensificación de la campaña [militar] en Gaza, muchos más de sus socios criminales, asesinos y violadores de Hamás se unirán a ellos”.
Operación militar
La muerte de Abu Obeida da aire —al menos, de manera temporal— a la tesis del Gobierno de Netanyahu, que defiende la necesidad de seguir adelante con la destrucción total de Ciudad de Gaza alegando que ese plan llevará al desmantelamiento de las últimas capacidades administrativas y militares de Hamás. El líder del ejército y un porcentaje significativo de la sociedad israelí han mostrado su preferencia hacia el cierre de un acuerdo de alto el fuego que libere los rehenes de inmediato, ante el temor que la profundización de los ataques en ese municipio ponga en peligro la vida de los cautivos.
A pesar de eso, los mandatarios del escalón político ignoran esas voces y defienden que el cerco y la voladura paulatina del mayor núcleo urbano del enclave está suponiendo el golpe final contra los combatientes palestinos. Durante los 23 meses de guerra en el territorio, Israel ha argumentado lo mismo antes de destruir otras ciudades de la Franja.
Los bombardeos israelíes alcanzan cada vez más barrios de Ciudad de Gaza, empujando la población civil hacia el oeste, donde ya se amontonan centenares de miles de personas en el litoral mediterráneo. Desde la perspectiva del ejército israelí, esos misiles limpian el camino ante el avance lento pero constante de las tropas, que están presentes en el este de la ciudad y que pretenden hacerse con el control del conjunto del municipio en pocos días.
Israel quiere que el millón de personas que se encuentra en ese municipio se desplace hacia el sur, donde grupos de derechos humanos locales e internacionales aseguran que no hay espacio disponible en los escasos territorios que Israel todavía no designa como zonas de combate. Las bombas israelíes han provocado al menos 88 muertos y más de 400 heridos en 24 horas, según el último parte del ministerio de Sanidad gazatí, controlado por Hamás. Buena parte de estas muertes se concentraron en Ciudad de Gaza.
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