‘Lasaña-dumpling’, la receta viral para los fans más vagos de las empanadillas asiáticas
Tiene los mismos ingredientes que este popular aperitivo y una textura igual de gustosa, pero sin hacer un solo pliegue

Por poco tiempo que pases trasteando en cualquier red social, en algún momento te habrás encontrado con alguno de los chiquicientos reels que circulan sobre esta lasaña-dumpling viral. Aunque parezca un plato diseñado para ofender a la vez a toda Italia y media Asia, se trata de una idea bastante resultona: montas los ingredientes de las empanadillas en capas dentro de un molde, y se cuece todo al vapor. El resultado ofrece la misma combinación sedosa y jugosa, pero puedes preparar 20 raciones sin tener que cerrar 200 gyozas a mano (si tu caso es el contrario y quieres aprender a hacerlo, aquí tienes un tutorial).
El relleno, en su versión original, lleva los ingredientes más clásicos de la empanadilla asiática: carne de cerdo picada, cebolleta, ajo, jengibre y salsa de soja. Puedes sustituir el cerdo por la carne que más te guste, siempre que esté bien picada (incluso por tofu triturado o soja texturizada fina hidratada).
No quedará seca, porque usaremos un truco típico de las albóndigas chinas: añadir agua o caldo a la masa y mezclarlo muy bien para aumentar su jugosidad. La receta original simplemente vierte el líquido encima haciendo que entre por los laterales, pero después de probar ambos métodos, me quedo con este. He probado a ponerle algo de col china y zanahoria picadas al relleno –otros ingredientes típicos de estos dim sum– y el toque crujiente que mantienen también funciona muy bien.
Las obleas de trigo para gyoza cuadradas hacen las veces de láminas de pasta, y se encuentran fácilmente en supermercados asiáticos; las obleas para wonton cuadradas funcionan igual de bien, solo hay que tener en cuenta que algunas llevan huevo. Hemos optado por usar solo aceite de chile y cebolleta para servir, y también hay quien le añade mantequilla de cacahuete (demasiado para mí pero no le pongamos puertas al campo de la creatividad).
Si sobra –lo dudo, porque está buenísima y es bastante adictiva– se puede guardar en la nevera hasta tres días en un recipiente bien cerrado (añade un chorrito de agua al recalentarla para que no se seque). No aguanta bien la congelación una vez terminada, pero siempre puedes preparar el doble del relleno y congelarlo para la siguiente, que es la parte que da más trabajo.
Respecto a la cocción, encontré recetas que proponían hacerla al baño María en el horno, y otras en cazuela. Después de probar una vez cada técnica, la lógica me dijo que ese plato podía cocinarse perfectamente en el microondas, y así se hizo la de la foto. Experimento exitoso y más que recomendable.
Tiempo: 50 minutos
Dificultad: Hay que ser muy flojeras para no saber hacerla
Ingredientes
Para 4-6 personas
- 800 g de carne picada de cerdo, cerdo y ternera (o ave, o tofu triturado)
- 6 cebolletas chinas o de verdeo (o algunos tallos de cebolleta)
- 2 dientes de ajo
- 1 trozo de jengibre fresco (del tamaño de un pulgar)
- De 2 a 4 cucharadas de salsa de soja (yo usé baja en sal)
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharadita de caldo de pollo o verdura en polvo o pastilla (opcional, si se usa ajustar la cantidad de soja)
- Aceite neutro (girasol u oliva suave)
- 1 paquete de obleas cuadradas para dumpling o wonton (suelen venir 24, 36 o más, depende del fabricante)
- 150 ml de agua caliente o caldo de pollo o verdura (si el caldo está salado, ajustar la cantidad de soja)
- Aceite o salsa de chile al gusto
- Sésamo y la parte verde de la cebolleta para servir
Instrucciones
Para el relleno, picar finas las cebolletas y el ajo. Pelar y rallar el jengibre fresco. Poner la carne picada en un bol grande y añadir las cebolletas, el ajo, el jengibre, la salsa de soja, el azúcar, el caldo de pollo en polvo -si se usa- y 100 mililitros de agua (o caldo si no se usa en polvo) y chile (opcional). Mezclar con las manos hasta obtener una masa homogénea y bastante pegajosa.
Engrasar ligeramente una bandeja de hornear honda –como para canelones–, o 4 moldes individuales con aceite neutro.
Extender una cuarta parte del relleno en el fondo. Colocar encima 6 obleas de gyoza o dumpling con el mínimo solapamiento posible, y presionar suavemente. Repetir las capas de carne y obleas hasta terminar los ingredientes.
Para el baño María, poner sobre la masa los 50 mililitros restantes de agua o caldo y tapar bien el recipiente con papel de aluminio. Ponerlo dentro de una fuente más grande y añadir agua hirviendo en la fuente exterior hasta llegar a la mitad del molde interior. Hornear a 200 °C con calor arriba y abajo durante unos 30 minutos. También se puede cocer en cazuela al baño maría a fuego medio-bajo durante unos 20-25 minutos, con un paño debajo si el recipiente es de cristal o porcelana para que no se rompa, o cubrir con film de cocina o una tapa de silicona y cocinar de 8 a 12 minutos en el microondas a máxima potencia.
Retirar el papel de aluminio o el film o silicona y comprobar que las obleas estén blandas, arrugadas y bien cocidas –habrán cambiado de color y textura, ver imagen–, y el relleno también. Si no está listo, cocinar en tandas de cinco minutos más al vapor o dos al microondas y seguir comprobando.
Regar con aceite de chile –o llevar a la mesa y que se sirva cada uno–, salsa de soja al gusto, sésamo y la parte verde de la cebolleta picada y servir.
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