Termina el juicio de Enrique de Inglaterra contra el ‘Daily Mail’ tras 10 semanas y una última sesión que contradice su testimonio
En el último día, la defensa de la editorial Associated Newspapers demandada por el príncipe por obtener información de forma ilícita ha mostrado unos mensajes privados de él con una de sus periodistas. El juez Matthew Nicklin ha afirmado que no tendrá un veredicto hasta dentro de varios meses

El juicio de Enrique de Inglaterra y otras celebridades, como el cantante Elton John, contra la editorial del Daily Mail por las acusaciones de piratería informativa y blagging —término inglés para hablar de engaño para acceder a registros privados— concluyó este martes 31 de marzo tras 10 semanas de intensas sesiones y debates jurídicos. Ha sido el duque de Sussex quien ha liderado la batalla judicial —al menos en términos mediáticos— de la “superdemanda” interpuesta por Elton John y su esposo David Furnish, las actrices Sadie Frost y Liz Hurley, el exdiputado liberal demócrata Simon Hughes y la baronesa Lawrence de Clarendon contra Associated Newspapers, editora del tabloide británico.
Los siete demandantes denunciaron a Associated Newspapers por presuntas actividades ilegales generalizadas que van desde el pirateo de mensajes del buzón de voz, la instalación de micrófonos ocultos en teléfonos fijos y la obtención de información privada mediante engaño durante más de dos décadas, concretamente desde principios de la década de los noventa. Desde el principio, la editorial ha rechazado sus acusaciones calificándolas de “calumnias absurdas”.
El caso obligó al príncipe Enrique a viajar a Londres para asistir a una de las primeras sesiones del juicio celebrado en el Tribunal Superior de la capital británica. En su declaración, el hijo menor de Carlos III afirmó que no tenía ningún tipo de amistad con periodistas, por lo que la información publicada sobre su vida privada no podía haber salido ni de él ni de su círculo más íntimo. Pero según lo publicado por los medios británicos de lo ocurrido este martes en la última sesión del juicio, eso no sería del todo cierto. La defensa de Associated Newspapers hizo públicos unos supuestos mensajes en Facebook, entre diciembre de 2011 y enero de 2012, del duque de Sussex con Charlotte Griffiths, entonces ya reportera del Mail on Sunday. En ellos, la periodista llama al príncipe “Sr. Travieso” y “Bomba H”, además de referirse a un “divertido fin de semana de travesuras”. Por su parte, él llamó a Griffiths “cariño” y escribió: “¡Echo de menos nuestros mimos en el cine!”. Durante su declaración en marzo, Griffiths contó que ambos se vieron de nuevo en una fiesta celebrada en junio de 2012.
En estas casi 10 semanas de alegaciones, el juez Matthew Nicklin ha escuchado tanto el testimonio de los demandantes como el de periodistas. Antony White, abogado de Associated Newspaper, argumentó que no había pruebas que respaldaran las acusaciones, que los testigos de los demandantes no eran fiables y que la demanda contra los periódicos era “desordenada” y formaba parte de una conspiración de personas que guardaban rencor a la prensa. Por su parte, David Sherborne, abogado de Enrique de Inglaterra y el resto de denunciantes, afirmó que existía una cultura en las publicaciones de los tabloides en la que sus periodistas recurrían a investigadores privados para llevar a cabo actividades ilegales en su nombre. Fue en octubre de 2022 cuando se interpuso una demanda en el Tribunal Superior de Londres.

Tras concluir la última de las sesiones, el juez Nicklin afirmó que se tomaría un tiempo para examinar el caso y que, por tanto, no se espera que haya un veredicto hasta dentro de varios meses: “Tras un breve descanso durante la Semana Santa, me dedicaré al caso y a la sentencia prácticamente a tiempo completo. No haré nada más y estaré trabajando sin descanso en la sentencia”.
Los siete demandantes han ido prestando declaración en las 10 semanas que ha durado el juicio, a menudo entre lágrimas y enfadados, detallando cómo estos supuestos espionajes habían afectado a sus vidas. Elton John declaró que sus teléfonos fijos fueron intervenidos y acusó al Daily Mail de actuar más allá de la “decencia humana” por publicar datos médicos relacionados con el nacimiento por vientre de alquiler de su hijo Zachary. Eilzabeth Hurley recordó cómo revelaron un secreto sobre su hijo que ella pretendría que se quedara en el ámbito privado. El hijo pequeño del rey Carlos III afirmó en una de las sesiones que los periódicos habían convertido la vida de su esposa, Meghan Markle, en “una auténtica miseria”. Esa fue la segunda vez que el príncipe Enrique comparecía en el estrado, la anterior fue en junio de 2023 en la demanda contra Daily Mirror por espionaje telefónico que le convirtió en el primer miembro de la realeza en testificar ante un juez en más de 130 años.
Más de una docena de empleados actuales y antiguos de Associated Newspapers prestaron declaración rechazando las acusaciones. Afirmaron que la información que publicaban procedía de fuentes legítimas, amigos o conocidos de las celebridades que lo habían filtrado o de los propios representantes de los demandantes. Sí que declararon que se había recurrido a investigadores privados para localizar rápidamente números de teléfono o direcciones, una práctica que, según ellos, era habitual en los periódicos británicos de la época. Los responsables del Daily Mail afirmaron haber dejado de hacerlo posteriormente.

Uno de los testimonios clave del juicio es el de Gavin Burrows, un investigador privado. Según el equipo legal de los demandantes, él presentó una declaración testimonial en agosto de 2021 en la que afirmaba haber vigilado a miles de personas para la editorial: desde intervenir teléfonos fijos y piratear buzones de voz hasta obtener información mediante engaños. Pero en su testimonio ante el tribunal, prestado desde un lugar en el extranjero no identificado, porque había “recibido amenazas”, Burrows afirmó que esa declaración había sido falsificada, que su firma era falsa y que su cuenta de X, en la que había publicado comentarios a favor de la demanda, había sido pirateada.
Este es el último caso judicial que el príncipe Enrique tiene abierto contra la prensa británica. Tanto para los denunciantes como para los demandados, las implicaciones son enormes, tanto en términos de reputación como de costes, ya que la factura legal del caso asciende a decenas de millones de libras. En 2025, el duque de Sussex llegó a un acuerdo en una demanda contra el grupo de periódicos británico de Rupert Murdoch por un total de más de 10 millones de libras, consiguiendo una disculpa y el reconocimiento, por primera vez, de que los investigadores privados que trabajaban para The Sun habían actuado de forma ilegal, “incluido el acoso a su difunta madre, la princesa Diana”. También obtuvo una indemnización sustancial y el pago de los costos judiciales tras ganar la demanda contra Mirror Group Newspaper en 2023.
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