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Tras las gafas de sol de Macron de 650 euros: qué transmiten las lentes de los políticos, desde Kennedy a Obama

En la era del sobreanálisis de la imagen nada es casual cuando un político sabe que va a dar la vuelta al mundo. Tanto Macron como otros líderes antes que él saben lo que querían decir cuando eligen unas gafas de sol

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Macron aparece con gafas de sol en Davos por un problema ocular
Emmanuel Macron y sus ya populares gafas en el Foro Económico de Davos el pasado 20 de enero.Foto: LUDOVIC MARIN (AFP via Getty Images)

Es ya una de las imágenes insólitas de un año que ha comenzado de sobresalto en sobresalto: el Presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, dirigiéndose a la audiencia del Foro Económico Mundial de Davos con unas gafas de sol. Concretamente, un modelo que retoma una silueta clásica, la gafa de aviador, esta vez con cristales de espejo azulados. Con ellas, el máximo mandatario de una de las grandes potencias europeas elevó su tono contra la deriva de la administración de Donald Trump: “Preferimos el respeto a las bestias, la ciencia a las teorías conspirativas y el Estado de derecho a la brutalidad”. Una intervención que ya ha quedado en la historia amplificada por el brillo azulado que ocultaba sus ojos.

Días antes, el propio Macron ya había aparecido en público con esas mismas gafas en su país, momento en el que explicó que ha sufrido una una hemorragia subconjuntival en uno de sus ojos, la ruptura de un vaso sanguíneo que se muestra en forma de una mancha roja en la parte blanca del globo ocular. La causa, aunque ya había aparecido en numerosos medios, ha pillado por sorpresa a muchos en Davos, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que no dudó en hacer referencia a su elección de gafas: “Emmanuel, te vi ayer con esas bonitas gafas de sol. ¿Qué demonios ha pasado? Le vi ponerse duro”. El propio Macron había hecho alusión a esa imagen de tipo duro que se asocia con esa silueta: “Pueden verlo como una referencia no intencionada a Eye of the Tiger”, dijo en su primera aparición con ellas, refiriéndose a la canción del grupo Survivor, popularizada en la película Rocky III. “Es una señal de determinación”, añadió entonces.

Por supuesto, en la era de la imagen y del sobreanálisis de cualquier detalle, la elección de Macron no es casual. Un complemento como unas gafas puede no solo enviar un mensaje, sino también centrar la conversación, como sucedió con las Dior que Pedro Sánchez llevó en su comparecencia ante la comisión de investigación del caso Koldo en el senado el pasado año. En el caso de las gafas de aviador, su historia se remonta a finales de la década de 1930, cuando el coronel del ejército estadounidense John A. Macready encargó a la empresa Bausch & Lomb la elaboración de unas gafas que redujesen la posibilidad de destellos en los pilotos de aviación. El resultado fue un modelo de montura metálica ligera, que podían ser portadas debajo de un casco, con cristales diseñados para cubrir todo el ojo y lentes de color verde o negro para contrarestar la luminosidad. En 1937 Ray-Ban, marca fundada por Bausch & Lomb, comenzó a comercializarlas bajo el nombre de Ray-Ban Aviator, y comenzó su andadura en la cultura popular, primero vinculadas a la estética militar y luego adoptadas por todo tipo de personalidades. Las llevaba Tom Cruise en Top Gun o Sylvester Stallone en Cobra, pero también Michael Jackson, Freddy Mercury o Slash, el guitarrista de Guns N’ Roses, que pocas veces se separa de ellas.

Esa vinculación militar, la “señal de determinación” de la que hablaba Macron, por supuesto no es casual para que el mandatario francés haya aparecido con ellas en Davos. Tampoco lo es la elección del modelo concreto. Si las gafas de aviador originales fueron creadas por marca fundada en Estados Unidos, y su popularización no se entiende son la influencia de su ejército, el presidente francés ha escogido a una firma de su país, Henry Jullien, concretamente su modelo Pacific 01S, con un precio que ronda los 650 euros. Determinación francesa es el mensaje que parece transmitir Macron, que además ha tenido otros efectos colaterales. El modelo de Henry Jullien ha multiplicado su demanda desde entonces. “Producimos unas cien de media al año de este modelo, pero con esta publicidad vamos a tener que producir mil este año”, ha declarado Stefano Fulchir, el consejero delegado de iVision Tech, la empresa propietaria de la firma.

Un mensaje sobre los ojos

Las gafas de aviador no son, por otra parte, ajenas a las elecciones de los grandes mandatarios, pese a ser un complemento que pocas veces se utilizan en sus apariciones, y raramente nunca en interiores, salvo causas de fuerza mayor como la del presidente francés. Sin ir más lejos, quizás en los comentarios maliciosos de Trump en Davos había algún recuerdo de su antecesor en la Casa Blanca, Joe Biden. Antes de que el actual presidente lo apodase despectivamente Sleepy Joe (“Joe el dormilón”), Biden fue Aviator Joe. Así se refería a él el The New York Times en 2022, haciendo referencia a su predilección por ese modelo de gafas de sol. El diario hacía referencia a los momentos en los que Biden decidía ponerse sus gafas, siempre asociados a su buen estado de ánimo. “Sabes que tiene un buen día cuando lleva sus aviator”, explicaba entonces la asesora política Lis Smith. Hasta tal punto se asociaron esas gafas a Biden que, en 2016, el entonces presidente se prestó a bromear en el programa de Jimmy Fallon, posando ambos con un helado en la mano y las Aviator puestas.

Como Biden, otros políticos han utilizado las gafas de solo no como una manera de poner una distancia con el ciudadano, como se ha asociado muchas veces al hecho de ocultar la mirada, sino como un complemento que transmite desenfado, comodidad y cercanía. Una manera de humanizarlos, en especial en apariciones públicas distendidas o momentos vacacionales. Ronald Reagan también era un asiduo de las Aviator, mientras que Barack Obama popularizó otro modelo de Ray-Ban, las RB 3217, así como las OPLL Sun de la firma Oliver Peoples.

Ninguno, sin embargo, llegó a los niveles de identificación y popularización de unas gafas de sol de John F. Kennedy con sus Saratoga. Las imágenes del 35º presidente de los Estados Unidos con este modelo de American Optical navegando o en actos públicos al aire libre contribuyeron a forjar su imagen de sofisticación, una representación del ideal del sueño americano. Uno de los modelos originales de Kennedy forman parte de la colección del museo John F. Kennedy de Boston, y la marca relanzó las Saratoga en 2023 tras años sin producirlas.

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