Khloé Kardashian detalla su relación con Lamar Odom, marcada por las drogas y una sobredosis casi mortal: “Fui cómplice sin darme cuenta”
En un documental de Netflix sobre la vida del exjugador de la NBA, la estrella de la telerrealidad recuerda cómo vivió la adicción a la cocaína de su entonces marido, que en 2015 sufrió 12 derrames cerebrales y 6 ataques cardíacos


En 2009, la estrella de la telerrealidad y empresaria Khloé Kardashian (Los Ángeles, 41 años) se apresuró, según muchos, en tomar una decisión: se casó con el jugador de la NBA Lamar Odom (Nueva York, 46 años) tan solo 30 días después de conocerse. Entonces no se imaginaba que viviría con él una de las etapas más difíciles de su vida. En 2015, Odom sufrió una sobredosis en el burdel Love Ranch en Nevada que le produjo 12 derrames cerebrales y 6 ataques cardíacos. Estaban ya separados desde 2013 (aunque no legalmente), pero Khloé Kardashian lo cuidó y cubrió sus gastos médicos. Ahora la también empresaria habla de ese episodio, y también de los que hubo antes y después, en el documental Al descubierto: La muerte y la vida de Lamar Odom, en Netflix.
Según explica, antes de ese incidente que casi le cuesta la vida al exjugador de Los Lakers “solía ir a las habitaciones de hotel a limpiar después de él consumiera”, y tampoco dormía porque “lo buscaba en callejones, lo buscaba en moteles”. “Fui cómplice sin darme cuenta”, recuerda sobre cómo encubrió la adicción a la cocaína de Odom para que no se filtrara a los medios, pues aún era deportista en activo.
Aunque cuando se conocieron Khloé Kardashian era más famosa que él por el éxito del reality show Las Kardashian. Desde 2007, ella y su familia comparten cada minuto de su vida en pantalla y por eso sintió la “responsabilidad” de encubrir el uso de drogas y de “proteger” a su entonces esposo, quien no solo aparecía en el show del clan sino que ambos protagonizaron un reality sobre su vida en pareja. Ella no se imaginaba la gravedad de la adicción hasta que, una noche, una amante de Odom la llamó por teléfono porque él estaba completamente drogado y ella estaba asustada: “Me dijo: ‘Me he acostado con tu marido. Ya no quiero tener parte en esto, ¿puedes venir a buscarlo?”, recuerda Kardashian en el documental.
Una de las etapas más difíciles fue cuando en 2011 a Odom lo transfirieron de los Lakers a los Dallas Mavericks: “El consumo de drogas que surgió a raíz del intercambio en Dallas fue monstruoso… Nunca había visto tantas drogas ni un aura tan oscura a nuestro alrededor”, relata. “Él estuvo consumiendo drogas encerrado en el baño de un hotel durante quizás cuatro días”. Y recuerda más experiencias similares: “Consumió drogas muy fuertes… Tuvo varias sobredosis, tuve que hacerle un lavado de estómago”.
En ese entonces ella tenía 24 años, era “una joven enamorada que aún estaba intentando encontrarle sentido a su vida”. “Recuerdo guardar todos esos secretos y sentirme fatal conmigo misma”, cuenta. Según relata en la grabación, Odom fue su primer amor y le tenía mucha compasión porque sabía que perdió a su madre a los 12 años y creció con un padre adicto a la heroína que terminó por abandonarlo. También sufrió la pérdida de uno de sus hijos a causa del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) ―tiene dos hijos con Liza Morales: Destiny y Lamar Odom Jr―. A partir de estas experiencias, ella, dice, “racionalizó” su comportamiento y solo quería “amarlo lo suficiente para arreglarlo”. “Luchaba cada día para protegerlo, para que no lo descubrieran, lo cual suena muy loco ahora… No dormí durante años", recuerda.
Pese a las dificultades, Khloé Kardashian no recurrió al divorcio hasta que no tuvo otra alternativa. En realidad, su familia le hizo una intervención a la cofundadora de la marca de moda Good American, y fue cuando le dio un ultimátum a su aún marido: rehabilitación o divorcio. A lo que él respondió: “Lo único que quiero es mi pasaporte y sí, vamos a divorciarnos de una vez”. Poco después ocurrió la sobredosis que lo dejó “muerto por tres días”. La noche antes del incidente Khloé soñó con su muerte y despertó con tres llamadas de su hermana Kim: “Me subo al coche, llamo a Kim y me dice: ‘Lamar ha sufrido una sobredosis, está en Las Vegas’, y yo solo recuerdo haber gritado”, cuenta en la pantalla.

En el hospital tuvo que tomar decisiones difíciles, pero Kardashian recuerda con cariño el apoyo de Kobe Bryant, el compañero de equipo en Los Lakers y amigo de Odom, que murió en un accidente de helicóptero en 2020. Al estar casados legalmente todavía, ella tenía que decidir si sometían a Odom a una cirugía en la que había altas probabilidades de que “falleciera en la mesa de operaciones”. “Kobe Bryant estaba allí. Y me ayudó a tomar la decisión de operarlo. Logramos que sus pulmones volvieran a funcionar y no murió, pero entró en coma”, recuerda. Pero las complicaciones no terminaron ahí. Odom estuvo en el hospital durante cuatro meses y recibió visitas del padre del baloncestista —quien solo quería dinero y una vez que ella se lo dio desapareció— y de camellos, quienes “querían cobrar dinero, buscando entre sus pertenencias”, relata.
Cuando finalmente le dieron de alta, Khloé permaneció a su lado porque “Lamar apenas podía hablar. Podía decir algunas cosas, pero era más bien un ‘Mmm’, y todo sonaba con retraso. No era capaz de ducharse solo”. Decidida a ayudarlo, pero también a recuperar su propia vida, le alquiló una casa: “Tenía una cuidadora, un cocinero, y planeábamos rehabilitarlo”. Hasta que un día lo encontró de sorpresa fumando crack. “Una vez que conoces el olor del crack, es el olor más reconocible y repugnante, y no hay nada con lo que puedas confundirlo. Y recuerdo haber pasado por la casa y haber olido a crack”, cuenta. “Recuerdo que subí las escaleras de puntillas, él estaba en su habitación, sentado al borde de la cama, fumando crack, y simplemente le di un puñetazo en la cara”, recuerda. Ese fue el momento en el que finalmente dio un paso atrás, porque se percató de que él no había parado su consumo. “Dejé mi vida en pausa para cuidarlo. Él estaba mejor de lo que creía. Me estaba engañando para que yo pudiera mantener ese estilo de vida”, recuerda furiosa. Finalmente, le avisó que tenía unos días para desalojar la casa y le dijo: “Se acabó, no voy a pagar nada y no quiero volver a hablarte nunca más”. Y en diciembre de 2016 su divorcio se oficializó. No se les volvió a ver juntos de nuevo hasta que se reencontraron, como no podía ser de otro modo, en la penúltima temporada del reality familiar. Un momento incómodo en el que Khloé Kardashian le entragaba a Odom objetos de gran valor sentimental y profesional que aún le guardaba.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































